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domingo, diciembre 05, 2010

Una triste y penosa eliminación

El gol de Maggiolo que abría algunas esperanzas.¹


El anti·proceso para el final de esta crónica
Y se repitió la historia.  En su segundo ciclo como técnico no encargado al frente de la escuadra verdolaga, la dirección de José Fernando Santa vuelve a naufragar en los cuadrangulares semifinales, y otra vez con el penoso detalle de señalar la eliminación apenas en la cuarta fecha, con un solo punto, muy lejano -y ya inalcanzabla- de los diez que alcanzó el equipo blanco de Manizales con el triunfo de esta tarde.

Pero este destino lamentable para una institución del tamaño de Atlético Nacional no debe sorprender a nadie: el verdolaga reflejó su lado oscuro en estas instancias -donde llegan los equipos menos malos del torneo-, momentos en los que le desnudaron todas sus limitaciones y quebraron los frágiles espejismos que el conjunto de Santa había mostrado a lo largo del certamen.

Nacional se acostumbró a "sacar resultados", sin buscarlos de una manera convincente para la hinchada, con números que alcanzaban a maquillar muy bien las propias falencias y embellecer un camino ausente de fútbol en la tabla de posiciones.  Solamente alcanzaba para eso; para nada más.  Y, mientras, a través de la deforme seducción de esos números, se mitigaban los disgustos de un gran sector de la fanaticada verde que estaba desencantada con la manera del equipo de ¿jugar? al fútbol.  Pero en los cuadrangulares todas las dudas se despejaron.

Muchos factores incidieron para que Nacional encontrara este amargo sino: el verdolaga nunca encontró regularidad en su pensamiento futbolístico ni tampoco constancia en la nómina principal.  Las dificultades en lo colectivo -principalmente, las fatales desconexiones en la zona defensiva- llevaron a Santa a realizar pruebas y ensayos a lo largo de toda la competencia.

Las lesiones, las suspensiones y los llamados a las diferentes categorías de la Selección Colombia endurecieron el mal camino pero jamás lo enderezaron.  Nunca se volvió a saber nada de Damián Santín, tampoco se supo qué pasó con Francisco Delgado, y por mucho tiempo estuvo fuera, incluso de los concentrados, Jossimar Mosquera, para nombrar solamente tres jugadores.

Estos desencuentros del comandante verde con sus mismos dirigidos llevaron, en ciertas ocasiones, y quizás por la misma calentura después de algunos partidos, a reclamar públicamente el bajo desempeño de algunos jugadores.  Una situación que evidenciaba la poca sintonía y la fragilidad que había en el interior del onceno verdolaga, que más tarde dejó escapar algunos rumores.

Y, obviamente, sin esa constancia que un equipo necesita para facturar una buena campaña en cuanto a lo futbolístico, Nacional mostró siempre grietas en sus partidos: en unas zafó de las vergüenzas -porque sus rivales eran demasiado horribles-; en algunas vivió la realidad, cuando fue apabullado por mejores equipos -Cali, Once Caldas y Tolima-; y en otras, oncenos con menor peso evidenciaron sus debilidades -América, Pereira, Envigado y Quindío-.

Cabezas rodantes
De esta manera, hoy, con la derrota 3-2 ante Once Caldas en el estadio Palogrande, las dudas e inquietudes quedaron todas resueltas: Nacional no estaba para pensar en finales -como se imaginaban algunos hinchas verdolagas muy entusiasmados-, y finalmente, no sirvió ni para ser animador.  Ante el cuadro blanco, como exhibió en todo el torneo, se mostró inseguro y dubitativo, y a eso se sumó una especial falta más de criterio que de espíritu a la hora de jugar.

La eliminación tan temprana, claramente, deberá conducir al ejercicio autocrítico y reflexivo de lo que sucede en el interior y en las cabezas prominentes de la institución.  Nacional no puede quedar en evidencia y sellar este episodio penoso con impunidad; así que, si tienen que volar cabezas, que rueden, damas y caballeros.  Ningún hincha verdolaga espera que el libro de los lamentos siga escribiendo más capítulos.

El sumario de una contundencia singular
El partido, hasta los sesenta minutos, se resume de la siguiente manera: primer punto, Nacional tuvo más la pelota, pero no logró construir una agresividad que incomodara el planteamiento del conjunto local; segundo punto, Once Caldas estuvo tranquilo y sin desesperarse ante los embates tibios de la ofensiva verde; tercer punto, el equipo de Juan Carlos Osorio mostró una contundencia notable, picante e hiriente, y aprovechó las oportunidades y los espacios que dejaban los defensores de la visita; y cuarto punto, con cada gol que ingresaba en el arco de Gastón Pezzuti, el espíritu verdolaga se diluyó en su propio desmoronamiento.

En los primeros minutos, Nacional se vio con una intención de crear juego, aunque estaba obligado a mostrar una actitud ofensiva: tenía las líneas más adelantadas, se tocaba en corto y los centrales anticipaban los envíos caldenses.  Ésta era una situación incómoda para Dayro Moreno, que tenía que llegar hasta el centro del campo para alimentar el juego del cuadro local (7'), e incluso en un ataque de Nacional, al goleador albo se lo vio actuando como ¿¡lateral derecho!? (9'), lo que ponía en la mesa ese aparente desinterés de Once Caldas en ir a buscar la victoria.

Nacional, además, intentaba inútilmente por arriba, con centros desde los costados que eran anulados sin mayores dificultades por los zagueros blancos.  A eso se acompañaba la habitual variante de dejar todo a la inspiración de Dorlan Pabón, quien hacía su típica jugada: llegar al área, luego de haber enganchado hacia dentro, y rematar de derecha, que en los últimos cotejos fue inoficiosa.  Sin embargo, Nacional no creaba peligros con esas fórmulas.  Por el contrario, en los mínimos acercamientos, Once Caldas siempre hallaba cómo perjudicar la salud verdolaga cuando se aproximaba a los terrenos de Pezzuti.  Y ya habían avisado la dupla goleadora de los blancos.

El verdolaga sufrió por Micolta
Y cuando más insistía el onceno verde, la amenaza se concretó en el minuto 18: con Jossimar Mosquera y Humberto Mendoza adelantados, Jaime Castrillón encuentra un hueco y coloca el pase a Micolta, quien ante la tardía llegada·cierre de Víctor Giraldo queda de frente con Pezzuti para poner sin inconvenientes el 1-0.  Con tranquilidad, con contundencia y con pragmatismo, muy diferente al Once Caldas temible que había sugerido el andar de las últimas jornadas, el cuadro blanco se ponía arriba sin grandes merecimientos.

En los siguientes minutos se mostró al verdadero equipo de Osorio, en su real dinámica de ataque y sin dejar respirar a su adversario.  Primero con un remate de John Valencia que pegó en el palo (22'), cuando la tormenta indicaba que se venía el segundo tanto local, y después con los despliegues de Micolta, Fernando Uribe, Iván Vélez y Harrison Henao, para agravar e inundar de intranquilidades la situación del conjunto verdolaga.

No obstante, tras esa furia momentánea, Once Caldas volvió a su figura inicial: paciente y esperando el momento de mandar el siguiente zarpazo.  Nacional, mientras tanto, mostraba que podía llegar hasta cierto punto de la cancha, sin poder romper la última línea caldista producto de una involuntariedad circunspecta e insípida; sin poder lograr por lo menos una triangulación: de dar el pase e ir a buscar el espacio.  Y Nacional no hacía eso.  No construía espacios ni los buscaba.  ¿Faltaba mucha chispa para hacer eso?...

Por eso, en tanto que Nacional discutía con sus mismas insuficiencias, Micolta doblegó -con un ocho mediante- a Marlon Piedrahita, ganó ese sector y mandó el centro pasado para que de atrás llegara envalentonado Moreno y marcara de cabeza furiosa el 2-0 (40').  Contundencia tóxica y mortífera para una defensa verdolaga que nunca, en este semestre, se caracterizó por ser segura.  Y en este encuentro, mucho menos.

En la última del primer tiempo, Nacional siguió intentando con su única posibilidad de ataque, con la habitual desmarcación y remate posterior de Pabón, pormenor que controlaba bien 'Neco' Martínez (43').  En el recuento de los primeros 45 minutos, hubo muy poco para mostrar respecto del equipo de Santa.

¿Hubo cambio de velocidades?
Para el inicio del complemento, Santa mandaba a la cancha a Víctor Ibarbo por Marcos Mondaini, de flojo partido.  El 8 verde no había podido entrar como titular por una molestia que sufrió en el juego ante Once Caldas el domingo anterior en el Atanasio, cuando tuvo un choque con Alexis Henríquez.  Con su ingreso, Nacional esperaba ganar mayor presencia en los costados y que generara un ritmo diferente al que mostró el equipo en la primera parte.

Y en menos de un minuto por poco se viene el descuento verdolaga, con una serie de toques cortos que incluyó movilidad y despliegue de los laterales para ser más profundos: Víctor Giraldo, en el pie a mano con el guardavallas albo, sacaba el derechazo que, lamentablemente, pegaba en el poste.  Fue un remolino que parecía visar mayores tragedias, y con un Nacional, por lo menos, que salía con otra actitud para el comienzo del segundo tiempo.

Una distancia muy grande
Sin embargo, para enfríar cualquier entusiasmo verdolaga, Once Caldas acudió una vez más a su manual de la contundencia y señaló el 3-0 ponzoñoso.  Con un gran pase filtrado de Fernando Uribe a Félix Micolta, el escurridizo volante encuentra muy mal parada a la zaga visitante, horadando la carretera con destino al arco verde, y con derecha colocada pone el tercero en la pizarra blanca.  Irrebatible...

A partir de ahí, Osorio quitó literalmente el acelerador de la máquina blanca.  Incluso se dio el lujo de sacar a Valencia -quien ya estaba amonestado- por Diego Arango (54'), entendiendo que la cuestión estaba finiquitada.  Además, en los segundos posteriores, Pabón tuvo que salir en camilla de la cancha por unos minutos, y Correa era amonestado.  Es decir, fueron instantes en los que se manifestaba a un Nacional con serias dificultades y que lucía perdido.

Del imaginario de Machado
Sin embargo, ante la crudeza del marcador, Nacional, con más orgullo propio y vergüenza que otra cosa, encontró la manera de acortar las diferencias: primero, en una entrada al área blanca de Giraldo para obtener un penal "un poco inesperado", con la posterior consecución de Mendoza (63'); y luego, gracias a la decisión de Osorio de sacar a Micolta de la cancha -la figura alba y verdugo de Nacional- para ingresar a Jefferson Cuero (69').  Así, Once Caldas restaba sus propios peligros y alimentaba las opciones pasajeras de un Nacional herido en su amor propio.

En el minuto 72, el juez Ímer Machado deja de sancionar un penal a favor del verdolaga -centro desde la derecha, Ezequiel Maggiolo va a cabecear pero lo desestabilizan-, situación que pareció compensar su fallido dictamen en la apreciación del penal anterior.

"Lechuga" reverdecía las ilusiones
No obstante, Nacional encontró su recompensa tres minutos después, en una buena triangulación entre Ibarbo y Pabón que abrió la defensa blanca, y allí, en un enredo monumental -defensa y portero blancos inmiscuidos- que impidió definir al 8 verde, quedó el rebote para que Maggiolo la empujara sin obstáculos.  3-2 y se empezaba a olfatear una remontada digna del Estambul '05.

Los últimos diez minutos mostraron a un Nacional enceguecido por ir a buscar el inservible empate, mientras que Once Caldas se ahogaba en la ambición de sus individualidades, cuando bien pudieron poner el 4-2 en cualquier momento.

Pero finalmente el marcador no se movió y sentenció la eliminación de un Nacional lejos de identificarse con el actual planteamiento especulativo y resultadista, que lo terminaría de crucificar.  Se acababa la ilusión, se acababa la mentira.  Ya se veía venir; se pronosticó la debacle...  Bye-bye al sueño verdolaga -de algunos hiperidealistas- de bordar la estrella 11 en este insípido 2010.  Y será también la despedida para otros; para muchos, seguramente...

Formaciones
Once Caldas: 'Neco' Martínez; Vélez (Mena, 80'), Amaya, Henríquez y Núñez; Micolta (Cuero, 69'), Henao, Valencia (Arango, 54') y Castrillón; Uribe y Moreno.
Nacional: Pezzuti; Giraldo, J. Mosquera, Mendoza y M. Piedrahita; Correa (Estupiñán, 85'), Arango e Iglesias; Pabón y Mondaini (Ibarbo, 46'); Maggiolo.
El verdolaga perdió 3-2 ante Once Caldas en el Palogrande, con goles de Mendoza -de penal- (63') y Maggiolo (75') para el verde, mientras que Micolta (18' y 50') y Moreno (40') anotaron para la escuadra local.


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¹  Imagen extraída de YouTube (http://www.youtube.com/watch?v=-nBd-swUQgs).

lunes, octubre 04, 2010

Repetitivo y preocupante

 Nacional de visitante: saldo en rojo...¹


En un encuentro con embrollos de lectura y poca contundencia, Atlético Nacional cayó 2-0 frente a América en la noche del sábado.  Los jugadores rojos, en un destacable compromiso solidario, aprovecharon muy bien las debilidades verdolagas en su sector defensivo y concretaron en momentos importantes, lo que impidió que el conjunto de José Fernando Santa se acomodara en el partido.

Nacional volvió a evidenciar errores de visitante y a cobrar muy caro las fallas defensivas.  No se puede marcar tan mal en una pelota parada y dejar con tantas libertades a los adversarios.  Pasó con el cabezazo de John Lozano, pero también había pasado ocho días antes frente a Santa Fe con el gol de Seijas.  El caso es que el problema no comienza ahí, en los tiros libres, sino en los errores defensivos que conducen a que se cometan esas faltas peligrosas, innecesarias, cuando pueden ser evitadas.

Fue, de nuevo, un partido en el que se notó la fragilidad del verdolaga por los laterales: Iglesias y Piedrahita volvieron a ofrecer facilidades angustiosas en sus zonas para el desencadenamiento de jugadas rivales y, luego del primer gol americano (18'), tampoco hubo mayor colaboración del "doble·cinco" de Jairo Palomino y Jaime Córdoba, ya que el conjunto verdolaga tomó riesgos e imprudencias para intentar conseguir el empate.  Incluso, Córdoba -en un pobre partido- llegó a ser uno de los elementos que determinó esas faltas peligrosas para los escarlatas.

El juego era intenso y de desplazamientos incómodos para Nacional cuando tenía la pelota, por la presión que ejercían los jugadores rojos y que obligaba a echar fortuna en los pelotazos, sin ideas claras de qué es lo que se quería hacer; así, por supuesto, eran intrascendentes Marcos Mondaini y Ezequiel Maggiolo.  En esta situación, sí que hizo falta la experiencia de alguien como el "Viejo" Patiño, para establecer una construcción de juego y controlar los ritmos del partido.

Ahora, en los momentos en que Nacional supo tener algo de orden empezó a sufrir la zaga americana, porque el verdolaga es un equipo peligroso al tener técnica y velocidad en su fase ofensiva; por eso, se explica cómo pudo Nacional llegar al empate, en las jugadas claras que tuvo Maggiolo antes de que se terminara el primer tiempo: primero, en un "semipelotazo" desde la mitad de la cancha -cuando el verdolaga ya arreciaba sobre el área de Nelson Ramos- que se desvía en el trayecto por otro de los elementos verdes, y que propició la calle del gol para Maggiolo, quien en su "globo" no pudo definir (35'); y después, el 9 tuvo otra gran oportunidad luego de la magnífica jugada de Mondaini por izquierda, pero el ex Estudiantes no supo concretar (39').

Las dos oportunidades de Maggiolo estuvieron en medio de instantes en que Nacional parecía llegar al empate, pero el equipo de Álvaro Aponte pegó en el momento justo: en los segundos de descuento de la primera etapa, tiro de esquina mediante, todo el bloque verdolaga estaba concentrado en el área de Ramos, el cobro sin embargo fue directo a la cabeza de Bélmer Aguilar, quien despejó a una autopista libre para Gabriel Fernández, y allí, el 10 argentino emprendió una marcha que terminaría en el pase a Wilson Morelo y la concreción del segundo gol americano (45' +2').  Contragolpe perfecto.  Revelado e idiosincrasia escarlata de los últimos tiempos.

¿Cómo puede ofrecer tantas ventajas defensivas un equipo cuando cobra un tiro de esquina?  ¿Se puede explicar cómo Fernández le gana en carrera a un muchacho como Córdoba?  ¿Tendrá que ver algo la exigencia que ha tenido el verdolaga con nueve partidos en los últimos treinta días?...

No se iba a acabar el partido sino el primer tiempo, entonces ¿por qué abalanzarse sin frenos a un risco al cual ya se le conocen sus peligros?  Ni el mismo Faustino Asprilla, quien estaba en una de las cabinas de preferencia, lo podía argumentar.  Quizás, en este primer tiempo, Nacional terminó atacando más, mucho más que el conjunto de Aponte, pero América atacó mejor; su ponzoña fue más venenosa.

Los goles habían llegado en la primera parte, pero fue en el segundo tiempo donde Nacional empezó a desnudar sus propias limitaciones y debilidades -al tratar de buscar el descuento-.  Mientras que América, con un primer rostro más práctico y luego un poco más punzante debido a las necesidades verdolagas, estableció diferencias en conceptos cuando incursionó hacia terrenos adversarios: la idea estaba tan bien configurada que hubo momentos en los que los escarlatas distribuían la pelota bajo la mirada lejana y desesperada de los elementos verdes, y donde pudo aumentar las distancias, sobre todo con la posibilidad de Avilés Hurtado que provocó la complicidad de Gastón Pezzuti con el travesaño del arco norte del 12 de octubre -previo horror en el ala de Jair Iglesias- (67').

Si bien los "Diablos rojos" pudieron alargar la diferencia, Nacional pudo acortar la misma con un par de jugadas desde el sector derecho, con Víctor Ibarbo como protagonista; sin embargo, en una de esas maniobras, el 8 verdolaga terminó como actor de reparto ante la atajada de Ramos, lamentable desperdicio que segundos antes describió una feroz cabalgata de más de cincuenta metros (68').  Inmediatamente, otra jugada por derecha desembocó en los pies de Maggiolo y luego en las manos de Ramos, en plena área chica, pero que no pudo descifrar el atacante argentino (69') -quien minutos más tarde recibió la tarjeta roja y culminó una de sus noches más aciagas desde que llegó a Colombia-.  Dos ganchos que hubieran determinado el golpe perfecto en el intento de recortar la pizarra, pero se quedó en eso.

En la previa, Nacional conocía sus propias cualidades técnicas -quizás superiores a las de sus pares americanos- y era evidente que se podía haber hecho muy fuerte al hacer un buen uso de ellas, pero ya en el desarrollo del partido, primó y predominó el concepto colectivo de un conjunto más aplicado y menos desequilibrado por sus propios afanes.

América, sin embargo, no ganó sólo por eso, más allá del duelo de "quién aprovecha mejor sus propias fortalezas para ganar las bandas", pues prevaleció gracias a su convicción grupal y cooperativa; por eso, no es fácil decir quién fue la figura del lado rojo.  El conjunto americano se apoyó en Fernández, se apoyó en Ramos, se apoyó en Morelo, y hasta se apoyó en Aguilar cuando tuvo que hacerlo, y basados en ese pensamiento le crearon muchos problemas a Nacional.

La escuadra verdolaga, lamentablemente, muestra una vez más su débil conducta como visitante, pero en este caso, el desequilibrio de otras jornadas no se completó: fue la primera vez en esta Liga Postobón que en esa condición no pudo anotar.

La obligación de una victoria tendrá que afirmarse entonces, sin aplazamientos, en el próximo juego ante Cortuluá, en el Atanasio Girardot.  Es la solución más sana para un equipo que está empezando a dejar ver cómo su alfombra se hincha por las inmundicias defensivas que acumula, y una oportunidad para congraciarse con un público confundido y ya disgustado por las oscilaciones inadecuadas.

Que juegue bien y los tres puntos.  Eso es todo lo que quiere el hincha verdolaga en su día, este domingo 10 de octubre.  Será muy difícil si juega como lo hizo el sábado, así que es indispensable que retome la actitud que demostró en el clásico paisa, y a seguir sumando.  ¡¡Dale Nacional!!

Formaciones
América: Ramos; Suárez, Aguilar, Lozano y Del Castillo; Hurtado (Preciado, 84'), Marchant, Banguero y Morelo (Caicedo, 77'); Fernández; Zapata (Batista, 90').
Nacional: Pezzuti; Piedrahita, Mosquera, Santín e Iglesias (Cardona, 62'); Palomino y Córdoba (J.C. Mosquera, 46'); Pabón, Mondaini e Ibarbo; Maggiolo.
Nacional cayó 2-0 con anotaciones americanas de Lozano (17') y Morelo (45' +2').  Fue expulsado Maggiolo a los 74 minutos.


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¹  Imagen de Cápsulas de fútbol, de El Colombiano (http://www.ecbloguer.com/capsulas/wp-content/uploads/2010/10/america.jpg).

jueves, septiembre 30, 2010

Una travesura de 'Memín'

 El premio para un Nacional que buscó la victoria.¹


Una cara diferente a la que se había mostrado ante Santa Fe.  Con actitud y ganas de triunfar en un partido clave desde lo anímico, desde el primer minuto, o mejor, desde los treinta segundos del pitazo inicial.  Ésas fueron las características de un Atlético Nacional resuelto a dejar las cosas bien claras desde el comienzo mismo del clásico.

La victoria 1-2 frente al Medellín cambió el rostro de un equipo que el domingo pasado había cobrado caro sus errores, pero que en esta noche demostró más fútbol y enjundia que su rival para llevarse tres puntos muy importantes.  Y esto sigue, ya que el sábado a las seis y veinte de la tarde vuelve la acción en el torneo colombiano para enfrentar a América en Tuluá, con pocos días de descanso pero con un júbilo interno que permitirá que estos tres días pasen de la mejor manera posible para todos los verdolagas.

Error y embestida
Nacional empezaba mejor el partido, con una jugada peligrosa antes de cumplirse el primer minuto, que se gestó desde la derecha para un centro sobre el área de Bréiner Castillo y que finalmente no podía concretar Ezequiel Maggiolo.  El verdolaga entraba al clásico con las cartas abiertas sobre la mesa, sin especular.

Mientras el Medellín trataba de superar las barreras verdolagas a través de pases cortos, se veía que Nacional podía salir rápido apenas robara el balón, y eso fue lo que sucedió al minuto 4: en una rápida carrera por derecha de Dorlan Pabón, el 22 verde avanza al galope y manda el pase sin pausa a Marcos Mondaini quien, entrando al área se confunde, aunque logra pasar a Víctor Ibarbo, pero éste, en su remate colocado, desperdiciaba.  Un verdadero contragolpe.  Sin tiempo para el rival para tratar de acomodarse.

No obstante, después de esa temible acción, el rojo acomodó las perspectivas de este clásico, jugando y tocando en corto para hallar la pequeña rendija en el momento oportuno.  Y así llegó el gol del Medellín...  Cuando en la previa -y días atrás- se hablaba de una falta de definición por parte del conjunto del "Panzer" Carvajal, y también, de los errores defensivos de Nacional cuando jugaba como visitante -así oficiaba esta noche en el clásico-, los dos factores se amalgamaron en el feroz estilete a Juan David Valencia, quien ya despegaba, para quebrar la última línea del cuarteto verdolaga, y con el "pase de la muerte" del lateral izquierdo, enviar a Martín Arzuaga, quien anotó sin marca ni dificultades.

¿Y ése era uno de los jugadores que estaba en la mira de la fanaticada roja?  Porque así respondía el "Toro" a esas acusaciones: abriendo el marcador de manera temprana y sumergiendo a Nacional en un estanque de inquietudes variopintas.  Mientras el verdolaga volvía a ser víctima anotadora en su condición de visitante, el rival de plaza encontraba espacios para cobrar todos los errores.

La furiosa reacción
En el minuto 12 volvió a aparecer Pabón, y otra vez por derecha.  En esa carrera que ya empezaba a ampliar distancias, Valencia lo agarra y recibe el cartón amarillo, y acto seguido, 'Memín' casi empareja la pizarra en el remate de tiro libre, que 'Brecas' mandaba al córner.  En ese tiro de esquina, con Pabón como ejecutor, el envío aéreo surca los aires rojos y, súbitamente, rehuyendo de toda marca, aparece Ezequiel Maggiolo para fustigar la cabaña roja con su cabezazo (14').  Gran gol del ex 'Pincharrata' para igualar el clásico.

Asimismo, hay que destacar la voluntad que tuvo Nacional posterior al gol rojo, pues lejos de desestabilizarse tuvo una actitud positiva y siguió buscando peligros en el área del adversario.  El gol de Maggiolo, entonces, fue la buena señal para darse cuenta de que se podía revertir la situación.

Sin embargo, el rival de plaza continuaba acechando en medio de su serie de pases cortos, pero no encontraba profundidad por la buena presión ejercida por los elementos verdes.  En ese escenario para el Medellín, la pelota siempre volvía atrás al no encontrar espacios y obligaba a la defensa roja a mandar pelotazos para abrir el cerrojo verdolaga, pero allí era intrascendente el equipo de Carvajal.  Era obvio que el veneno del Medellín empezaba a surtir efecto a partir de la libertad en las entregas de 'Ganicita' Ortiz y 'Choronta' Restrepo, por eso la presión verde.

En el minuto 20 se dio una jugada para la anécdota.  Características: tiro libre para el Medellín y Barahona como ejecutante.  De fondo, la silbatina verdolaga que no quería un déjà vécu...  Cobró el panameño y la pelota fue entrando sin prisa con el permiso de Gastón Pezzuti, mientras que el jugador rojo salía sin frenos hacia una de las localidades festejando su anotación, pero...  "¿Qué pasó?", le preguntaba el volante al central Luis Sánchez, quien le explicaba que el tanto era invalidado porque la acción debía definirse en "doble jugada".  La burla de la mayoría del público no se hizo esperar.

Después, en ese ir y venir de los siguientes dieciocho minutos, el partido se hizo trabado y sin ideas por parte de los dos equipos, pero Arzuaga decidió que el cotejo debía tener un punto de quiebre, y por eso se "sacrificó" como lo hizo: tras una fuerte entrada sobre el "Viejo" Patiño, el árbitro le señala -roja directa mediante- el sendero de las duchas.  Sin embargo, aun con un hombre menos, el Medellín terminó el primer tiempo con la pelota en su posesión, aunque sin trascender.

El segundo capítulo
En el inicio del complemento las cosas no cambiaron de perspectiva.  El Medellín seguía teniendo la pelota, o mejor, defendiéndose con ella por su situación numérica, sabiendo de antemano los peligros que podía tener si Nacional se apoderaba del partido; en tanto que el verdolaga continuaba con su ritmo de presiones sobre los jugadores rojos, pero sin un gran convencimiento para salir a buscar el partido.  Eso, desde el minuto 45 hasta el 70.

En ese lapso, por poco se crea la catástrofe en las huestes verdolagas (56'), por la chance que tuvo Barahona, y que Pezzuti, sumado a la casualidad del travesaño, impidió que el rojo se adelantara en el marcador.  Mientras tanto, el jugador más incisivo en Nacional era Pabón, siempre en presencia ofensiva por derecha.

El hecho más curioso del partido se dio en el minuto 64, en un pase profundo a Pabón que quedaba solo en esa autopista; sin embargo, el 22 de Nacional, enfadado, agarra el balón con sus manos pensando que se había invalidado la jugada -por fuera de lugar-, pero ni el árbitro ni el línea lo habían hecho...  El "pito" misterioso, entonces, había llegado desde la tribuna; Nacional se perdia una gran oportunidad y el juego se reanudaba con un "bote a tierra".

Cambio de mando
No obstante, el jugador de más que tenía Nacional se iba a ver en algún momento del partido.  Desde el minuto 70, el verdolaga se sacudió de ese dominio relativo e insulso de su rival, y se fue en pos de la victoria.  El Medellín había calibrado bien sus energías desde la expulsión de Arzuaga, pero la presión constante de Nacional, sumado al desgaste físico por la lluvia y la intensidad del juego, hicieron que poco a poco perdiera fuerzas en la marca.

A partir de ahí, el diluvio para el Medellín se vino por el costado huérfano de Juan David Valencia -quien había salido por Héctor Alejandro Vasco-, primero con una rápida descolgada y centro de Piedrahita (70'), que le terminó quedando a Ibarbo, pero su disparo fue detenido por Castillo.  El arquero rojo aumentó su importancia poco después (73'), con un centro de Jairo Palomino que no alcanza a conectar Maggiolo, y que detiene brillantemente tras el remate final de Pabón.  Y el duelo entre ambos tuvo un round más, con otro zurdazo de 'Memín' que el guardavallas rojo apenas podía sostener con sus manos.  En este momento, ya Nacional era el dueño del partido.

El enfrentamiento personal lo iba ganando Castillo, pero en el minuto75, y tras el ensañamiento constante de los verdolagas, el "Viejo" Patiño manda el pase en profundo a un Pabón solitario -en medio de una defensa roja que quedó muy mal parada-, y éste, con su remate cruzado, vence a 'Brecas' y desata el delirio de toda la fanaticada verde.  ¡¡Golazo!!

Con el 1-2, el técnico verdolaga manda a la cancha a Jaime Córdoba, en reemplazo de Mondaini (77'), para tratar de asegurar los tres puntos.  Sin embargo, el Medellín ya había sufrido su desgaste y poco pudo hacer en los minutos que restaban del clásico, que se fueron diluyendo entre el tiempo perdido con la lesión de Iglesias (81'), los anestésicos segundos de Pezzuti y las modificaciones.  Un clásico que pareció extrañar a Luis Fernando Mosquera por parte de los rojos -su mejor jugador-, y que vio un final soñado para todo hincha verdolaga: con "oles" y una felicidad tremenda por la victoria en medio de la lluvia.

Con este triunfo valioso, Nacional sube a la tercera casilla de la tabla, en la que suma diecinueve puntos, con el juego aplazado que todavía tiene ante Millonarios y que se jugará el 20 de octubre.  El verdolaga, ahora, tendrá menos de tres días de descanso y recuperación, ya que el sábado se enfrentará a América en Tuluá para revivir una de las más grandes rivalidades del fútbol colombiano.  El duelo ante los rojos del Valle no será fácil, pero hay que seguir en este camino.

Formaciones
Medellín: Castillo; Calle, García, De Almeida y Valencia (Vasco, 64'); 'Ganicita' Ortiz y 'Choronta' Restrepo; Ochoa, Barahona (76') y Arias; Arzuaga.
Nacional: Pezzuti; Piedrahita, Mosquera, Santín e Iglesias (J.C. Mosquera, 85'); el "Viejo" Patiño y Palomino; Pabón, Mondaini (Córdoba, 77') e Ibarbo (Cardona, 89'); Maggiolo.
Nacional ganó 1-2 con goles de Maggiolo (14') y Pabón (75'); empezó ganando el Medellín con anotación de Arzuaga (7').  El delantero rojo sería expulsado en el minuto 38.

Sobre números
>  Con este 1-2, Nacional llegó a su victoria 107 en los 264 enfrentamientos del clásico paisa ante el Medellín, en los que también suma 74 derrotas y 83 empates; con 350 tantos verdolagas y 304 goles rojos.²
>  Y este dato, que añade más valor a la victoria de Nacional: desde el 21 de octubre de 2009 que el Medellín no perdía como local.  Fueron 20 partidos sin que conociera la derrota, a 5 de la máxima racha en su historia -de 25, del 19 de noviembre de 2000, cuando cayó 1-2 ante Bucaramanga, hasta el 16 de diciembre de 2001, en el juego de ida de la final que el rojo antioqueño perdió 0-1 frente a América-.³
>  En todos los partidos como visitante, Nacional metió y recibió goles (10-12).  Un desequilibrio que sólo es superado por Once Caldas (11-13).


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¹  Imagen de Cápsulas de fútbol, de El Colombiano (http://www.ecbloguer.com/capsulas/wp-content/uploads/2010/09/snacional4108.jpg).
²  En el artículo anterior se había puesto en la parte de "Antecedentes clásicos" que el Medellín había ganado 75 veces y se había empatado en 82 ocasiones.  Pero en la noche, previo al partido (7:27 p.m.), escuché en la transmisión que el rojo había ganado 74 veces y el clásico había quedado "en tablas" en 83 oportunidades.  La información la dio Guillermo Ruiz, uno de los estadistas más fiables del fútbol colombiano.

jueves, septiembre 23, 2010

Una noche incompleta...

El "Viejo" la tuvo en sus manos...¹


Con una demostración de fútbol y voluntad engendrada por los fantasmas azarosos del 4-0, Atlético Nacional vapuleó 5-1 en la noche de ayer a Itagüí, pero lamentablemente cayó en la definición de los tiros penales.  El conjunto "industrial" esperará ahora a Millonarios, que venció por 0-1 hace un par de horas a Cúcuta en el General Santander, para decidir a uno de los finalistas.

La sorpresa de camerino
Luego de la paliza recibida hace ocho días, lo primero que debía hacer Nacional -más allá de salir al ataque- era no descubrir las propias flaquezas; que no se presentaran desconcentraciones.  Sin embargo, el verdolaga dejó en los camerinos esa parte de las instrucciones, ya que apenas comenzado el encuentro, antes del primer minuto, Luis Páez encuentra espacios y pasividad en la marca de Marlon Piedrahita y manda el zurdazo cruzado para inaugurar a Franco Armani.  ¿Que ya no son cuatro sino cinco?...

Si había alguna esperanza en el hincha verdolaga que llegó al Atanasio Girardot con el deseo de rememorar jornadas gloriosas, el gol que marcó el 11 itagüiseño bajó el fogón de esa audiencia leal y fervorosa.  El mismo tipo que había marcado dos goles en el juego de ida empezaba a sacar rótulo de verdugo al dejar casi finiquitada la serie...

El proceso de remontar
¿Qué podía hacer Nacional en ese momento?  ¿Cómo marcar cinco o más goles en un partido si los recuerdos de hazañas similares se remontan al año 2006?  Bueno, el verdolaga trabajó para eso.  No se desesperó, a pesar de querer llegar a la cumbre del Everest en menos de noventa minutos.

En ese proceso, fueron muy importantes los embates de Víctor Ibarbo, las asociaciones de Dorlan Pabón, el liderazgo del "Viejo" Patiño y la movilidad sumada a la destacable entrega de los dos arietes argentinos.  Ayer, como pocas veces se vio en los ultimos años, Nacional mostró que tiene la polenta necesaria en los partidos de alto riesgo: exhibió ganas, vergüenza y no amarró gotas de sudor cuando la situación así lo propuso.

Nacional cumplió con el primero de sus pasos: marcar un gol en el menor tiempo posible para empezar a tranquilizar los ánimos.  La anotación llegó en el minuto 22, en un desborde de Marcos Mondaini por la izquierda, quien la sirve a Ezequiel Maggiolo, y éste, con una "picada" descortés -un lujo en medio del escenario adverso-, empezó a subir el ánimo de una hinchada compungida.

Sin embargo, la anotación produjo algunos reclamos: Maggiolo "pica" la pelota y ésta ingresó, según el criterio del juez Farid González, pero lo cierto es que, aun con la repetición de las imágenes y la cámara lenta, es comprensible que se hayan generado algunas dudas.  El balón sí ingresa, pero por un margen muy ajustado -juicio personal-.  Tanto así que si la anotación no hubiera sido convalidada, tampoco hubiera estado mal.

Pero lejos de inmiscuirse en discusiones, Maggiolo ya se había aproximado un par de veces a la valla de Roberto Mosquera, aunque la alarma no despertó del todo a los dirigidos por Álvaro de Jesús Gómez.

Diez minutos después, el que la tuvo fue Cristian González, aunque su disparo no apuntó a las redes del arco verdolaga; allí, evidentemente, se podría haber sellado la serie.  Pero como el que no cobra, recibe... en el minuto 36 Pabón es habilitado con "el pase de la muerte" de Ibarbo, quien fabricó una magnífica acción sobre el costado izquierdo -de nuevo-, y no tuvo mayores problemas para definir.  El 2-1, inevitablemente, empezaba a cubrir de un halo de positivismo a la fanaticada verdolaga.

Inmediatamente, luego de la segunda conquista verde, llegaron las expulsiones de cada bando: "Jeringa" Guzmán por parte de Itagüí, y Maggiolo por las toldas verdolagas.  Un sacrificio de piezas que restaba poder a la ofensiva local, aunque las "Águilas doradas" entregaban espacios a cambio.  Por eso, un par de minutos después, el técnico visitante saca a González y mete a Javier López, dejando a Páez solo en el ataque.

A partir de ese momento, Nacional gana más metros y se acerca con más frecuencia y peligro al área de Mosquera.  La situación, entonces, motiva a José Fernando Santa a jugarse "el todo por el todo": saca a Jair Iglesias e incluye a Javier Estupiñán -otra pieza más en el ataque- (46'), refresca la defensa en el cambio de Juan Carlos Mosquera por Damián Santín, y "quema todos los cartuchos" en el trueque de Edwin Cardona por Jaime Córdoba.  El escenario estaba totalmente claro.

Los cambios surtieron efecto.  En el minuto 58, Piedrahita se acomoda en el sector derecho, sobre el vértice del área rival, y manda el centro que "deja" a un Mondaini cabeceando completamente solo para que marque el tercero de Nacional.  La defensa de Itagüí quedó pagando muy feo en esa jugada; se quedaron mirando entre ellos, y obvio, fueron espectadores VIP y observaron en alta definición el tanto del argentino.

Con este gol y el vendaval que se aproximaba, el D.T. de Itagüí saca a Émerson Chamorro y mete a Fernando Monroy (59'), lateral izquierdo, con la intención de cubrir mejor esa zona -precisamente, Piedrahita gestó la jugada del tercer tanto en ese sector-.  Sin embargo, en los siguientes quince minutos, las opciones de Nacional no mermaron y el elemento más activo por parte de los verdolagas fue Cardona -incluso se ganó una amarilla-, quien intentó con un par de remates.

El cuarto gol llegaría a quince minutos del final, en un balón que llega de un tiro de esquina, ocho de los diez hombres de Itagüí están en la "zona de candela" -seis de ellos en el área chica-, sin embargo, ninguno de ellos puede despejar y, tras un remate en el poste, Pabón aprovecha y marca, ahora sí, el gol de la esperanza.  Los últimos quince minutos de la película eran ahora los últimos quince minutos de suspenso...

En ese riesgo latente ya estaba involucrado Nacional desde la primera parte, pero en los minutos finales, ya con el desgaste y con el apuro en las espaldas, el verdolaga otorgó espacios que Itagüí no supo usufructuar.  Y en el ajuste de cuentas definitivo el lucro fue para Nacional, ya que en el minuto 89 Álvaro Manga comete la imprudencia de tocar el balón con su brazo izquierdo, acción que el árbitro homologó con un penal a favor de los verdolagas.  El "Viejo" cobró, con la clase y el atrevimiento que parecen extinguir los momentos importantes, y decretó el 5-1 impensado para la hinchada de Nacional.  Locura en el tiro del "Viejo" y locos de alegría en la tribuna por semejante remontada.

Y si no hubo película de Hitchcock con suspenso suficiente, empezaba la ronda de los penaltis.  Los ocho primeros cobros -cuatro de cada lado- evidenciaron un buen pie por parte de los ejecutantes: Pabón, Cardona, Mosquera e Ibarbo para Nacional, y Manga, Fernando Monroy, 'Ganiza' Ortiz y Anderson Zapata para Itagüí.  Llegaba entonces el último cobro para los verdolagas, con el "Viejo" Patiño como francotirador, pero a diferencia del penal que configuró el 5-1, su cobro en esta tanda fue adivinado por Mosquera para provocar lo que sería el trago más amargo de la noche...

¿Y ya se había mencionado a Luis Páez como el verdugo de Nacional?  Bueno... segundos después, el atacante enfiló su zurdazo a un costado mientras Armani volaba hacia la otra punta -de hecho, el golero argentino voló en dirección contraria en los cinco remates de las "Águilas doradas"-.  Un verdugo sin capucha, pero con todas las de la ley: tres goles en la serie y el "guillotinazo" a medianoche.

Ahora, ya sin el trajín de la Copa Colombia mezclado con los compromisos de la Liga Postobón pero también con una oportunidad menos de ingresar en un torneo internacional, el verdolaga queda con la mira enfocada hacia un torneo en el que viene escalando con los pasos debidos y sin premuras, y ya de lleno en su porvenir cercano que incluye partidos de alto fuste: para empezar, este domingo en el cierre de la jornada ante Santa Fe, en un hipotético duelo por el liderato, y después, los clásicos con el Medellín y ante América.  Se desligó de un compromiso importante, pero las responsabilidades siguen y están a la vuelta de la semana.

Formaciones
Nacional: Armani; Piedrahita, Mosquera, Santín (Juan Carlos Mosquera, 53') e Iglesias (Estupiñán, 46'); Córdoba (Cardona, 53') y el "Viejo" Patiño; Ibarbo, Pabón y Mondaini;; Maggiolo.
Itagüí: Mosquera; Arboleda (Barrera, 75'), Zapata, "Jeringa" Guzmán y Manga; 'Ganiza' Ortiz, Restrepo, Alzate y Chamorro (Monroy, 59'); González (López, 41') y Páez.
Nacional ganó 5-1 con goles de Maggiolo (22'), Pabón (35' y 76'), Mondaini (58') y el "Viejo" Patiño (90').  Itagüí se fue en ventaja con gol de Páez (1').  Fueron expulsados Maggiolo y "Jeringa" Guzmán (ambos en el minuto 39).  Itagüi clasificó en la ronda de penales al ganar 5-4.

Flash·back agridulce
La conclusión cardíaca de esta serie fue muy parecida a la que se vivió en diciembre de 2004, cuando los verdolagas igualaron con estoicismo una balanza que venía con malas señales por el 3-0 sufrido en Barranquilla.  En aquella ocasión, Nacional llegó a estar 5-1 -resultado que le daba el título-, pero en los minutos finales Junior metió el segundo y la definición se fue a los penales.  Allí, el cuadro de Barranquilla, como ayer el conjunto de Itagüí, venció y dejó incompleta la hazaña de los verdolagas.


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¹  Imagen de Futbolnoticia (http://www.futbolnoticia.com/wp-content/uploads/2010/03/Jairo-Pati%C3%B1o.jpg).

jueves, septiembre 09, 2010

Letargo y cobro

El "Tiburón" estuvo más despierto en la reapertura del Metropolitano.¹


Sueño...  Con mucho sueño empezó Atlético Nacional el partido contra Junior y eso le costó al final del partido.  El verdolaga cayó 4-2 ante Junior en el estadio Metropolitano y frenó su racha de cuatro victorias consecutivas.  La imagen de plaza difícil de este escenario quedó una vez más ratificada.

Eso sí, aclaremos que fue una noche en que la fortuna estaba inclinada hacia las huestes rojiblancas, pero eso no explica ni excusa la manera como se comportó la zaga defensiva verdolaga -sobre todo en el sector de Piedrahita- en los primeros minutos del encuentro.  Nacional durmió en esos segundos iniciales y le cobraron muy feo; fueron dos goles "de camerino" complicados de sostener -cómo será si con uno es difícil- por dos errores defensivos, muy particulares.

Hay que acordarse que en el minuto 2 ya había avisado Junior, con un remate desviado de Bacca -quien estaba cumpliendo años-.  Y hay que recordar, también, que las dos primeras anotaciones llegaron por la zona derecha verdolaga, con incursiones de Vladimir Hernández y César Fawcett, que terminaron en los goles de Giovanni Hernández y Paulo César Arango.

En la jugada del primer gol (4') se ve cómo Camilo Pérez deja pasar a Fawcett para que éste lance el "pase de la muerte" al 10 'juniorista' y convierta; y en el segundo gol (6'), es más un aprovechamiento de una acción enredada en la que el balón le termina llegando a Arango -sobre el borde del área- para rematar sin obstáculos; aunque le pegó mal, igual terminó dentro de la portería de Pezzuti.

A partir de ahí, Nacional empezó a acomodarse en el terreno de juego y tuvo algunas aproximaciones al arco del 'Peto' Rodríguez.  Para algunos ya era tarde, incluso con el reloj marcando menos de diez minutos de juego.  No obstante, el sueño se volvió a apoderar de los verdolagas y, en el minuto 26, tras una falta en el sector derecho, el pequeño Vladimir "lanza a la olla" y encuentra a un Jorge Casanova totalmente solo para que éste, sin ningún contratiempo -pero sí con algo de fortuna-, la deje en el fondo de la portería norte.  3-0 lapidario...

¿Qué fue lo que despertó a Nacional?  Seguramente el orgullo, el malestar en las tres heridas...  El verdolaga comenzó de nuevo en el intento de apropiarse de la pelota, pero Junior, utilizando ahora el contragolpe, se acercó en un par de oportunidades con Bacca y Vladimir Hernández.  Sin embargo, el sueño no estaba del todo disipado, pues en el minuto 38 hubo otro error grosero sobre el área pequeña de Nacional, en la que los defensores no logran sacar el balón y el rebote le llega a John Valencia, quien anota, pero la acción es anulada por un fuera de juego inexistente.  Esto hubiera significado la extremaunción para un Nacional que era castigado por todos y cada uno de sus pecados en defensa.

Terminó el primer tiempo y la conclusión inmediata fue: que Nacional realmente se vio incómodo con el planteamiento de tres elementos en la última línea, ya que aun así, agregando a Iglesias y Piedrahita en funciones de marca, se veía claramente los espacios para los jugadores locales; y además, el mismo esquema dejaba parado a Nacional muy atrás, peligroso desde todo punto de vista teniendo en cuenta el contexto.

El segundo tiempo fue muy diferente: Nacional jugó otro partido, con los ojos abiertos.  Y el cambio de actitud se evidenció desde el primer minuto cuando el verdolaga llegó al descuento con un gol de cabeza del "Viejo" Patiño, tras una buena jugada de Maggiolo.

Desde ese momento y hasta el final del partido, Nacional fue una constante en ataque y en querer demostrar que debía borrar lo hecho en la primera etapa; las acciones de juego se desarrollaban en su mayoría cerca al área del conjunto de Barranquilla.

Sobre el minuto 55 llega la primera modificación para Nacional -un poco tarde teniendo en cuenta lo que había pasado en la primera parte-: entró Víctor Ibarbo, quien se desempeñaría en el descargo sobre la zona izquierda verdolaga, y salió Jossimar Mosquera, de pobre rendimiento, lo que definitivamente describió el error de José Fernando Santa de utilizar el esquema de tres en defensa.  Con este cambio, todo se empezaba a reacomodar.  Tanto así que, segundos después, en una aparición repentina de Mondaini sobre aguas "tiburonas", el 'Peto' Rodríguez derriba al delantero en un flagrante penalti que el juez ignora (56')...

La entrada de Ibarbo por la banda de Haider Palacio estableció la fuente de ataque verdolaga en los siguientes minutos: el vallecaucano fue un peligro continuo para Junior y una salida transparente para Nacional.  Y en el minuto 64 se hizo otra modificación que el verdolaga requería: la inclusión de Stalin Motta por el "Viejo", buscando un cambio de ritmos favorable a Nacional en esos momentos.

El complemento Ibarbo·Motta aumentó la cosecha de adversidades para el "Tiburón", y esto se verificó en las jugadas de gol que desperdiciaron Mondaini, Maggiolo, Pabón y el mismo Motta.  Clarísimas chances para acercar a Nacional en el marcador; sin embargo, el dominio no se justificaba con goles...  Incluso, el protagonismo de Ibarbo dio para más, con una falta sin balón de Vladimir Hernández sobre el 8 verdolaga que merecía el máximo castigo, pero la roja la perdonó en esta ocasión el central Héctor Parra (80').

Y en una jugada aislada, aparece una falta que aprovecha Giovanni Hernández de tiro libre (84').  "A apagar las luces y a prender la fiesta", diría el director de la orquesta caribeña...  Pero hasta ese momento, Nacional había hecho muchísimo más por llegar al 3-2; lo cierto es que no concretó, y el 10 rojiblanco, en una de sus fortalezas, dejaba en la pizarra un 4-1 mentiroso por lo observado en el segundo tiempo.  Y la respuesta inmediata (85'), reflejo de la impotencia, se manifestó en la fuerte entrada de Motta que representó la tarjeta roja, como para enmarcar el cuadrito y que no cesara la horrible noche...

El 4-2 llegó tras una acción voluntariosa de Mondaini, quien sale a presionar a la defensa 'juniorista' forzando un córner, y de esa jugada nació el segundo gol verdolaga: saliendo en corto del tiro de esquina -se vio bastante esa práctica-, Mondaini llega al vértice del área grande y lanza el centro que, en primera instancia, no encuentra conexión en el intento de cabezazo de Santín, pero que logra interceptar satisfactoriamente Maggiolo para acortar distancias.

En definitiva, Nacional se queda con muy poco si todo se observa desde los segundos cuarenta y cinco minutos, pero en este partido tan particular el verdolaga interpretó el rol de "Dos caras", con una primera etapa con sopores y descuidos que terminaron hipotecando el compromiso, y un segundo tiempo con un juego más acorde a los resultados que venía obteniendo en los últimos encuentros.

Personalmente, el partido tuvo algunos rasgos comunes al que observé días atrás en Argentina-España: con un visitante que llegaba con confianza; con un primer aviso del equipo local; con unos primeros minutos de adormecimiento por parte de los visitantes que fueron aprovehados por el adversario; con una leve reacción de los visitantes tras el primer letargo; con una falla terrible en el tercer gol; con un 3-0 para irse al descanso; con una mayor posesión del balón del visitante en el segundo tiempo y, por ende, mayores posibilidades de peligro; y con un cuarto gol del local surgida de la virtud propia...

Como dije, son algunas similitudes -aunque debo confesar que tenía la impresión de que esa racha de victorias se iba a cortar con una goleada-.  Lo importante ahora será entender que el planteamiento de tres en defensa deja muchas inquietudes y que el fútbol exhibido en el segundo tiempo ante Junior es la clave para poder sacar un resultado satisfactorio este domingo en el clásico.  Me parece que ése es el camino.

Formaciones
Junior: Rodríguez; Palacio, Valencia, García y Fawcett; Casanova (Gómez, 70') y Barahona; Arango (Ruiz, 77'), Giovanni Hernández y Vladimir Hernández (Cortés, 88'); Bacca.
Nacional: Pezzuti; Mosquera (Ibarbo, 55'), Pérez y Santín; Piedrahita, Patiño (Motta, 64'), Palomino e Iglesias; Pabón; Maggiolo y Mondaini.
Perdió Nacional 4-2 ante Junior.  Los goles fueron convertidos por Giovanni Hernández (4' y 84'), Paulo César Arango (6') y Jorge Casanova (26'); Nacional anotó por intermedio del "Viejo" Patiño (46') y Ezequiel Maggiolo (87').  Fue expulsado Stalin Motta (roja directa, 85').


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domingo, septiembre 05, 2010

Sonrisas en medio del diluvio

Marcos Mondaini en el remate del primer gol verdolaga.


En medio de un aguacero terrible, Atlético Nacional le ganó 2-0 a Chicó y sumó su cuarta victoria consecutiva.  En líneas generales, el verdolaga jugó bien y toma confianza para el arduo recorrido que le espera en septiembre, en el que tendrá numerosos partidos -ocho en veinticinco días-.

Nacional empezó pegando primero, y pegando duro, pues tras un error del 'Chaca' Palacios, cuando todavía no se llegaba a los tres minutos, Mondaini aprovecha el espacio dejado por el defensor y, en medio de la pasividad en la marca, se acomoda y con un gran derechazo vence a Botero para abrir el marcador.  Un 1-0 que estimulaba a la hinchada verdolaga que se congregó en el Atanasio -veinte mil espectadores-, pues pese a ser un partido de sábado en la noche y con tremenda lluvia como "premio", Nacional iniciaba con pie derecho este partido.

Con el gol tan tempranero, casi de camerino, Nacional empezó a administrar mejor las acciones del juego, aunque todavía le faltaba una mayor y mejor decisión en el área adversaria.  Y así, en medio de un juego sin mucha claridad, relacionado en buena parte por el contexto lluvioso, a partir del minuto 25 Chicó empezó a controlar la pelota y a llegar cada vez con mayor peligro a la zona de Pezzuti, y estuvo en esa tarea durante unos siete minutos, con remates a distancia y tiros de esquina que limitaban el campo de acción de los verdolagas.

Desde ese planteamiento, con un Chicó creando acciones de peligro y un Nacional replegado por la iniciativa visitante, el verdolaga empleó fórmulas de contraataque -sobre todo con Ibarbo y Pabón- para tratar de evitar el fango con el que lo estaba sumiendo la escuadra de Alberto Gamero.  Incluso a Chicó le anularon una jugada que terminó con un remate de gol para Yanes, que se invalidó por un supuesto adelantamiento del atacante "ajedrezado".

Sin embargo, ante tanta insistencia de Chicó, que ya se describía en algunos remates mal configurados y en otras jugadas con mayor elaboración, como la que tuvo Sevillano en el minuto 44 -que atajó muy bien Pezzuti-, llega una acción en la que Alex Viveros recibe la tarjeta roja directa por una imprudente barredora, aunque para mí, por la lluvia y el césped "liso", no debió ser para tanto y era solamente para una tarjeta amarilla.

Así, entre el reclamo de Gamero ante los jueces -que tuvo que ver con la acción anulada de Yanes y la expulsión de Viveros-, la lluvia y un Nacional con la pizarra a su favor, terminó un primer tiempo muy interesante, con propuestas ofensivas de ambas partes.

En el segundo tiempo, Nacional empezó a ejercer un dominio argumentado en su superioridad numérica y llegaba con insistencia al arco de Botero, pero aun con esta descripción, Chicó siguió creando peligro y elevando el estatus de Pezzuti en este partido.  Y estos acercamientos seguramente impulsaron a Gamero a hacer un cambio de delantero por delantero (59'), decisión intrépida desde el mismo escenario.  Asimismo, José Fernando Santa replicó enviando al campo a Stalin Motta por Víctor Ibarbo (64'), quien cumplió un buen trabajo con sus despliegues y salidas por las bandas.

Y con estas sustituciones llegó el segundo gol en el minuto 65, tras la aparición solitaria en el sector derecho de Piedrahita, quien con total libertad realiza el centro y encuentra feliz destinatario en Maggiolo, con un cabezazo que deja "cazando mariposas" al portero visitante.  El gol es una ratificación más del buen momento que está viviendo el 9 argentino y que, por ende, resulta en presentaciones favorables para Nacional.

Después de la anotación, llegaron los minutos más tranquilos de Nacional en lo que va de la Liga Postobón II, con una tranquilidad por parte del verdolaga y con una impotencia y resignación de parte del conjunto tunjano, que ya veía lejos sus posibilidades de llevarse algún botín del Atanasio.  A partir de ahí, el verdolaga controló definitivamente el balón y los espacios, dedicándose a pasar la pelota de uno a otro lado, pensando más en las condiciones físicas para su partido del próximo míércoles en Barranquilla que en hacer el tercer gol; así que, entre pase y pase, Nacional vivió una media hora de concordia y armonía con su público, que tuvo tiempo para los "oles" y la aclamación, y que no se había visto desde hace muchos partidos.

Y tampoco se había visto en los últimos tiempos que Nacional ganara cuatro partidos al hilo...  Bueno, la última vez que sucedió esto fue en 2007, en el año del Bicampeonato².  Lo concreto es que se está mejorando y se vio contra Chicó, pero también se vio que este mismo equipo complicó al verdolaga en varios pasajes del partido, incluso con un jugador menos, así que todavía hay cuestiones que corregir.

Formaciones
Nacional: Pezzuti; Piedrahita, Mosquera, Santín e Iglesias; Palomino y Patiño (Córdoba, 83'); Ibarbo (Motta, 64'), Pabón y Mondaini (Camilo Piedrahita, 86'); Maggiolo.
Chicó: Botero; Sevillano, 'Chaca' Palacios, Pino y Galicia; Viveros, Ramírez, 'Pichú' Núñez y Móvil (Watt, 70'); Yanes y Girón (Romero, 59' \ Correa, 80').
Ganó Nacional 2-0 con anotaciones de Mondani (3') y Maggiolo (65').  Fue expulsado Viveros en el minuto 45.


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¹  Foto de Mauricio Cadavid, de La tribuna del fútbol (http://www.latribunadelfutbol.com/liga-postobon/492-nacional-sumo-su-cuarto-triunfo-consecutivo.html).
²  Curiosamente en ese Finalización tuvo dos rachas de cuatro victorias en serie que fueron cortadas con derrotas -Cúcuta y Tolima-.

domingo, agosto 29, 2010

Nacional dio en el blanco

Maggiolo llevó a Nacional de cabeza a la victoria.¹


En la noche del sábado, Atlético Nacional venció 2-3 de visitante a Once Caldas y alcanzó su tercera victoria consecutiva en la Liga Postobón.  El partido se disputó en el estadio Metropolitano de Techo, en la ciudad de Bogotá, y no en el Palogrande de Manizales, que está en reparaciones por el tema del Mundial sub-20 de 2011.

Nacional arrancó mejor en los minutos iniciales, pero fue Once Caldas quien casi abre el marcador por intermedio de Félix Micolta, tras una desatención en la zaga verdolaga (3').  Sin embargo, la respuesta llegó inmediatamente (4'), con un envío englobado desde la derecha que supo conectar Maggiolo con un cabezazo, pero éste se estrelló en el palo.  Fórmula válida teniendo en cuenta las capacidades en el juego aéreo que tiene el atacante argentino.

Los primeros veinticinco minutos mostraron una mayor presencia verdolaga en el área de Juan Carlos Henao, con remates de Pabón, Maggiolo y Palomino.  Pero ante la falta de claridad en la definición del conjunto visitante, Fernando Uribe aprovechó un rebote en un remate de Micolta que había pegado en el palo, y la manda adentro (26').  1-0 con muy poco trabajo ofensivo del cuadro local y que premiaba la contundencia.

Once Caldas pudo ampliar el score cuatro minutos después, de nuevo con la presencia de Uribe, pero la acción se anuló por fuera de lugar.  Luego de estas dos jugadas, al onceno verdolaga se lo vio golpeado y no supo responder futbolísticamente en los minutos restantes de la primera etapa.  No obstante, en el minuto 42, Nacional se acercó en una acción elaborada por Maggiolo, Mondaini y Palomino, que termina en gol pero que es invalidada por fuera de lugar de Mondaini.

Tras el descanso, que pareció sentarle muy bien a Nacional, el equipo de Santa exhibió otro sentido de compromiso ante el partido, pero al igual que en el primer tiempo, muy temprano, se vio ante la angustia de que el cuadro blanco marcara su segunda anotación.  Esto ocurrió en el minuto 47, en una jugada que se gestó por la derecha con un pase en profundidad que abrió totalmente la zona de Iglesias, y en el avance furioso de Vélez que envió el centro atrás a Dayro Moreno, éste, felizmente para las toldas verdolagas, no pudo concretar como lo sabe hacer.  Sin duda, esto hubiera sido el golpe concluyente al estado anímico de Nacional, pero los albos dejaron abierto el partido.

Después de esa fallida resolución por parte de Moreno, Nacional empezó a dominar las acciones y a llegar mejor a la zona de Henao, y fruto de ese esfuerzo llegó el empate verdolaga: al minuto 58, tras una buena serie de pases cortos entre Pabón y Patiño, este último da un pase "punteado" a Maggiolo quien, totalmente solo y ante la salida agitada del portero albo, la levanta suavemente con la zurda para vulnerar el arco local.

Un 1-1 que reclamó la gente de Once Caldas como fuera de lugar (equivocada, como se vería después en la pausada repetición) pero que llegó en un momento preciso para que Nacional empezara a liberar tensiones y a jugar mejor.

La paridad, no obstante, hizo que los dirigidos por Osorio empezaran a adelantar sus líneas y a generar oportunidades de peligro, como las que tuvieron Uribe y John Valencia.  Con estas jugadas, el técnico albo manda a la cancha a Juan Guillermo Baena en reemplazo de Micolta para ganar más presencia en el centro del campo (64').  Era indiscutible que, con las aproximaciones de Once Caldas, el partido se había emparejado.

En el minuto 67, el encargado de desequilibrar el contador es otra vez Maggiolo, quien, en una gran jugada junto con Marcos Mondaini (larga triangulación, centro y cabezazo) destruyen el sector defensivo de los blancos y ponen a Nacional arriba en el marcador.  Un gol muy interesante que describe perfectamente cómo las decisiones precisas de sólo dos jugadores pueden vulnerar efectivamente la zona defensiva del adversario (en este caso, fueron dos elementos contra siete).  Estrategia ingenieril en estado puro.

Con el 1-2 favorable, el esfuerzo en ataque de Mondaini y la necesidad de Once Caldas de buscar el resultado, Santa realiza el cambio de Víctor Ibarbo por el delantero argentino, con la intención de aprovechar la velocidad y el arranque del volante vallecaucano entre las presuntas líneas que se abrirían en el conjunto local.

Y así llegaría el 1-3 (81'): en un impresionante despliegue de Ibarbo por el sector izquierdo verdolaga, que trazó un recorrido de más de cincuenta metros, el 8 de los verdes llega hasta a la puerta del área grande rival y sacude con su remate cruzado.  ¡Golazo!²  Y el partido estaba prácticamente definido.

Ya con la ventaja de dos goles y con pocos minutos en el reloj, el D.T. verdolaga configura el enroque entre Maggiolo y Jaime Córdoba.  Muy bien el primero, por sus dos goles que le ayudarán a retomar confianza en el frente de ataque en los próximos compromisos.  Sin embargo, el partido no había finalizado y, en una chance de tiro libre (86'), Moreno envió la señal de alerta a los verdolagas, con la suerte de que su lanzamiento fuera desviado en dirección hacia las redes de la visita.

El 2-3 puso el picante al final, pero no hubo más para el blanco de Manizales ya que Óscar Julián Ruiz determinó la fnalización del encuentro, muy emotivo desde el inicio del mismo.

De esta manera, el triunfo verdolaga se hace muy importante por los factores adversos que tuvo que afrontar el equipo: primero, por el gol de Once Caldas, que abrió el marcador en un momento en que Nacional jugaba mejor el partido, y segundo, porque el otro gol albo llega tras un guiño de fortuna en el remate de tiro libre de Dayro Moreno, el cual se desvía en la espalda de uno de los jugadores visitantes.

Así y todo, porque también Nacional tuvo momentos en los cuales no jugaba bien, este triunfo reconforta un poco pues se derrotó a un equipo con nombres interesantes y porque se remontó un resultado adverso.  Por el momento, las tres victorias al hilo y la clasificación en la Copa Colombia son estimulantes que animan a seguir construyendo, y a seguir creyendo.

Formaciones
Once Caldas: Henao; Vélez, Vizcarrondo, Henríquez y Núñez; Valencia, Arias, Micolta (Baena, 64') y Acuña; Moreno y Uribe.
Nacional: Pezzuti; Pérez, Mosquera y Barrientos; Piedrahita, Palomino, Patiño e Iglesias; Pabón (Piedrahita, 92'); Mondaini (Ibarbo, 74') y Maggiolo (Córdoba, 87').
2-3 ganó Nacional, con goles de Maggiolo (58' y 67') e Ibarbo (82'); Once Caldas anotó por intermedio de Uribe (27') y Moreno (86').


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¹  Imagen de Futbolred (http://www.futbolred.com/liga-postobon/noticias/fecha7finalizacin2010/atletico-nacional-dio-vuelta-al-marcador-y-supero-2-3-a-once-caldas/7883530).
²  A algunos les hizo recordar lo que hacía este fuoriclasse...