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lunes, octubre 01, 2012

Un triunfo con mucho sufrimiento y gestos dicientes

"The Mosco", una película que dejó reacciones e imágenes esclarecedoras.¹


Ayayay, cómo tuvo que sufrir Atlético Nacional para quebrar la racha negativa de no obtener triunfos en su cancha en este certamen.  Le ganó por 1-0 al Envigado, por la undécima fecha de la Liga Postobón 2012-II, y escaló de manera experta al cuarto puesto en la tabla, con 18 puntos, apenas a dos unidades de los escoltas Junior e Itagüí.  Salió victorioso del Atanasio, sí, pero el equipo no jugó bien ante los naranjas.  De hecho, los dirigidos por Pedro Sarmiento tuvieron un fútbol más fluido en el primer tiempo y en los últimos minutos del partido, ya cuando el "Verdolaga" se había quedado con uno menos por la expulsión de Luis Fernando Mosquera.  Pese a conseguir la victoria, Nacional le llegaron mucho y sufrió muchísimo.

Cambios pese al buen sendero
Luego del magnífico juego realizado el jueves anterior en la capital nariñense ante el Pasto, la comunidad verde se preguntaba si este domingo, ante el Envigado, se podría cortar la racha maldita de no poder ganar en casa; si el equipo podría conjugar fútbol de alto vuelo con orden para derrumbar los esquemas anaranjados.  Dicha serie de conquistas, por la Liga, ya acumulaba más de cuatro meses sin alegrías como local, anclando el último triunfo el que se obtuvo ante Once Caldas, por la fecha 17 del Apertura, por 1-0.  Un recuerdo lejano...

Claramente, para combatir esta sequía, Juan Carlos Osorio hizo varias modificaciones que ni siquiera los medios más avezados supieran adivinar: cambió casi todas las piezas en defensa, respecto de la formación que presentó en Pasto, sacando a Stefan Medina, Alexis Henríquez y Farid Díaz, para meter a Francisco Nájera, Óscar Murillo y Juan David Valencia; en el medio, por las obligadas ausencias de Alejandro Bernal, expulsión, y de Macnelly Torres, por sanción acumulativa de tarjetas amarillas, los titulares serían Jherson Córdoba y Jonathan Álvarez; y más adelante, Félix Micolta entraría por Avilés Hurtado.  Muchos cambios teniendo en cuenta el desempeño notable que tuvo el equipo en la cancha pastusa.

Necesidades inevitables
El conjunto envigadeño, conocedor del peligro en la nómina verde, dispuso un mediocampo poblado y con buen trato de la pelota, pero que no sólo trabajara las funciones defensivas sino también llegar con frecuencia y claridad al arco de Cristian Bonilla.  Pero también tendría modificaciones respecto de la formación que utilizó en la última fecha: la primera, en el pórtico, con el debut de 'Neco' Martínez -por Víctor Hugo Soto-; en defensa, sería titular el ex Nacional Camilo Pérez, por la sanción de tarjetas amarillas de Andrés Orozco; y en el medio ingresaría Mateus Uribe por Cristian Mejía.

En definitiva, al Envigado tampoco le serviría mucho defenderse solamente, primero porque es un equipo que en sus juegos anteriores ya ha dado muestras de sus intenciones ofensivas, y segundo por la necesidad de sacar un triunfo, para empezar a subir en la tabla de posiciones, en la que aparece muy rezagado.  La idea, en síntesis, era acomodarse bien en el fondo, tener la pelota y generar mucho juego cerca al área verde.  Y terminaría cumpliendo muy bien las dos últimas.

Visita con osadía y confianza
El anfitrión verde sintió esa necesidad envigadeña desde el primer minuto de juego, con un avance por derecha de Freddy Hurtado, sin marca, quien metió al medio una pelota que llegó a sacudir la tranquilidad de los aficionados "verdolagas".  Y el asunto de tener más la pelota continuó en los siguientes minutos, con un visitante para nada tímido.

Acto seguido (2'), en una pelota cruzada a la izquierda, ya dentro del área, Milton Rodríguez se acomoda y manda un zurdazo, que estremeció la cabaña de Bonilla, estirándose para mandar al córner.  Pero Nacional respondió, y fuerte (4'): recuperación de balón en mitad de cancha, Mosquera que la abre a la izquierda a un John Freddy Pajoy con muchos espacios, que llega al área y saca la zurda cruzada, sin dirección.  Clarísima.

Otra salida rápida de los verdes se vio al minuto 6, dos contra uno de Jonathan Álvarez y Micolta, que C. Pérez supo desbaratar a tiempo.  El dominio parecía haberse volcado a la otra orilla.  Pajoy disparó de 25 metros, pero su tiro se fue por arriba (7').  El ex Once Caldas se hacía figura por su sector, que ofrecía en ese momento muchas libertades.

Las indicaciones, entonces, llegaron a oídos de los jugadores naranjas.  Hurtado acompañaría más a Nelson Lemus, por ese sector perjudicado, y Pajoy, desde ahí, tendría más dificultades para generar peligro.  Lo cierto es que el encuentro se disputaba con intensidad y rapidez, pero no con claridad.  El de la presión era el cuadro "verdolaga", para cortar rápidamente los circuitos de su oponente, con Néider Morantes a la cabeza.

Se jugaba el cuarto de hora y se engranó una buena acción de los verdes: se tocó de primera, con J. Álvarez, Juan David Valencia y Mosquera, quien avanzó hasta el área, enganchó hacia dentro y pasó al medio, a un Micolta que llegaba de apuro, pero su disparo no tuvo potencia y 'Neco' agarró sin inconvenientes.  Al minuto 18, hubo duelo entre Pajoy y Lemus, que ganó el de verde, sacó el remate, pero el portero naranja mandaría al tiro de esquina.

En la siguiente jugada, se repitió el duelo, pero esta vez en la otra área, en un contacto de Pajoy sobre Lemus, que supuso la observación de un penalti, no sancionado por el árbitro Wilson Lamoroux.  En todo caso, a pesar de tener menos espacios, Nacional seguía insistiendo por izquierda con Pajoy (23'), mandando buscapiés al área, que no lograba la conexión esperada.

El partido parecía ir perdiendo la chispa del inicio por las continuas faltas en mitad de campo, pero la visita avisó que tenía sus armas intactas.  En una brillante serie de toques, sobre la banda izquierda -y con los marcadores verdes llegando tarde a la jugada-, entre Yulián Mejía y Frank Fabra, éste mete el pase a un Milton Rodríguez solo en el área, que ya estaba listo para anotar, pero en el último instante apareció de la nada Pajoy y censuró lo que pudo haber sido la apertura naranja de este partido (26').

El peligro no cesó ahí.  Y. Mejía se atrevió y sacó un remate fortísimo, de 25 metros, que se estrelló con furia en el travesaño, haciendo temblar los cimientos defensivos de un Nacional que lucía muy incómodo ante la propuesta creativa de su contendor (27').  Y al instante, fintas por aquí y por allá de Jonny Mosquera dejaron solo a F. Hurtado para que definiera, pero salió rapidísmo Bonilla y cercenó la posibilidad.  El gol del Envigado estaba a la vuelta de la esquina.

Pero la voz "verdolaga" decía que el conjunto local también tenía lo suyo, y se acercó con riesgos sobre la puerta de 'Neco' (28'): la pelota llovida sobre Pajoy, con espacios, la pelota que se abre, el arquero naranja que sale a perseguir al delantero, y éste que aguanta y encuentra detrás a Mosquera, que no logra acomodarse y definir bien.  Termina dándole de zurda, al arco semivacío, pero por fuera.

Los de Pedro Sarmiento volvierond e inmediato a la carga y en un tiro libre cobrado magistralmente por Morantes (30'), el 8 veterano la engloba y se la pone en la cabeza a Hurtado, que solo dentro del área, no puede embocarla a Bonilla.  Salvada para el infarto.  No había dudas en ese momento que la escuadra visitante aprovechaba mejor los espacios para tocar más y atacar mejor, aunque seguía sin concretar.

Nacional quería hacer la misma del Envigado: tocar y tocar para aproximarse, pero perdía enseguida la pelota, lo que dejaba a la velocidad como uno de los pocos recursos confiables a la hora de atacar.  Y en esta falta de ideas, se fue uno que podía aportar (41'): en una jugada cerca del área envigadeña, Humberto Mendoza traba a J. Álvarez, quien pisa mal y se dobla feo el tobillo izquierdo, hecho que finalmente lo sacó en camilla de este partido.  Entraría, entonces, Diego Álvarez (43'), que quedaría como referente adelante, retrasando unos metros al 'Mosco'.

La última del primer tiempo por poco termina con acierto naranja (44').  Falta frontal de Nájera sobre Y. Mejía y se vino el tiro secante de Mendoza, que penetró la barrera, Bonilla se estira y alcanza a manotear, pero la furia del disparo hizo que la bola continuara su dirección al arco, aunque terminó por estrellarse sobre el palo derecho del guardavallas verde, y en el rebote, ya estaba Y. Mejía para definir, pero llegó Nájera y puso su cuerpo como muro enfrente del arco.  Se salvó el "Verdolaga" y suspiró todo el Atanasio...

Alerta naranja, gestos del 'Mosco', peligros mayúsculos
Para la etapa complementaria, Osorio sacó a Córdoba y metió a Sebastián Pérez, como fuente de auxilio para A. Mejía en funciones de recuperación, sobre todo.  En la otra orilla, Sarmiento sacó a Rodríguez y metió a Yuberney Franco.  El reinicio, sin embargo, se hizo cortante e infructuoso para ambas partes, sin la ira volcánica que tuvo los minutos finales de la primera etapa.  Sin la voracidad de Pajoy por izquierda, como ocurrió antes del entretiempo, Micolta se hizo la salida principal del equipo en el tramo definitivo.

Al minuto 52, Mosquera pasó a su derecha, a Micolta, que aguantó la marca y se abrió espacios, para triangular y luego tirar el pase de la muerte, a un D. Álvarez que ya se relamía para anotar en los límites del área chica, pero para sorpresa suya se le adelantó F. Hurtado para desconfigurar la acción.  En esos momentos, Nacional adelantó sus líneas, ante un Envigado que parecía gastado por lo hecho en el primer tiempo.

Mosquera, así, tuvo la suya en una jugada fortuita, tratando de entrar al área en medio de varios rivales, pero contó con suerte de que le quedó el rebote, de frente al arco, pero su remate se fue por arriba, cargado de muchos deseos (55').  Un minuto después, hubo pelotazo de izquierda a derecha, que cayó dentro del área naranja, donde estaba Micolta, éste la volvió a poner en el medio, pero Pajoy no pudo sentenciar de cabeza.  El hueco ya era muy evidente y el D.T. naranja no contó más con Lemus; su reemplazo fue Fabio Burbano (58').

Para abrir más la zaga del Envigado, Nacional insistía en jugar con pelotazos cruzados, que estaban rindiendo, de cierta manera.  En el minuto 59, con la misma fórmula y con un Micolta postrado dentro del área, no aprovechó su posición solitaria al no poder controlar bien la pelota.  La réplica naranja, con Franco, a punto de definir, vio a un Murillo velocísimo para llegar y anticipar al jugador envigadeño.  Aplausos al 3 "verdolaga".  Y tras la oportunidad perdida, Franco no pudo tener una peor idea que simular un penal; por supuesto, fue amonestado (61').

Mosquera volvería a angustiar a la zaga visitante (62'): corrió desde la mitad de la cancha, ante una línea defensiva rival que se retrasaba, enganchó hacia dentro y disparó de zurda, rastrero, tiro que se fue rozando el vertical izquierdo de 'Neco'.  Nacional entraba por el medio, con Mosquera, y por la derecha, con Micolta, pero no aparecía por izquierda, con un Pajoy perdido.  Entonces vino el cambio (63'): Avilés Hurtado a la cancha por el ex Once Caldas.

Y rápido se empezó a ver el cambio (66'): la llegada se generó por izquierda, con un centro rasante que en primera instancia no pudo conectar D. Álvarez, pero atrás estaba Micolta, quien sí llegó, pero no definió al arco...  Otra oportunidad clara que no se concretaba.  El que casi concreta es Burbano, que quemó con su remate los guantes de Bonilla, que mandaba al córner.

Hasta que llegó el minuto 71 y el duelo entre los Mosqueras, Luis Fernando por Nacional y Johnny por el Envigado.  Hubo falta del segundo cerca del área naranja, que dio un tiro libre con peligro considerable sobre la portería de 'Neco'.  El 'Mosco' se puso enfrente de la pelota, aunque sin la distancia respetada por la barrera, por eso su disparo chocó contra ésta; afortunadamente, el rebote volvió a sus pies, para un segundo remate, que generó una carambola que pegó en Mendoza y que descolocó a 'Neco'.  ¡¡¡Gooolaazooo!!!  Exagerado, cierto... pero cómo se gritó.

Parecía que se arreglaban las cosas para este Nacional.  Pero no.  Mosquera, en su festejo, fue a la tribuna Occidental y en un gesto de "Topo Gigio" buscó la reacción de la hinchada, que complementó con una controversial cogida de huevos, para ponerle mucho más picante al asunto.  Por supuesto, el árbitro fue informado y expulsó al 23 "verdolaga", que se iba a las duchas con evidente disgusto.

A partir de ahí, el Envigado fue yéndose encima de Nacional, cada vez más, cada vez más cerca de Bonilla, que agigantaría su figura.  El partido pálido se reconvertía en alerta naranja, hasta subir su intensidad.  El "Verdolaga" se replegaría, pero tendría una que otra opción para alargar la diferencia, como la del minuto 76, jugada que se movió por izquierda con Micolta, quien dio el pase al medio a D. Álvarez, que le dio de primera, sin avisar; 'Neco' respondería con gran atajada.

Dos acciones naranjas al minuto 77: la primera, amarilla para Morantes, por botar el balón; la segunda, fuera J. Mosquera para darle paso a Cristian Mejía, buscando más presencia en ataque.  Y se venía la tropa envigadeña nomás, con una zurda de Y. Mejía, que apenas rozaba el palo izquierdo de Bonilla, calco de una jugada que se dio posteriormente (83'), cruzada, pero en ésta atajó genialmente el arquero "verdolaga", rebote que enseguida despejó Murillo.

A continuación, una pelota volcada a la izquierda, dentro del área, a un C. Mejía totalmente solo, vería una aparición fantasmal pero oportuna de S. Pérez, que llegó a tiempo para desviar el disparo del habilidoso jugador envigadeño (84').  En el córner, Morantes cobró cerrado, Bonilla saltó y agarró, pero soltó por un instante aunque agarró de nuevo, todo en el área chica, para añadirle más drama al corazón del hincha verde.

El diez contra once hacía mucha diferencia y Cristian Mejía era esa "diferencia".  Al minuto 86 sacó un remate potente, pero Bonilla volvió a resguardar su arco, muy seguro.  Continuó Burbano con otro remate, de 25 metros, pero ahora se iba arriba, y se esfumaban las chances para los visitantes, que llegaban al área verde como Pedro por su casa.

Nacional se veía tan atrás que los diez jugadores locales se encontraban en los últimos cuarenta metros, algo que aprovechó la zaga naranja para subir hasta la bomba central.  En una de ésas, Micolta recuperó y se fue derecho al arco de 'Neco', pero en el camino, por la poca compañía, decidió torcer su rumbo e irse directo al banderín del córner, para que el tiempo corriera solo, y ahí, con viveza, ganó una falta (90').  La última, de todas maneras, la tuvo Fabra, enviando un buscapiés que detuvo la circulación sanguínea de todo seguidor verde, porque la bola se paseó por toda la zona de riesgo, aunque afortunadamente no hubo receptor naranja.  Y Lamoroux no otorgó más segundos a un reloj que sudaba aceite...  Pitazo y un final~final que obligó al suspiro de todo el Atanasio.  Uuuff...

Tres puntos a la bolsa = bien.  Ok, con uno menos, pero el sufrimiento tambien se vivió cuando todo estaba 11 vs. 11.  Ahora hay que mejorar en el panorama de juego que reduzca al mínimo las angustias, no sólo para el equipo sino para toda la feligresía "verdolaga".  Lo de ayer, por lo vivido, no describe una alegría final, sino un alivio.  Hay que cambiar el significado a una sensación más agradable, sin dudas.

Formaciones
Nacional: Cristian Bonilla; Elkin Calle, Francisco Nájera, Óscar Murillo y Juan David Valencia; Alexander Mejía; Jherson Córdoba (Sebastián Pérez, 46') y Jonathan Álvarez (Diego Álvarez, 43'); Félix Micolta, Luis Fernando Mosquera y John Freddy Pajoy (Avilés Hurtado, 63').
Envigado: 'Neco' Martínez; Nelson Lemus (Fabio Burbano, 58'), Camilo Pérez, Humberto Mendoza y Frank Fabra; Johnny Mosquera (Cristian Mejía, 77') y Mateus Uribe; Freddy Hurtado, Néider Morantes y Yulián Mejía; Milton Rodríguez (Yuberney Franco, 46').
El "Verdolaga" le ganó de local por la mínima diferencia al Envigado, con un autogol de Humberto Mendoza (73').  Luis Fernando Mosquera fue expulsado al minuto 74, por una celebración "incorrecta".


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¹  Imagen de Futbolred (http://www.futbolred.com/contenido/liga-postobon/noticias/fecha11finalizacin2012/IMAGEN/IMAGEN-12268462-2.jpg).

domingo, diciembre 05, 2010

Una triste y penosa eliminación

El gol de Maggiolo que abría algunas esperanzas.¹


El anti·proceso para el final de esta crónica
Y se repitió la historia.  En su segundo ciclo como técnico no encargado al frente de la escuadra verdolaga, la dirección de José Fernando Santa vuelve a naufragar en los cuadrangulares semifinales, y otra vez con el penoso detalle de señalar la eliminación apenas en la cuarta fecha, con un solo punto, muy lejano -y ya inalcanzabla- de los diez que alcanzó el equipo blanco de Manizales con el triunfo de esta tarde.

Pero este destino lamentable para una institución del tamaño de Atlético Nacional no debe sorprender a nadie: el verdolaga reflejó su lado oscuro en estas instancias -donde llegan los equipos menos malos del torneo-, momentos en los que le desnudaron todas sus limitaciones y quebraron los frágiles espejismos que el conjunto de Santa había mostrado a lo largo del certamen.

Nacional se acostumbró a "sacar resultados", sin buscarlos de una manera convincente para la hinchada, con números que alcanzaban a maquillar muy bien las propias falencias y embellecer un camino ausente de fútbol en la tabla de posiciones.  Solamente alcanzaba para eso; para nada más.  Y, mientras, a través de la deforme seducción de esos números, se mitigaban los disgustos de un gran sector de la fanaticada verde que estaba desencantada con la manera del equipo de ¿jugar? al fútbol.  Pero en los cuadrangulares todas las dudas se despejaron.

Muchos factores incidieron para que Nacional encontrara este amargo sino: el verdolaga nunca encontró regularidad en su pensamiento futbolístico ni tampoco constancia en la nómina principal.  Las dificultades en lo colectivo -principalmente, las fatales desconexiones en la zona defensiva- llevaron a Santa a realizar pruebas y ensayos a lo largo de toda la competencia.

Las lesiones, las suspensiones y los llamados a las diferentes categorías de la Selección Colombia endurecieron el mal camino pero jamás lo enderezaron.  Nunca se volvió a saber nada de Damián Santín, tampoco se supo qué pasó con Francisco Delgado, y por mucho tiempo estuvo fuera, incluso de los concentrados, Jossimar Mosquera, para nombrar solamente tres jugadores.

Estos desencuentros del comandante verde con sus mismos dirigidos llevaron, en ciertas ocasiones, y quizás por la misma calentura después de algunos partidos, a reclamar públicamente el bajo desempeño de algunos jugadores.  Una situación que evidenciaba la poca sintonía y la fragilidad que había en el interior del onceno verdolaga, que más tarde dejó escapar algunos rumores.

Y, obviamente, sin esa constancia que un equipo necesita para facturar una buena campaña en cuanto a lo futbolístico, Nacional mostró siempre grietas en sus partidos: en unas zafó de las vergüenzas -porque sus rivales eran demasiado horribles-; en algunas vivió la realidad, cuando fue apabullado por mejores equipos -Cali, Once Caldas y Tolima-; y en otras, oncenos con menor peso evidenciaron sus debilidades -América, Pereira, Envigado y Quindío-.

Cabezas rodantes
De esta manera, hoy, con la derrota 3-2 ante Once Caldas en el estadio Palogrande, las dudas e inquietudes quedaron todas resueltas: Nacional no estaba para pensar en finales -como se imaginaban algunos hinchas verdolagas muy entusiasmados-, y finalmente, no sirvió ni para ser animador.  Ante el cuadro blanco, como exhibió en todo el torneo, se mostró inseguro y dubitativo, y a eso se sumó una especial falta más de criterio que de espíritu a la hora de jugar.

La eliminación tan temprana, claramente, deberá conducir al ejercicio autocrítico y reflexivo de lo que sucede en el interior y en las cabezas prominentes de la institución.  Nacional no puede quedar en evidencia y sellar este episodio penoso con impunidad; así que, si tienen que volar cabezas, que rueden, damas y caballeros.  Ningún hincha verdolaga espera que el libro de los lamentos siga escribiendo más capítulos.

El sumario de una contundencia singular
El partido, hasta los sesenta minutos, se resume de la siguiente manera: primer punto, Nacional tuvo más la pelota, pero no logró construir una agresividad que incomodara el planteamiento del conjunto local; segundo punto, Once Caldas estuvo tranquilo y sin desesperarse ante los embates tibios de la ofensiva verde; tercer punto, el equipo de Juan Carlos Osorio mostró una contundencia notable, picante e hiriente, y aprovechó las oportunidades y los espacios que dejaban los defensores de la visita; y cuarto punto, con cada gol que ingresaba en el arco de Gastón Pezzuti, el espíritu verdolaga se diluyó en su propio desmoronamiento.

En los primeros minutos, Nacional se vio con una intención de crear juego, aunque estaba obligado a mostrar una actitud ofensiva: tenía las líneas más adelantadas, se tocaba en corto y los centrales anticipaban los envíos caldenses.  Ésta era una situación incómoda para Dayro Moreno, que tenía que llegar hasta el centro del campo para alimentar el juego del cuadro local (7'), e incluso en un ataque de Nacional, al goleador albo se lo vio actuando como ¿¡lateral derecho!? (9'), lo que ponía en la mesa ese aparente desinterés de Once Caldas en ir a buscar la victoria.

Nacional, además, intentaba inútilmente por arriba, con centros desde los costados que eran anulados sin mayores dificultades por los zagueros blancos.  A eso se acompañaba la habitual variante de dejar todo a la inspiración de Dorlan Pabón, quien hacía su típica jugada: llegar al área, luego de haber enganchado hacia dentro, y rematar de derecha, que en los últimos cotejos fue inoficiosa.  Sin embargo, Nacional no creaba peligros con esas fórmulas.  Por el contrario, en los mínimos acercamientos, Once Caldas siempre hallaba cómo perjudicar la salud verdolaga cuando se aproximaba a los terrenos de Pezzuti.  Y ya habían avisado la dupla goleadora de los blancos.

El verdolaga sufrió por Micolta
Y cuando más insistía el onceno verde, la amenaza se concretó en el minuto 18: con Jossimar Mosquera y Humberto Mendoza adelantados, Jaime Castrillón encuentra un hueco y coloca el pase a Micolta, quien ante la tardía llegada·cierre de Víctor Giraldo queda de frente con Pezzuti para poner sin inconvenientes el 1-0.  Con tranquilidad, con contundencia y con pragmatismo, muy diferente al Once Caldas temible que había sugerido el andar de las últimas jornadas, el cuadro blanco se ponía arriba sin grandes merecimientos.

En los siguientes minutos se mostró al verdadero equipo de Osorio, en su real dinámica de ataque y sin dejar respirar a su adversario.  Primero con un remate de John Valencia que pegó en el palo (22'), cuando la tormenta indicaba que se venía el segundo tanto local, y después con los despliegues de Micolta, Fernando Uribe, Iván Vélez y Harrison Henao, para agravar e inundar de intranquilidades la situación del conjunto verdolaga.

No obstante, tras esa furia momentánea, Once Caldas volvió a su figura inicial: paciente y esperando el momento de mandar el siguiente zarpazo.  Nacional, mientras tanto, mostraba que podía llegar hasta cierto punto de la cancha, sin poder romper la última línea caldista producto de una involuntariedad circunspecta e insípida; sin poder lograr por lo menos una triangulación: de dar el pase e ir a buscar el espacio.  Y Nacional no hacía eso.  No construía espacios ni los buscaba.  ¿Faltaba mucha chispa para hacer eso?...

Por eso, en tanto que Nacional discutía con sus mismas insuficiencias, Micolta doblegó -con un ocho mediante- a Marlon Piedrahita, ganó ese sector y mandó el centro pasado para que de atrás llegara envalentonado Moreno y marcara de cabeza furiosa el 2-0 (40').  Contundencia tóxica y mortífera para una defensa verdolaga que nunca, en este semestre, se caracterizó por ser segura.  Y en este encuentro, mucho menos.

En la última del primer tiempo, Nacional siguió intentando con su única posibilidad de ataque, con la habitual desmarcación y remate posterior de Pabón, pormenor que controlaba bien 'Neco' Martínez (43').  En el recuento de los primeros 45 minutos, hubo muy poco para mostrar respecto del equipo de Santa.

¿Hubo cambio de velocidades?
Para el inicio del complemento, Santa mandaba a la cancha a Víctor Ibarbo por Marcos Mondaini, de flojo partido.  El 8 verde no había podido entrar como titular por una molestia que sufrió en el juego ante Once Caldas el domingo anterior en el Atanasio, cuando tuvo un choque con Alexis Henríquez.  Con su ingreso, Nacional esperaba ganar mayor presencia en los costados y que generara un ritmo diferente al que mostró el equipo en la primera parte.

Y en menos de un minuto por poco se viene el descuento verdolaga, con una serie de toques cortos que incluyó movilidad y despliegue de los laterales para ser más profundos: Víctor Giraldo, en el pie a mano con el guardavallas albo, sacaba el derechazo que, lamentablemente, pegaba en el poste.  Fue un remolino que parecía visar mayores tragedias, y con un Nacional, por lo menos, que salía con otra actitud para el comienzo del segundo tiempo.

Una distancia muy grande
Sin embargo, para enfríar cualquier entusiasmo verdolaga, Once Caldas acudió una vez más a su manual de la contundencia y señaló el 3-0 ponzoñoso.  Con un gran pase filtrado de Fernando Uribe a Félix Micolta, el escurridizo volante encuentra muy mal parada a la zaga visitante, horadando la carretera con destino al arco verde, y con derecha colocada pone el tercero en la pizarra blanca.  Irrebatible...

A partir de ahí, Osorio quitó literalmente el acelerador de la máquina blanca.  Incluso se dio el lujo de sacar a Valencia -quien ya estaba amonestado- por Diego Arango (54'), entendiendo que la cuestión estaba finiquitada.  Además, en los segundos posteriores, Pabón tuvo que salir en camilla de la cancha por unos minutos, y Correa era amonestado.  Es decir, fueron instantes en los que se manifestaba a un Nacional con serias dificultades y que lucía perdido.

Del imaginario de Machado
Sin embargo, ante la crudeza del marcador, Nacional, con más orgullo propio y vergüenza que otra cosa, encontró la manera de acortar las diferencias: primero, en una entrada al área blanca de Giraldo para obtener un penal "un poco inesperado", con la posterior consecución de Mendoza (63'); y luego, gracias a la decisión de Osorio de sacar a Micolta de la cancha -la figura alba y verdugo de Nacional- para ingresar a Jefferson Cuero (69').  Así, Once Caldas restaba sus propios peligros y alimentaba las opciones pasajeras de un Nacional herido en su amor propio.

En el minuto 72, el juez Ímer Machado deja de sancionar un penal a favor del verdolaga -centro desde la derecha, Ezequiel Maggiolo va a cabecear pero lo desestabilizan-, situación que pareció compensar su fallido dictamen en la apreciación del penal anterior.

"Lechuga" reverdecía las ilusiones
No obstante, Nacional encontró su recompensa tres minutos después, en una buena triangulación entre Ibarbo y Pabón que abrió la defensa blanca, y allí, en un enredo monumental -defensa y portero blancos inmiscuidos- que impidió definir al 8 verde, quedó el rebote para que Maggiolo la empujara sin obstáculos.  3-2 y se empezaba a olfatear una remontada digna del Estambul '05.

Los últimos diez minutos mostraron a un Nacional enceguecido por ir a buscar el inservible empate, mientras que Once Caldas se ahogaba en la ambición de sus individualidades, cuando bien pudieron poner el 4-2 en cualquier momento.

Pero finalmente el marcador no se movió y sentenció la eliminación de un Nacional lejos de identificarse con el actual planteamiento especulativo y resultadista, que lo terminaría de crucificar.  Se acababa la ilusión, se acababa la mentira.  Ya se veía venir; se pronosticó la debacle...  Bye-bye al sueño verdolaga -de algunos hiperidealistas- de bordar la estrella 11 en este insípido 2010.  Y será también la despedida para otros; para muchos, seguramente...

Formaciones
Once Caldas: 'Neco' Martínez; Vélez (Mena, 80'), Amaya, Henríquez y Núñez; Micolta (Cuero, 69'), Henao, Valencia (Arango, 54') y Castrillón; Uribe y Moreno.
Nacional: Pezzuti; Giraldo, J. Mosquera, Mendoza y M. Piedrahita; Correa (Estupiñán, 85'), Arango e Iglesias; Pabón y Mondaini (Ibarbo, 46'); Maggiolo.
El verdolaga perdió 3-2 ante Once Caldas en el Palogrande, con goles de Mendoza -de penal- (63') y Maggiolo (75') para el verde, mientras que Micolta (18' y 50') y Moreno (40') anotaron para la escuadra local.


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¹  Imagen extraída de YouTube (http://www.youtube.com/watch?v=-nBd-swUQgs).

lunes, noviembre 29, 2010

Dolor e impotencia

El Once Caldas terminó de desnudar las limitaciones verdolagas.¹


La del domingo fue una versión 2010 de la horrible noche...  Con un Atanasio Girardot repleto de almas verdolagas, Atlético Nacional perdió 1-3 contra un Once Caldas superior, contundente, venenoso y conocedor de lo que tenía que hacer en Medellín para llevarse la victoria.  El verdolaga, por el contrario, exhibió todas sus flaquezas en los momentos álgidos y pudo encajar una derrota con un marcador más amplio.

La intención de Nacional era clara: ante un equipo con las condiciones y el potencial de Once Caldas, lo más oportuno era controlar los ritmos del partido teniendo el balón, fijando esa función en David Córdoba y en el apoyo constante de Jairo Palomino, Cristian Correa, Marlon Piedrahita, Marcos Mondaini y Víctor Ibarbo.  Él, el conductor con la camisa 30 verdolaga, tenía que convertirse en el socio de todos.

Un Once agresivo
Y así arrancó Nacional el partido.  Sin embargo, Once Caldas tenía también sus planes y, desde los primeros minutos, no trató de especular con el desarrollo mismo del juego sino que plantó banderas y expuso con claridad -y sin titubeos- lo que iba a hacer en el Atanasio.  De entrada, el conjunto de Juan Carlos Osorio quiso establecer condiciones, basados en ls peligrosidad de sus elementos ofensivos: pasando del despliegue de sus mismos laterales hasta llegar a sus punzantes delanteros.  La propuesta agresiva del cuadro albo, evidentemente, no sorprendió a pocos.

Así, como un premio a esa idea de Osorio, el blanco de Manizales encontró su primera oportunidad clara al minuto 10, con pase de John Valencia a Jaime Castrillón, quien con un taco de primera, deja la pelota mansa para que llegue la derecha colocada de Fernando Uribe.  Golazo de Once Caldas y silencio en el Atanasio.

Nacional mostraba que tenía problemas para asociarse: Córdoba no aparecía, y Dorlan Pabón, figura en otras ocasiones, quería definir de manera individual, con remates inofensivos de larga distancia.  Después de los primeros quince minutos, preocupantes en todo sentido para el cuadro verde, Córdoba empieza a pedir el balón, pero tenía que retrasarse demasiado, casi a zona defensiva.  Ahí se notaba el poco protagonismo de Palomino y Correa para conectar las líneas.

Ilusión pasajera
Cuando Nacional comprendió que necesitaba salir tocando y ayudándose por los costados, empezó a generar peligro en la zona caldense, llevando a la escuadra visitante a su propio terreno.  Y así se acercó el verdolaga para llegar al empate: en una serie de toques cortos, Ibarbo abre sobre la derecha a un Giraldo solo, éste avanza con rapidez y en el área es derribado por Wilson Mena (20').  Penal.

Ahí llega Humberto Mendoza a pedir la pelota para ser el ejecutor.  Con seguridad, saca el zapatazo al medio -imposible para 'Neco' Martínez, quien se había lanzado a su palo izquierdo- y equilibra las cargas (21').  1-1 refrescante para el mundo verdolaga.

Si bien, con el gol del empate, Nacional incrementó su ánimo, en el minuto 23 se descuidó terriblemente y Once Caldas pudo restaurar la diferencia en un contragolpe: salida rápida y pase a Mena, el extremo izquierdo la 'pica' y Pezzuti no puede...  Sin embargo, la pelota pega en el palo y el rebote deja servido a Uribe para que anote el segundo tanto blanco, con el arquero verdolaga en el suelo, pero increíblemente el autor del primer gol desperdicia.

Entre el minuto 26 y 27, se da un roce singular entre Pabón y Valencia: primero, el 88 de Nacional entra fuerte al volante albo y es amonestado; acto seguido, en un aire de revancha, el ex América se desliza con firmeza y desestabiliza al jugador verde.  También amarilla, aunque con cierta interpretación teatral por parte de 'Memín'.

Un Nacional sin grandes ideas
Hasta ese momento, a Pabón e Ibarbo les tocaba trasegar por el medio del campo, intentando construir desde ahí alguna jugada peligrosa, ya que por las bandas eran bien anticipados por los elementos blancos.  En el minuto 38, se gesta una jugada que tiene a los dos como protagonistas: cambio de frente profundo a Ibarbo, éste llega hasta la raya y manda el pase atrás; de ahí, recoge la pelota Pabón y dispara, pero el remate era bien atajado por el cancerbero caldista.

Si Nacional andaba con problemas, Once Caldas abría muy bien el campo por los costados, donde se veía a Giraldo desguarnecido ante los avances de dos o tres jugadores por su banda -Jaime Castrillón, Luis Núñez y Wilson Mena-.  El Caldas de Osorio se mostraba como un equipo muy rápido y técnico, pero con juego colectivo que su par verdolaga, que apenas podía encontrar un rumbo con el destello intermitente de sus piezas más relevantes.

Insipidez vs. veneno caldista
En los primeros minutos del segundo tiempo, Nacional continuó evidenciando sus limitaciones: Ibarbo podía llegar hasta el fondo pero era bien controlado entre dos -y hasta tres- jugadores; Giraldo también avanzaba hasta el fondo pero sus centros eran improductivos, sobre todo, si no se tiene en cancha al pívot habitual; y Pabón, seguía intentando con la suya: la de amagar una y dos veces, encontrar el espacio y preparar el remate.  Eso era lo poco y nada que mostraba Nacional en ese momento.

En el minuto 54, Jefferson Cuero ingresa por Mena, con la tarea de seguir acumulando peligros sobre la banda izquierda.  Y en pocos segundos dio resultado: en un remate que parecía perdido, sobre todo por la distancia, Pezzuti se hace un nudo y termina dejando colar el disparo del recién ingresado (55').  Un 1-2 durísimo para las aspiraciones del cuadro verde, que incluso con el empate se veía con grandes dificultades para generar riesgos.

Cambios de nombres, no de corazones
La respuesta del banco verdolaga no se hizo esperar (61'): sacan a Palomino y meten a Ezequiel Maggiolo para intentar dar vuelta un partido lleno de complicaciones.  Poco después, Marlon Piedrahita se anima a subir, desde su posición engancha y remata, y el balón apenas roza el palo derecho del portero albo (63').

No obstante, Nacional siguió sumido en su propia incapacidad, pero con la siguiente decisión del banquillo se terminaría de hundir -más allá de las buenas intenciones del timonel verde-.  Camilo García entra por Correa (69'), y ahí sí que se desmoronó la estructura defnsiva del cuadro verde.  Si ya tenía problemas con la presencia de la pareja de volantes de contención, sin ellos, cada avanzada del conjunto visitante representó un peligro inminente al arco de Pezzuti.

Nacional metía gente en ataque, pero su espíritu flaqueaba; lucía desanimado.  En el minuto 77, Pezzuti salva a Nacional del tercero blanco tras evitar el remate de Uribe, en un pie a mano.  El "toma y dame" se apoderó del escenario y el ambiente se congestionó de las angustias de la hinchada verdolaga: primero, con una arremetida de Uribe (82'), y después, en un ataque solitario pero furioso de Dayro Moreno, quien contra dos defensas verdes pudo esquivar la marca y sacar el remate (85'), que, finalmente, y para el alivio del seguidor local, pegaba en el travesaño.

Escenas de dolor
Pero cuando viene el alivio llegan los remolinos...  En el minuto 87, Nacional terminó de enterrarse a sí mismo con el disparate de Córdoba, al reclamar y volver sobre sus propios reclamos para ganarse dos amarillas -y expulsión- en menos de veinte segundos.  Y un minuto después, Dayro Moreno -¡sí!, el mismo que toma y abraza botellas gigantes- aseguró la cremación de este equipo, que pareció muerto desde, aproximadamente, el minuto 70; aunque, para ser sinceros, y coherentes, este equipo merecía un entierro de tercera, no así su fiel fanaticada.

Ahora, si algunos se atreven a discutir algo acerca de la fidelidad de la hinchada de Atlético Nacional, tendrán que contra·argumentar el hecho que muestra al verdolaga con el mayor promedio de asistencia del torneo -una vez más-, con más de veinticinco mil aficionados por cotejo.  Pero como también es una hinchada que no le gusta que le metan los dedos a la boca, apareció esa reacción particular en los últimos segundos: cantarle el ole al mismo equipo, mientras Once Caldas paseaba el balón con toques.

Ésas fueron las escenas de una película deprimente, con un final muy triste, que deja al equipo verde virtualmente eliminado para clasificarse a la final, acumulando sólo un punto de nueve posibles y dos partidos perdidos en su propia casa.  Lamentable...

Navegando entre la impotencia, el dolor, la ira y la tristeza, pero aun así, el hecho merece un punto de reflexión.  No como lo tomaron algunos hinchas verdolagas al final del partido, quienes querían llegar hasta el camerino y "exigir explicaciones" a algunos jugadores.  La cosa fue tomada como una amenaza por la policía y el incidente terminó con heridos y detenidos, y gente inocente afectada con gases lacrimógenos, para elaborar un collage de imágenes bochornosas.

Para pensar muy bien las cosas
Surgen muchas inquietudes...  ¿Seguir con José Fernando Santa como técnico verdolaga?  Seguramente no.  ¿Traer a 'Sachi' Escobar?  ¿Por qué no?  ¿Traer a Diego Umaña?  Hmm...  ¿Firmar la salida de algunos jugadores?  Sí, sin duda.  ¿Se sabía que esto podía pasar?  Pero no más preguntas y respuestas en momentos tan calientes y de confusión.  Habrá tiempo para tomar las cosas con más calma y con mejor criterio.

Formaciones
Nacional: Pezzuti; Giraldo, J. Mosquera, Mendoza y M. Piedrahita; Correa (C. García, 69') y Palomino (Maggiolo, 61'); Pabón, D. Córdoba e Ibarbo; Mondaini.
Once Caldas: 'Neco' Martínez; Vélez, Amaya, Henríquez (Vizcarrondo, 66') y Núñez; Castrillón, Arias, Valencia y Mena (Cuero, 54' < Henao, 71'); Moreno y Uribe.
El verdolaga cayó 1-3 en Medellín, con goles de Uribe (10'), Cuero (55') y Moreno (88'); Nacional había empatado transitoriamente con tanto de penal de Mendoza (21').  Fue expulsado Córdoba en el minuto 87.


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¹  Imagen de Futbolred (http://www.futbolred.com/contenido/liga-postobon/noticias/cuadrangulares310ii/IMAGEN/IMAGEN-8470502-2.jpg).

sábado, noviembre 27, 2010

Con "10", otro Nacional

Panorama enredado para ambos equipos con el 2-2.¹


En un partido entretenido en el General Santander, Atlético Nacional empató 2-2 con el Cúcuta en la segunda fecha de los cuadrangulares semifinales.  Mientras el verdolaga había perdido en su casa su juego ante el Quindío por 1-2, el equipo rojinegro había sacado un punto importante en Manizales, así que los dos estaban necesitados de una victoria.  De ahí, la actitud y la propuesta de ambos equipos en este encuentro.

Un verdolaga con eje
El primer tiempo mostró a un Nacional ordenado, intentando llegar a la cabaña de Williams Buenaños con pases cortos por intermedio de David Córdoba, quien, de paso, le cambió la cara al equipo verdolaga que había jugado tan mal en las últimas fechas.  El equipo de José Fernando Santa, en los primeros minutos, no dejó jugar confortablemente al cuadro local, presionando en su salida y anticipando todas las conexiones, desarticulando el sector defensivo rojinegro con su frente de ataque.

No obstante, el Cúcuta, a través de Wilson Carpintero, halló un espacio libre de marcas y pudo tener una oportunidad clarísima para abrir el marcador; sin embargo, se demoró en el uno contra uno y la defensa verde llegó oportunamente al cierre (8').  Soslayando esta opción, Nacional estuvo concentrado en las marcas y obligó a su rival a encontrar salidas mediante algunos pelotazos inservibles.

Al mismo tiempo, el colectivo verdolaga empezaba a mostrar un dominio cada vez más notable, teniendo como gran eje de circulación a Córdoba, quien enlazaba puntos de creación y ofensiva.  Con ese concepto muy claro, Nacional se volcaba con pases cortos y seguros, maniatando al conjunto local; y fue de ahí que llegó la primera oportunidad para el visitante, en una falta sobre Pabón en plena medialuna rojinegra (12').

Código penal de Carpintero
En el minuto 15 aparece la brillantez del mejor jugador cucuteño de este partido: Federico Barrionuevo recoge un balón en la mitad de la cancha; desde ahí, ingresa con mucho espacio y sin marca en territorio verde; sin contratiempos, manda el pase filtrado a José Luis Bueno; éste, entra con la pelota y recibe la falta de Dorlan Pabón, quien había llegado hasta esa zona para efectuar el cierre -que se dio pero de manera indebida-; y penal para el Cúcuta.

Dos minutos después, Carpintero cambia penal por gol y pone arriba a su equipo con su ejecución magistral.  Nacional, pese al resultado adverso, era el equipo que había mostrado las mejores intenciones hasta ese momento, pero una pequeña distracción le costaba caro.  Con este panorama, el equipo local tomó nuevas energías, vitalizado por el apoyo de su público, y empezó a subir líneas propio del instante de entusiasmo.

El verde con el mismo pensamiento
De forma paralela, y para evitar mayores inconvenientes, Nacional no cambió sus planes y siguió manejando los ritmos a través de paciencia y pases cortos, y en pocos minutos volvió a equilibrar el partido.  En ese punto, el problema para los verdes tenía que ver con las decisiones en el último tramo de la cancha, en zona de definición, con varios tiros de esquina en carpeta.

La más clara para Nacional llegó en el minuto 29, en un pase muy bien colocado desde el pie izquierdo de Córdoba, quien aprovechó el tremendo hueco por la banda derecha del conjunto local para dejar solo a Marcos Mondaini; sin embargo, pese al gran "globo" del delantero argentino sobre la humanidad desesperada de Buenaños, alcanzó 'Pepe' Portocarrero a llegar sobre la línea de gol y evitar el empate transitorio.  Nacional avisaba, y estaba cerca.

El cañón del General Santander
Y la confirmación llegó segundos después (30'): falta sobre Mondaini antes de entrar al área grande; la lógica decía que el ejecutor iba a ser Pabón, quien había cobrado todos los tiros libres hasta ese momento; sin embargo, ésta no se la pudo sacar a Humberto Mendoza, quien, vista fija a toda la escuadra del pórtico cucuteño, manda el zapatazo infernal para marcar el 1-1 (31').  ¡¡Golazo!!  Buenaños solo vio un cometa pasar...  Jorge Bolaño alejó su peluquín para que no le volaran la cabeza...  El empate era un resultado que aclaraba mucho mejor lo visto en este encuentro.

A partir de ahí, Nacional empezó a enviar a sus soldados por los extremos (34'), cosa que no había hecho sorpresivamente el Cúcuta en todo el partido.  Sin embargo, esa salida verdolaga por parte de sus laterales fue el mensaje que el conjunto 'motilón' necesitaba para empezar a contrarrestar con el mismo medicamento: los rojinegros iban a sacar a Giovanni García y a Jamell Ramos para encontrar mayor profundidad en sus ataques.

Al entender esa posibilidad, el Cúcuta fabricó una jugada interesante por la izquierda entre García, Carpintero y Bueno, que terminaría en falta peligrosa favorable a los locales (36').  En los siguientes tres minutos, se gestó un especial roce entre Bolaño y Víctor Ibarbo: en el primer encontrón (38'), Ibarbo se desliza para recuperar la pelota, pero Bolaño se adelanta y simula claramente una falta, que termina "comprando" Óscar Julián Ruiz -amarilla para el 8 verde-; y un minuto después, cerca del arco de Buenaños, Ibarbo se "vengó" limpiamente con un ocho hermoso, que dejó ridiculizado la barredora del volante del Cúcuta.

El paisaje dictaminó que Nacional terminaría los últimos minutos de la primera parte prefiriendo quedarse con la pelota, asegurarla y manejarla, mientras que Cúcuta se hacía más peligroso con el despliegue de sus laterales y la mejor utilización de esos sectores.

Un complemento distinto
Para el segundo tiempo (46'), Santa decide sacar a Ibarbo, quien no pudo mostrar su mejor nivel, y mandar a la cancha a Ezequiel Maggiolo, para hallar mayores alternativas en ataque.  El Cúcuta había creado peligros desde su sector izquierdo y no tanto con Ramos desde la derecha, lo que le permitió a Piedrahita -ubicado en este partido por izquierda- subir sin mayores contratiempos; allí se recostó el ataque verdolaga.

El Cúcuta se acercaba con un remate de Barrionuevo, quien, de nuevo -como en la jugada previa al gol rojinegro-, se movió en espacios sin marca para crear peligro (52').  Nacional respondió con la clásica dinámica de Mondaini por izquierda, para centrar y hallar la cabeza de Maggiolo, pero "Lechuga" no lograba conectar por poco (54').  Y el verde siguió aproximándose, ahora con una serie de toques cortos que terminó con un remate fuerte de Víctor Giraldo (58').  Era claro que Nacional era el dueño del partido.

Nacional arriba con otra perla de Dorlan
En la jugada siguiente (59'), Nacional concretó esta serie de opciones: desde un saque de banda en pleno mediocampo, se manifiesta el envío aéreo a Maggiolo, y éste, como perfecto reboteador, la cabecea a un lado para que llegue Pabón y, sin dejarla caer, sorprenda a Buenaños y marque el segundo tanto verdolaga.  ¡Golazo de 'Memín'!, quien se había visto "opaco" en el desarrollo de este partido, quizás por el protagonismo "robado" por parte de David Córdoba, que mostraba sus condiciones como conductor.

Desde ese momento, las cosas quedaron muy claras en este partido: uno, que el Cúcuta iba a mandar toda la ofensiva por las bandas, con la entrada de Diego Cochas por Diego Espinel (65'), sin timidez ni reparos; dos, se manifestaría un claro cansancio por parte del equipo verde, por todo lo que hizo en la primera parte y los quince minutos del complemento, que favorecería el avance del cuadro local; y tres, que Nacional, para evitar las embestidas frecuentes y riesgosas del Cúcuta, debía controlar e balón, con el buen criterio de Córdoba y encontrando complicidad en sus compañeros más cercanos.

La vida difícil para Víctor Giraldo
La avanzada rojinegra empezaba a mostrar todo su veneno: en el minuto 67, encontrando cada vez más debilidades en el sector de Giraldo -sin colaboración en marca en ese sector-, García gana la raya y manda el centro a Carpintero, pero éste, totalmente solo, desperdicia de manera inexplicable.  Las constantes subidas de García y Cochas por ese sector, inutilizando la marca de un Giraldo solitario, desembocarían en el empate cucuteño.

Para matizar las cosas, Mendoza sufrió una pequeña molestia en su rodilla derecha -hiperextensión del ligamento colateral medial de la rodilla, para ser más exactos- y tuvo que ser sustituido (69').  Juan Carlos Mosquera ingresó por el autor del primer gol verdolaga.  Asimismo, ya estando fuera del campo, Mendoza recibió una amarilla por "cruzar algunas palabras" con 'Chicho' Pérez, ex jugador verdolaga y ahora asistente técnico del cuadro local.

Barrionuevo y con espacios
Y la zona defensiva verdolaga no resistió más: de nuevo le ganan a Giraldo por su banda, pero esta vez el que centra es Cochas; la pelota desborda a toda la defensa de Nacional, que no logra tapar a Barrionuevo, y el creativo 'motilón', quien en todo el partido encontró amplios espacios, calibró el balón aéreo y la mandó a guardar sin que la pelota acariciara la grama (76').  Un golazo.

En los minutos restantes, sin que nadie del banco técnico verde se percatara del "uno contra dos" que le hacían a Giraldo por su sector, Nacional siguió metido en su territorio por la franca avanzada rojinegra, que siguió y siguió atacando por la zona de Cochas y García.  Y Ramos, observando que salía también Marlon Piedrahita, también incursionó por la banda derecha...  En pocas palabras, Nacional se vio con muchas complicaciones defensivas en los últimos veinte minutos del partido.

Con este empate 2-2 y la victoria del equipo blanco en Armenia, Nacional está obligado a ganar el domingo cuando enfrente a Once Caldas en el Atanasio Girardot; partido que tendrá doble significado importante: por el liderazgo del cuadrangular y por el cupo internacional a través de la Reclasificación.  Sin embargo, Once Caldas, que no pierde desde la fecha 8 cuando cayó 5-3 en su visita al Cali, acumula 13 fechas de invicto y llega a Medellín con la etiqueta de "mejor visitante de todo el torneo" en sus botines, lo que da a entender, en la previa, de la dificultad que presenta este crucial enfrentamiento.  Pero no queda otro camino: Nacional tiene que ganar.

Formaciones
Cúcuta: Buenaños; Ramos, 'Pepe' Portocarrero, Peralta y García; Espinel (Cochas, 65'), Bolaño y 'Cocho' Patiño: Barrionuevo; Bueno (Osorio Botello, 72') y Carpintero.
Nacional: Pezzuti; Giraldo, J. Mosquera, Mendoza (J. C. Mosquera, 69') y M. Piedrahita (Arango, 85'); Correa y Palomino; Pabón, D. Córdoba e Ibarbo (Maggiolo, 46'); Mondaini.
Empate 2-2; goles de Mendoza (31') y Pabón (59') para los verdolagas, y de Carpintero (17') y Barrionuevo (76') para el 'Motilón'.


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¹  Imagen de Cápsulas de fútbol (http://www.ecbloguer.com/capsulas/wp-content/uploads/2010/11/CUCUTA-NACIONAL.jpg).

sábado, octubre 16, 2010

Verdolaga "heroico"

Mendoza y su tarde espectacular en la "Ciudad heroica".¹


Con un hombre menos desde el minuto 34, un clima agotador y un penal inexistente en contra, Atlético Nacional resolvió un panorama oscuro y sacó adelante el partido de este sábado ante Real Cartagena.  Estos problemas se evidenciaron en el desarrollo del partido, y fue grave cuando Nacional estaba abajo en el marcador, pero dos remates sensacionales de Humberto Mendoza le dieron una nueva alegría a la fanaticada verdolaga.

Inicio de mutuas modorras
Los primeros minutos parecieron estar dentro del catálogo de treguas entre dos equipos de fútbol: Real Cartagena y Nacional estuvieron inmersos en un mar de entregas imprecisas, erráticas, sin hacerse daño y sin acercarse con peligro sobre las áreas contrarias.  Aun así, en esos mínimos intentos de avanzada, Cartagena empleó el sector derecho como fuente de ataque.

En el minuto 3 llegó la primera llegada peligrosa del partido: el avance fue verdolaga, por derecha, y con un Dorlan Pabón que por poco empieza otra tarde inspirada, pero su remate fue bien atajado por Álvaro Solís.  Sin embargo, el equipo de Hubert Bodhert respondió de inmediato con un gran pase en profundidad que dejó solo a Mauricio Arquez, pero en el "mano a mano" Gastón Pezzuti cerró de manera genial y evitó que el cuadro "amurallado" se fuera en ventaja.

La primera alerta, no obstante, no despertó del todo a la defensa verde que, poco después, en el minuto 11, dejó ver toda su impericia en el ataque cartagenero: primero, con un Mendoza despistado y lento a la hora del cierre en el pase al vacío a Edilio Cardoso, jugador activo durante la mayor parte del encuentro, que no encontró problema alguno para mandar el centro; y después, con el envío del brasileño, el balón le llega a Víctor Giraldo que, inexplicablemente, se hace un nudo con el balón y descacha, y allí Óscar Castillo recoge el grueso error en bandeja de plata para mandarla al fondo.  Uno a cero para Real Cartagena.

Después de recibir este gol -ahí sí-, Nacional se sacudió de la modorra y el sofoco, y se fue en busca del partido.  En eso, por lo menos, estuvo intentando durante quince minutos sin éxito alguno, con Dorlan Pabón y Víctor Ibarbo como elementos más activos e insistiendo sobre todo por la banda derecha.  Asimismo, fue constante el intento de rematar fuera del área para sorprender al guardavallas cartagenero.

La respuesta del equipo local sólo llegó al minuto 29, otra vez con un Cardoso incisivo, amagador y muy peligroso para la defensa verdolaga, que "hizo agua" ante los movimientos del delantero brasileño.  Ese lapso de ataques infructuosos de Nacional devino en un desgaste pronunciado y de ideas confusas para los jugadores verdolagas, quienes empezaron a resolver a través de pelotazos con destino desconocido.

Cuando Nacional estuvo ahogándose en ese desliz de pensamientos, llegó la súbita expulsión de Pabón, en el momento más aciago y justo en un punto donde no se debían otorgar ventajas como ésta.  Así, el horizonte se hizo lejano y siniestro para un equipo que no encontró calma en sus piezas ofensivas, agregado a la exposición de desnudeces y falencias en defensa, una vez más en condición de visitante.

Nacional fue más con uno menos
Lo más saludable para el cuadro verde en ese mal momento fue que su rival no supo cómo liquidarlo: carácter de equipo eliminado.  Real Cartagena siguió con su impasibilidad ante el contexto, mientras que Nacional, observando esta actitud de su contendiente, cambió de planes: de plantearse inicialmente tratar de organizar el caos en su afán de que culminara lo más rápido la primera etapa, pasó a ganar confianza a pesar de contar con un hombre menos en sus filas, y empezó a controlar los hilos del partido.

En esa extraña comodidad, Nacional se acercó al área de Solís en un nuevo intento de Ibarbo, con la diferencia de que en esta ocasión sí obtuvo rédito: en las dos anteriores incursiones del tumaqueño a la entrada cartagenera, el 8 verdolaga saltó la muralla y se tiró a la alberca...  Pero aquí sí aplicó la frase común de que "la tercera fue la vencida" pues, al lograr traspasar la zaga amarilla, Ibarbo fue desplazado por Luis Sierra, hecho que validó el pitazo de Ímer Machado para señalar el punto penal (41').  Segundos después, el encargado de martillar el arco "amurallado" fue Mendoza, quien lejos de la suposición general de ejecutar con potencia, la acomodó bien a un costado para alcanzar el empate del verdolaga, y además, de enjuagar su falla personal en la jugada del tanto adversario.

Segundo capítulo
Sin muchos arreglos para el comienzo de la segunda etapa, y tras una falta a más de treinta metros del alcance de Solís, llega Mendoza con un "tres·dedos" impresionante para destruir la cabaña del portero local.  ¡¡Golazo!!  Golazo y beatificación (48').  Sin duda, la actuación de Mendoza se convertía en heroica en la "Ciudad amurallada".  De todos modos, era una situación muy extraña, ya que Nacional empezó a mostrarse mejor desde la expulsión de 'Memín', justo cuando éste se erigía como una de las figuras del partido.

El 1-2, no obstante, dejó salir el orgullo local, que empezó a acercarse con mayor frecuencia sobre la valla de Pezzuti, para configurarlo en héroe.  En una de ésas (58'), Edwards Jiménez por poco da cuenta de la "Ley del verdugo", acción que evitó Pezzuti de manera fenomenal, pero que a continuación pudo sentenciar Cardoso en el rebote, sin embargo, la enviaba fuera.

La situación del partido estaba cada vez más clara: con un Cartagena insistente sobre terrenos verdes, mientras que Nacional esperaba para sellar el duelo a través de un contragolpe, sobre todo, con Ibarbo por la parte derecha.  Y en esa intención, Bodhert decide sustituir a Arquez por el zurdo Edinson Palomino (65'), para tratar de controlar las subidas de Ibarbo y para tener una mejor distribución de la pelota.

La constancia del ataque cartagenero en los últimos minutos, que incluía disparos de media distancia y cabezazos, replegó un poco a Nacional sobre sus propios predios, aumentando -eso sí- la efigie de Pezzuti como guardián verde.  Pocos minutos después, la modificación de Daniel Arango para ayudar en el medio campo configuró una visión de doble filo: el juvenil podría dar una mano en el sector de contención, pero de igual manera el verdolaga se quedaría sin atacantes, lo que daría el pase libre a toda la zaga cartagenera para avanzar metros.

El cambio, de todas formas, no cambió mucho la esencia del encuentro.  Real Cartagena siguió incursionando en campos del adversario -volea de Jiménez que atajó muy bien Pezzuti (76')- y Nacional desarrolló su juego a través de contragolpes -gran salida de Cristian Correa que pudo culminar en el tercer gol verdolaga (78')-.  En esos momentos, prácticamente Nacional jugaba sin delanteros: con una magen engañosa de Ibarbo como "referente en punta", ya casi desahuciado por el desgaste que tuvo en todo el partido, y con un doble·cuatro instaurado desde el ingreso de Arango.

Para maquillar el cansancio, los jugadores verdolagas recurrieron en tres ocasiones en los últimos veinticinco minutos a suspender por unos segundos el juego por faltas recibidas.  Y así parecía que Nacional se llevaba el máximo botín de la "Ciudad heroica": aguantando embate tras embate.  Sin embargo, ya en la agonía del partido, llegó el 'piletazo' de Jiménez por una supuesta falta de Juan Carlos Mosquera, para ganar un penal novelesco...

No obstante, cuando ya se encaminaba al remate de la jugada que originó, Jiménez ve cómo Rafael Pérez le "roba" el cobro -para su disgusto personal- y que, en definitiva, sería pateado por el defensa.  Un milagro más para evitar la "Ley del verdugo"...  Segundos más tarde, Pérez cobra horriblemente y desperdicia la opción más clara para emparejar el compromiso y seguir soñando con los cuadrangulares.  ¿Le habrá molestado algún morrito imperceptible?

La última jugada fue para Nacional, con un gran pase al vacío de Motta para dejar solo a Palomino, pero éste, con el disparo a las nubes, aplazó por unos minutos más el destino fatal para el Cartagena de Bodhert y una victoria verdolaga en la "Ciudad amurallada" que no ocurría desde agosto de 2007.

Detalles finales y lo que viene
Con este resultado, Nacional eliminó a Real Cartagena y quedó a tres puntos virtuales de la clasificación, aunque sigue dejando dudas en sus posiciones defensivas.  No hay que olvidar que, en los dos últimos partidos, el verdolaga ha empezado perdiendo ante equipos con menor fortaleza colectiva e individual, pero lo bueno en ambos casos es que se ha remontado esa situación.  Por otra parte, muy bueno lo de Mendoza al volver con estos dos goles -se espera que siga mejorando-, y también lo de Pezzuti, genial en cierres y atajadas.

De todas maneras, Nacional tendrá que mejorar mucho para construir un bloque sólido, fuerte ante todo tipo de inconvenientes, pensando en los cuadrangulares y una hipotética final -muy lejana, por el momento-.  Para eso, es muy importante una victoria frente a Millonarios el próximo miércoles, porque ese triunfo dejaría al verdolaga en zona de clasificación y abriría las posibilidades de pruebas y ensayos en los encuentros restantes.  No se van a poder ganar todos los partidos de esta manera, como se ganó hace algunas horas en el Jaime Morón, ni tampoco todos los rivales serán tan indolentes e inofensivos como este Cartagena, por eso hay que mejorar.

Formaciones
Real Cartagena: Solís; Anaya, Pérez, Benítez y Barrios (Arroyo, 91'); Arquez (Palomino, 65'), Sierra, Iriarte y Castillo; Cardoso y Jiménez.
Nacional: Pezzuti; Giraldo, Mendoza, J.C. Mosquera y Delgado; Palomino y Correa; Pabón, Motta (Piedrahita, 92') e Ibarbo (Estupiñán, 90'); Mondaini (Arango, 73').
El verdolaga ganó 1-2 con un doblete de Mendoza (42' y 48').  Cartagena empezó ganando con gol de Castillo al minuto 11.  Fue expulsado Pabón a los 34 minutos.


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¹  Imagen de El Universal (http://www.elcolombiano.com/BancoMedios/Imagenes/humberto-mendoza-cortesia-el-universal-16102010-620x250.jpg).