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viernes, julio 01, 2011

Una victoria para seguir soñando

El Itagüí quería dejar a Nacional en el fango, pero el verde zafó...¹


En un partido emocionante sobre el final, Atlético Nacional venció 2-3 al Itagüí en la cancha de Ditaires, por la novena fecha de la fase de grupos de la Copa Colombia 2011, sumó 13 puntos y gracias a otros resultados quedó a un punto de los líderes de la zona -el Medellín y el Itagüí, ambos con 14 unidades- y con un partido menos.  El conjunto "verdolaga", de esta manera, cambió su escenario de terror que emergió con la caída por 5-1 el pasado lunes festivo, por uno más alentador en el que, incluso, puede posicionarse al final como puntero de la zona.

Ganar o ganar...
La consigna era una sola: sacar los tres puntos.  Otro resultado traería la eliminación bajo sus brazos.  Sacar los tres puntos para mantenerse con vida en la Copa Colombia 2011 y quedar con la ilusión viva para intentar ganr esta competencia y adjudicarse el cupo para la Copa Suramericana del próximo año.  Nacional necesitaba la victoria, además, para lavar la imagen pírrica que dejó el lunes pasado al perder 5-1 en el clásico paisa.

El "Verdolaga" necesitaba ganar, y por eso 'Sachi' Escobar llamó a todos sus elementos importantes para la realización del objetivo: acudieron al llamado Dorlan Pabón, Édgar Zapata, John Valencia y Jairo Palomino.  Cuatro baluartes de aquella final ante Equidad, en el Atanasio Girardot, que finalmente condujo a la undécima estrella.  Los mismos que no estuvieron presentes en el ignominioso 5-1 frente al Medellín.  Esta base de jugadores, desde luego, se acompañó con otros compañeros de gran valía para llevar a cabo la tarea.

Las "Águilas doradas" dirigidas por un viejo zorro
Volvía Álvaro de Jesús Gómez a las huestes "industriales".  El veterano D.T., que llevó al cuadro itagüiseño en 2010 a la final de la Copa Colombia y al ascenso a la primera división, regresaba al banquillo dorado.  De su mano, también, había enfrentado al "Verdolaga" por los cuartos de final de la copa doméstica el año pasado, con resultado positivo: el 4-0 en ese juego de ida, es de las peores imágenes recientes que la memoria verde recuerde.  Sí... volvía Álvaro de Jesús Gómez.

Sin embargo, Nacional no es el mismo equipo de aquel cuadro "verdolaga" que todavía dirigía José Fernando Santa, más allá de que en este equipo de 'Sachi' Escobar esté una gran cantidad de elementos de la dirección técnica anterior.  Esta escuadra verde suele perdonar menos las fallas de sus adversarios.  Las individualidades en Nacional brillan en momentos determinantes y eso ha bastado en muchas ocasiones para la obtención de triunfos, por encima de si el colectivo juega bien o no.

En esta ocasión, como retrato fiel de lo que pasó en toda la Liga, las fallas defensivas volvieron a aparecer en Nacional.  Pero antes de comentar esa relación de acontecimientos, habría que decir que el primer tiempo mostró un encuentro más parejo y disputado, sin tantas oportunidades claras para ambos equipos.

En los primeros 20 minutos, el Itagüí fue el que estuvo cerca de perforar la valla de Franco Armani: primero con un remate seco de Carlos Mario Arboleda (14') y luego con la sensible zurda de David Córdoba en un tiro libre (17').  El "Verdolaga" respondió al minuto 28 con una salida por derecha de Pabón, quien logra realizar el envío al área, pero el cabezazo de Carlos Rentería sale desviado (28').  Una clara llegada que dilapidó el máximo goleador del reciente Apertura.

Al minuto 33, en un tiro libre, John Valencia ejecuta -no con fortaleza, pero sí con elegancia- y por poco su remate se cuela en el arco de Roberto Mosquera.  El travesaño salvaba al cuadro dorado.  Y mientras Nacional se veía cerca de anotar el primer gol, el Itagüí, cuando se disponía a cobrar una falta a favor (34'), sobre el sector de Víctor Giraldo, ve cómo Edwin García le reclama y le manotea al árbitro Wbeimar Hernández, y éste, sin dejar pasar el hecho, saca raudo su tarjeta roja del bolsillo y se la enseña al jugador local.  El Itagüí, entonces, quedaba con uno menos con 55 minutos por disputarse.

Las "Águilas doradas", ya sin su lateral izquierdo, pudieron aguantar el embate de los minutos restantes y se fueron al entretiempo sin más complicaciones.  Por supuesto, el entrenador local modificó su esquema y para el segundo tiempo tendría un par de modificaciones: la de Emerson Chamorro por Cléider Alzate y la de Javier López por Jorge Aguirre.  Sacrificios en la parte ofensiva para encontrar resguardo en la zona afectada.

Fuertes emociones en el complemento
Los cambios emitirían señales positivas para el cuadro "industrial".  En el minuto 51, se dio lo que más sufrió Nacional en el primer semestre de 2011: centro desde la zona izquierda en la defensa verde y aparición del adversario que gana en el salto a los centrales para anotar de cabeza.  Eso ocurrió en el primer gol del Itagüí.  La pelota le llega sin marca sobre dicho costado a David Córdoba, el ex Nacional se acomoda y manda el centro, y ahí, en plena área, el recién ingresado López le gana en el salto a ¡dos jugadores verdes! y baña a Armani, quien estaba un poco salido.  Así se iba arriba el conjunto "industrial", con uno menos.

Hace tres días, ante el Medellín, esa fórmula rival para atacar a Nacional también había terminado en las redes "verdolagas".  En esa ocasión fue Santiago Tréllez el anotador, ahora le tocaba el turno a López.  Nacional repetía la misma falla defensiva.  Danny Aguilar necesita unos días de descanso, sin duda.

Hay que reparar en dos detalles precisos: primero, hay que ejercer una mayor presión al jugador rival que va a enviar el centro, incomodarlo, evitar que mande ese balón por vía aérea; y segundo, hay que trabajar más con los centrales para la marca en esos envíos por arriba.  En definitiva, hay que estar más atentos en ambas zonas y no permitir que el adversario gane -o, por lo menos, no gane tan fácil, para que el arquero sufra menos-.

A partir de ahí, el Itagüí, con uno menos y el 1-0 a su favor, adoptó una postura defensiva y decidió rematar el partido y aprovechar las fallas de su rival en los contragolpes.  No obstante, ante la ausencia de Alzate por el sector derecho del conjunto local y la pobre actuación de Aguilar por la zona izquierda, hizo que 'Sachi' Escobar tomara la decisión de sacar del campo al lateral izquierdo verde -tomando riesgos grandes- y mandar al campo a Carlos Múnera (60'), para reforzar al equipo y ganar presencia de media cancha para adelante.

El cambio le produjo al "Verdolaga" quedar en sus llegadas más cerca de la portería de Mosquera.  De hecho, se anuló una jugada de gol, que inició sobre la izquierda con Pabón, centro y conexión viciada de Víctor Ibarbo -según el juez, por tocarla con la mano-, rebote que quedó en los pies de Rentería, quien anotó, pero ya con la jugada invalidada.

En la jugada siguiente (71'), Jairo Palomino da un pase entre líneas que rompe con la estructura defensiva del cuadro local, al aprovechar una imagen de distracción de Ibarbo, quien estaba en fuera de lugar pero se quedó quieto sin entrar a la acción; eso permitió que Múnera, quien entraba solo por la zona izquierda, la mandara envenenada al área chica y pudiera llegar Rentería para anotar el empate.  ¡¡¡Gooolaazooo!!!  Claro, el 9 la metió de rebote; al parecer, la pelota le pegó en la parte entre pecho y hombro derecho, y terminó incrustándose en las mallas doradas.  Algunos jugadores locales pedían mano del delantero "verdolaga".

No obstante, en medio todavía del festejo, cuando la parcial verde se imaginaba una feliz remontada, llegó una jugada por la zona liberada de la defensa de Nacional -la izquierda, ya sin Aguilar-, con Emerson Chamorro y David Córdoba, y pese a la inferioridad numérica, el ex "Verdolaga" queda sin marca, de frente a Armani, se acomoda y la coloca de zurda, suave, al palo derecho del portero, para poner de nuevo arriba a la escuadra itagüiseña (74'), gol que no festejó.  Tanto costaba anotar en el arco contrario para que así de fácil el rival llegara y actualizara la diferencia en el marcador.

Nacional, sin embargo, volvería a emparejar el encuentro dos minutos después, de nuevo con Pabón por izquierda, solo, quien envía el centro al segundo palo, pelota que parecía cabecear Jairo Palomino, pero que se termina pasando y aprovecha Ibarbo para poner el emotivo 2-2.  ¡¡¡Goolaaazooo!!!  Ditaires era una caldera...

Ante el alud que se avecinaba, Álvaro de Jésus Gómez decide sacar al 'Cocho' Patiño del campo, pues ya no daba para más, y metió a Anderson Zapata para reforzar la zaga dorada (80').  El empate parecía venirle bien al onceno local, incluso Mosquera se ganó la amarilla por perder tiempo; Nacional, obviamente, con este contexto planteado, iría por la victoria en los últimos diez minutos.

Y la insistencia ofensiva terminó ganando el duelo (87'): el "Viejo" Patiño mandó un balón en profundidad, sobre el sector derecho; allí llegó Ibarbo con sus largas zancadas, ganó la última raya y envió el centro; Rentería, quien llegaba a la jugada, arrastró la marca de los dos centrales, y el que aprovechó esta situación fue Pabón, quien venía solo sobre el otro sector; el 88, sin pararla, remató y Mosquera nada pudo hacer ante la furiosa ejecución.  ¡¡¡Gooolaaazoo!!!  En las postrimerías del cotejo, Nacional volteaba una situación complicada; ahora se abría un panorama esperanzador... se veía la luz.

Dos barreras para poder clasificar
El "Verdolaga" ganó tres puntos de oro.  Inició la jornada en la quinta -y penúltima- casilla, con 10 puntos y con la obligación de obtener victorias a granel.  La derrota momentánea, a quince minutos del final, con casi todos los titulares a bordo, dejaba al equipo con la soga al cuello.  Pero apareció esa extraña mística, ensalzada de una infrecuente fortuna, para remontar un marcador que no se quería dar vuelta.  Las individualidades, una vez más, sacaron del fango a este Nacional, con todas las fallas defensivas que pueda tener y pueda haber exhibido.

Ahora, con 13 puntos y un partido menos, y a un punto del Medellín y el Rionegro, los líderes eventuales, el paisaje ahora muestra un tono más amable con el onceno de 'Sachi' Escobar.  El próximo objetivo, claramente, es ganarle al Envigado -colero del grupo y ya eliminado-, en el partido que quedó aplazado de la séptima fecha, para llegar con mejores chances a la última jornada cuando vuelva a enfrentarse al Medellín, en un duelo que no concederá empates y que podría terminar con uno de los dos equipos eliminado.  Ésa es la radiografía que presenta el último tramo de la zona B de la Copa Colombia 2011.

Formaciones
Itagüí: Mosquera; Zea, Correa, Serrano y García; Restrepo y el 'Cocho' Patiño (Zapata, 80'); Córdoba, Arboleda y Alzate (Chamorro, 46'); Aguirre (López, 46').
Nacional: Armani; Giraldo, Zapata, Barrientos y Aguilar (Múnera, 60'); Valencia y Palomino; Ibarbo, el "Viejo" Patiño y Pabón; Rentería.
El "Verdolaga" le ganó de visitante 2-3 al Itagüí, con tantos de Carlos Rentería (71'), Víctor Ibarbo (76') y Dorlan Pabón (87') para los verdes, mientras que Javier López (51') y David Córdoba (74') marcaron para las "Águilas doradas".  Fue expulsado Edwin García (36').


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¹  Imagen de El País (http://www.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/2011/05/FOTOS-NACIONAL---ITAGUI-5.jpg).

lunes, noviembre 29, 2010

Dolor e impotencia

El Once Caldas terminó de desnudar las limitaciones verdolagas.¹


La del domingo fue una versión 2010 de la horrible noche...  Con un Atanasio Girardot repleto de almas verdolagas, Atlético Nacional perdió 1-3 contra un Once Caldas superior, contundente, venenoso y conocedor de lo que tenía que hacer en Medellín para llevarse la victoria.  El verdolaga, por el contrario, exhibió todas sus flaquezas en los momentos álgidos y pudo encajar una derrota con un marcador más amplio.

La intención de Nacional era clara: ante un equipo con las condiciones y el potencial de Once Caldas, lo más oportuno era controlar los ritmos del partido teniendo el balón, fijando esa función en David Córdoba y en el apoyo constante de Jairo Palomino, Cristian Correa, Marlon Piedrahita, Marcos Mondaini y Víctor Ibarbo.  Él, el conductor con la camisa 30 verdolaga, tenía que convertirse en el socio de todos.

Un Once agresivo
Y así arrancó Nacional el partido.  Sin embargo, Once Caldas tenía también sus planes y, desde los primeros minutos, no trató de especular con el desarrollo mismo del juego sino que plantó banderas y expuso con claridad -y sin titubeos- lo que iba a hacer en el Atanasio.  De entrada, el conjunto de Juan Carlos Osorio quiso establecer condiciones, basados en ls peligrosidad de sus elementos ofensivos: pasando del despliegue de sus mismos laterales hasta llegar a sus punzantes delanteros.  La propuesta agresiva del cuadro albo, evidentemente, no sorprendió a pocos.

Así, como un premio a esa idea de Osorio, el blanco de Manizales encontró su primera oportunidad clara al minuto 10, con pase de John Valencia a Jaime Castrillón, quien con un taco de primera, deja la pelota mansa para que llegue la derecha colocada de Fernando Uribe.  Golazo de Once Caldas y silencio en el Atanasio.

Nacional mostraba que tenía problemas para asociarse: Córdoba no aparecía, y Dorlan Pabón, figura en otras ocasiones, quería definir de manera individual, con remates inofensivos de larga distancia.  Después de los primeros quince minutos, preocupantes en todo sentido para el cuadro verde, Córdoba empieza a pedir el balón, pero tenía que retrasarse demasiado, casi a zona defensiva.  Ahí se notaba el poco protagonismo de Palomino y Correa para conectar las líneas.

Ilusión pasajera
Cuando Nacional comprendió que necesitaba salir tocando y ayudándose por los costados, empezó a generar peligro en la zona caldense, llevando a la escuadra visitante a su propio terreno.  Y así se acercó el verdolaga para llegar al empate: en una serie de toques cortos, Ibarbo abre sobre la derecha a un Giraldo solo, éste avanza con rapidez y en el área es derribado por Wilson Mena (20').  Penal.

Ahí llega Humberto Mendoza a pedir la pelota para ser el ejecutor.  Con seguridad, saca el zapatazo al medio -imposible para 'Neco' Martínez, quien se había lanzado a su palo izquierdo- y equilibra las cargas (21').  1-1 refrescante para el mundo verdolaga.

Si bien, con el gol del empate, Nacional incrementó su ánimo, en el minuto 23 se descuidó terriblemente y Once Caldas pudo restaurar la diferencia en un contragolpe: salida rápida y pase a Mena, el extremo izquierdo la 'pica' y Pezzuti no puede...  Sin embargo, la pelota pega en el palo y el rebote deja servido a Uribe para que anote el segundo tanto blanco, con el arquero verdolaga en el suelo, pero increíblemente el autor del primer gol desperdicia.

Entre el minuto 26 y 27, se da un roce singular entre Pabón y Valencia: primero, el 88 de Nacional entra fuerte al volante albo y es amonestado; acto seguido, en un aire de revancha, el ex América se desliza con firmeza y desestabiliza al jugador verde.  También amarilla, aunque con cierta interpretación teatral por parte de 'Memín'.

Un Nacional sin grandes ideas
Hasta ese momento, a Pabón e Ibarbo les tocaba trasegar por el medio del campo, intentando construir desde ahí alguna jugada peligrosa, ya que por las bandas eran bien anticipados por los elementos blancos.  En el minuto 38, se gesta una jugada que tiene a los dos como protagonistas: cambio de frente profundo a Ibarbo, éste llega hasta la raya y manda el pase atrás; de ahí, recoge la pelota Pabón y dispara, pero el remate era bien atajado por el cancerbero caldista.

Si Nacional andaba con problemas, Once Caldas abría muy bien el campo por los costados, donde se veía a Giraldo desguarnecido ante los avances de dos o tres jugadores por su banda -Jaime Castrillón, Luis Núñez y Wilson Mena-.  El Caldas de Osorio se mostraba como un equipo muy rápido y técnico, pero con juego colectivo que su par verdolaga, que apenas podía encontrar un rumbo con el destello intermitente de sus piezas más relevantes.

Insipidez vs. veneno caldista
En los primeros minutos del segundo tiempo, Nacional continuó evidenciando sus limitaciones: Ibarbo podía llegar hasta el fondo pero era bien controlado entre dos -y hasta tres- jugadores; Giraldo también avanzaba hasta el fondo pero sus centros eran improductivos, sobre todo, si no se tiene en cancha al pívot habitual; y Pabón, seguía intentando con la suya: la de amagar una y dos veces, encontrar el espacio y preparar el remate.  Eso era lo poco y nada que mostraba Nacional en ese momento.

En el minuto 54, Jefferson Cuero ingresa por Mena, con la tarea de seguir acumulando peligros sobre la banda izquierda.  Y en pocos segundos dio resultado: en un remate que parecía perdido, sobre todo por la distancia, Pezzuti se hace un nudo y termina dejando colar el disparo del recién ingresado (55').  Un 1-2 durísimo para las aspiraciones del cuadro verde, que incluso con el empate se veía con grandes dificultades para generar riesgos.

Cambios de nombres, no de corazones
La respuesta del banco verdolaga no se hizo esperar (61'): sacan a Palomino y meten a Ezequiel Maggiolo para intentar dar vuelta un partido lleno de complicaciones.  Poco después, Marlon Piedrahita se anima a subir, desde su posición engancha y remata, y el balón apenas roza el palo derecho del portero albo (63').

No obstante, Nacional siguió sumido en su propia incapacidad, pero con la siguiente decisión del banquillo se terminaría de hundir -más allá de las buenas intenciones del timonel verde-.  Camilo García entra por Correa (69'), y ahí sí que se desmoronó la estructura defnsiva del cuadro verde.  Si ya tenía problemas con la presencia de la pareja de volantes de contención, sin ellos, cada avanzada del conjunto visitante representó un peligro inminente al arco de Pezzuti.

Nacional metía gente en ataque, pero su espíritu flaqueaba; lucía desanimado.  En el minuto 77, Pezzuti salva a Nacional del tercero blanco tras evitar el remate de Uribe, en un pie a mano.  El "toma y dame" se apoderó del escenario y el ambiente se congestionó de las angustias de la hinchada verdolaga: primero, con una arremetida de Uribe (82'), y después, en un ataque solitario pero furioso de Dayro Moreno, quien contra dos defensas verdes pudo esquivar la marca y sacar el remate (85'), que, finalmente, y para el alivio del seguidor local, pegaba en el travesaño.

Escenas de dolor
Pero cuando viene el alivio llegan los remolinos...  En el minuto 87, Nacional terminó de enterrarse a sí mismo con el disparate de Córdoba, al reclamar y volver sobre sus propios reclamos para ganarse dos amarillas -y expulsión- en menos de veinte segundos.  Y un minuto después, Dayro Moreno -¡sí!, el mismo que toma y abraza botellas gigantes- aseguró la cremación de este equipo, que pareció muerto desde, aproximadamente, el minuto 70; aunque, para ser sinceros, y coherentes, este equipo merecía un entierro de tercera, no así su fiel fanaticada.

Ahora, si algunos se atreven a discutir algo acerca de la fidelidad de la hinchada de Atlético Nacional, tendrán que contra·argumentar el hecho que muestra al verdolaga con el mayor promedio de asistencia del torneo -una vez más-, con más de veinticinco mil aficionados por cotejo.  Pero como también es una hinchada que no le gusta que le metan los dedos a la boca, apareció esa reacción particular en los últimos segundos: cantarle el ole al mismo equipo, mientras Once Caldas paseaba el balón con toques.

Ésas fueron las escenas de una película deprimente, con un final muy triste, que deja al equipo verde virtualmente eliminado para clasificarse a la final, acumulando sólo un punto de nueve posibles y dos partidos perdidos en su propia casa.  Lamentable...

Navegando entre la impotencia, el dolor, la ira y la tristeza, pero aun así, el hecho merece un punto de reflexión.  No como lo tomaron algunos hinchas verdolagas al final del partido, quienes querían llegar hasta el camerino y "exigir explicaciones" a algunos jugadores.  La cosa fue tomada como una amenaza por la policía y el incidente terminó con heridos y detenidos, y gente inocente afectada con gases lacrimógenos, para elaborar un collage de imágenes bochornosas.

Para pensar muy bien las cosas
Surgen muchas inquietudes...  ¿Seguir con José Fernando Santa como técnico verdolaga?  Seguramente no.  ¿Traer a 'Sachi' Escobar?  ¿Por qué no?  ¿Traer a Diego Umaña?  Hmm...  ¿Firmar la salida de algunos jugadores?  Sí, sin duda.  ¿Se sabía que esto podía pasar?  Pero no más preguntas y respuestas en momentos tan calientes y de confusión.  Habrá tiempo para tomar las cosas con más calma y con mejor criterio.

Formaciones
Nacional: Pezzuti; Giraldo, J. Mosquera, Mendoza y M. Piedrahita; Correa (C. García, 69') y Palomino (Maggiolo, 61'); Pabón, D. Córdoba e Ibarbo; Mondaini.
Once Caldas: 'Neco' Martínez; Vélez, Amaya, Henríquez (Vizcarrondo, 66') y Núñez; Castrillón, Arias, Valencia y Mena (Cuero, 54' < Henao, 71'); Moreno y Uribe.
El verdolaga cayó 1-3 en Medellín, con goles de Uribe (10'), Cuero (55') y Moreno (88'); Nacional había empatado transitoriamente con tanto de penal de Mendoza (21').  Fue expulsado Córdoba en el minuto 87.


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¹  Imagen de Futbolred (http://www.futbolred.com/contenido/liga-postobon/noticias/cuadrangulares310ii/IMAGEN/IMAGEN-8470502-2.jpg).

lunes, noviembre 22, 2010

Un café amargo

Nacional jugó mucho por arriba pero no supo definir.¹


Desde los primeros minutos ya había un aroma a insolencia.  El equipo de la visita, "chico" o 'ganable' como le definían algunos hinchas verdolagas, llegó al Atanasio, jugó uno de sus mejores partidos en este torneo, y se llevó tres puntos muy importantes.  ¿Y Atlético Nacional?  En la unidad de cuidados intensivos del Grupo B de los cuadrangulares: el verdolaga perdió 1-2 de local ante el cuadro "milagroso" -no tan milagroso por lo que había mostrado en la fase regular- y se ubica último en su grupo en el comienzo de esta instancia semifinal.

Actitudes desde el inicio
Nacional se encontró rápidamente con la propuesta agresiva del Quindío, sin poder desplegar a sus laterales - Jair Iglesias y Víctor Giraldo- y topándose con una presión impensada desde la previa.  A eso se sumó, por supuesto, la lluvia que todavía caía sobre el gramado de la cancha y que no la dejó en buenas condiciones; ésa fue la razón del porqué en los primeros minutos del partido todo se sumía en imprecisiones.

Ibarbo, una de las claves
Uno de los mejores jugadores del lado verde fue Víctor Ibarbo.  Activo, el tumaqueño estuvo atento a algunas distracciones de los elementos quindianos para robarles el balón y emprender jugadas de peligro.  Ibarbo se destacó con sus habituales arranques desde los dos costados, pero siempre el verdolaga tuvo problemas en el último paso del proceso: o era la definición, o era el último pase fallido.

El 8 verde, además, tuvo dos opciones claras para marcar: una en el primer tiempo (27'), en una gran jugada de "laboratorio" que comenzó con Humberto Mendoza, quien despistó a toda la fanaticada -cuando se pensaba que él tiraría al arco- y habilitó con un buen pase a Ibarbo, quien no pudo pegarle de la mejor forma; y la segunda chance la tuvo en el complemento (64'), cuando en un preciso centro de Marcos Mondaini, el 8 conecta muy bien de cabeza pero, lamentablemente para toda la animosa parcial verdolaga, pega en el palo y se desperdiciaba una posibilidad increíble.

El "Cafetero" encontró comodidades
En diez minutos, Quindío había llegado en un par de oportunidades con Léider Preciado y Luis Paz, pero Gastón Pezzuti había respondido muy bien ante sus demandas.  Nacional, mientras tanto, parecía encontrar más dificultades con la lluvia y, Dorlan Pabón, su pieza más desequilibrante, estaba desaparecido.  Por eso, para hallar más espacios en el ataque, 'Memín' e Ibarbo cambiaron de perfiles: Dorlan a la derecha e Ibarbo a la izquierda.

En el minuto 15, Iglesias pudo entrar al sector defensivo de la visita en una bella triangulación con Ezequiel Maggiolo; el remate, sin embargo, era desviado al córner por Alejandro Otero.  Un minuto más tarde, Mondaini logra enviar un centro 'llovido', que desborda a Otero y encuentra la cabeza de Ibarbo, pero Torijano la sacaba de la línea.  Clarísima oportunidad para Nacional.

Ya cuando pasaban los veinte minutos del encuentro, Nacional se había apoderado del balón y del partido.  El equipo del "Pecoso" Castro, por su parte, respondía con salidas rápidas con Elkin Murillo y Léider Preciado, y así agrietaba la defensiva verde.  Pero para facilitar la labor colectiva, el medio quindiano se encargó de desconectar los enlaces verdolagas a través de faltas.

Un Atanasio helado
Si no bastaba la lluvia dominguera, llegó en el minuto 28 el balde de agua fría para silenciar a todo el Atanasio: cuando estaba más cerca Nacional, el Quindío sale de manera sorpresiva con Preciado, que abre la cancha con un pase a E. Murillo -algunos decían que en fuera de lugar-, y el 10 veterano tuvo el criterio suficiente para esperar y encontrar el momento justo para el centro y que llegue Hilton Murillo a clavar el cabezazo.  0-1 y aroma a inseguridades; aroma de sufrimientos...

Desde ese momento y hasta el término de la primera parte, Nacional lució muy perdido, mientras que el Quindío manejaba los hilos de cada sector del campo, sin desordenarse.  Los únicos que intentaron levantar la moral verdolaga fueron Pabón y Mondaini: el primero, por sus embestidas que finalizaban con un remate no tan furioso, pero inquietante por el estado de la cancha; y el segundo, por sus centros quirúrgicos, de gran registro en este partido pero que no se aprovecharon.

En el comienzo del segundo tiempo, el cuadro del "Pecoso" siguió con sus mismas funciones: abrir la cancha -sobre todo a la izquierda- y de ahí desarrollar sus amenazas.  No obstante con este peligro, el equipo de José Fernando Santa se desplazaba también con sus laterales, tomando cualquier tipo de riesgos en pos del empate.  Allí, en ese orden de ideas, Giraldo se convertía en protagonista, tanto con sus buenas salidas en ataque, como por sus huecos que dejaba en su sector.

Una cara distinta con Córdoba
Con treinta minutos en el reloj y con el marcador adverso de local, Santa envió a la cancha a David Córdoba (57').  El ex Cúcuta, ingresado por el juvenil Daniel Arango, empezó a conectar todos los cables en el mediocampo verdolaga, y el conjunto local empezó a ganar mayor presencia en terrenos "cafeteros".  En pocas palabras, hizo lo que le faltaba a Nacional: juego en corto y con mayor dinámica.

Y de inmediato la prueba dio frutos (60'): en una buena entrega de Córdoba hacia la izquierda, encuentra a Mondaini -anduvo mucho por ese sector- quien envía el centro a un Pabón solo, pero éste, queriendo definir de primera, manda su disparo a la tribuna de Los Del Sur.  No se podía desaprovechar eso.  Nacional necesitaba ese gol por el momento anímico.

Poco después (61'), en un envío profundo, Ibarbo se halla solo y concreta, pero lastimosamente estaba adelantado.  El Quindío replicó enseguida tocando en corto -con una defensa mal parada del verdolaga-, pero se encontró con un Pezzuti inmenso, quien lograba anular el inminente 0-2.

En ese momento, ya el partido había entrado en una serie de ataques "toma y dame" que indefectiblemente concluiría en alegría o tragedia.  Y en el ir y venir se destacaban E. Murillo por el Quindío, controlando los calientes ritmos del partido y generando zozobra con su remate potente, mientras que Pabón aumentaba su figura como ejecutor verde.

Con uno menos...
Pero como se dijo: para alguno de los dos iba a ceñirse la tragedia.  En el minuto 70, con un Nacional entregado al ataque y con una retaguardia indefensa, el Quindío se abalanza raudo con Carlos Rodas, y allí, Jairo Palomino, al verse sin otro recurso, agarra al veterano pero habilidoso mediapunta quindiano y recibe, inevitablemente, la doble amarilla.

En los minutos finales Nacional siguió intentando y llegando con algún peligro sobre el área de Otero, pero siempre faltó la puntada decisiva.  El verdolaga iba a buscar el descuento a como dé lugar y "se desnudaba atrás", ya sin la colaboración en marca de Palomino y Arango.  Los "cafeteros", mientras tanto, aprovecharon todos los recursos, incluidos los de "quemar tiempo", y encontraron en medio de una defensa local desarmada la oportunidad de marcar "el tanto de la tranquilidad".

"Artista y criminal"
La escena se ilustró de esta manera (83'): Preciado, con todo "el peso de la experiencia", se lleva la presión incómoda de Juan Carlos Mosquera desde fuera del área; entra con él a la "zona de candela", aguanta la marca, calibra, y fusila sin piedad a Pezzuti.  El Atanasio con frío y en silencio...  Lo que siguió fue un acto que, lejos de enmarcarse en lo que debe ser una celebración, se convirtió en un acto grotesco y hasta anti-estético.  Sin embargo, aun con lo enunciado, Léider tenía "sus razones de peso" para festejar el gol de esa manera...

Preciado, ese goleador que tuvo su época gloriosa en 1998, todavía hace ruido en el fútbol colombiano; más allá de los silbidos y los cánticos en contra que recibió a lo largo del match.  Posterior al gol, el ex Santa Fe, Cali y Once Caldas, entre otros, no tuvo mayor pena ni malicia en levantarse la casaca y mostrarle a todo el mundo lo que ya se sabe...  Pero la imagen, rocambolesca por la abundancia abdominal del célebre jugador, da inicio a una serie de reflexiones: ¿es tan malo J.C. Mosquera como para que un jugador de la talla -de camiseta- de Léider lo aguante en marca y le gane a la hora de definir?

Personalmente, no lo creo, y creo también que nos faltó un poco de suerte en HD para embocar uno o dos goles -el gol de penal de Córdoba no alcanzó finalmente-.  Aun así, por la noche, luego de ver las imágenes del segundo gol quindiano por televisión, el pobre Juan Carlos se querrá matar -así me sentiría si fuera un futbolista profesional-.  Claramente, lo de Léider es una invitación a un "apague y vámonos" para la defensa verdolaga.

La preocupación continúa
De todas maneras, si ya era preocupante lo de Nacional antes de entrar a los cuadrangulares, pues este resultado es simplemente una afirmación de todo lo que ya se había visto -junto con algo de mala fortuna-: la ausencia de fútbol colectivo que se tropezó ayer con la falta de definición, la ausencia de tino de parte de las individualidades, la lluvia engorrosa y los palos "milagrosos".  Y ahora, gracias a este resultado, en Cúcuta la consigna será "vencer o morir".  No alcanza para más.

Formaciones
Nacional: Pezzuti; Giraldo, J.C. Mosquera, Mendoza e Iglesias (Piedrahita, 67'); Palomino y Arango (Córdoba, 57'); Ibarbo, Pabón y Mondaini; Maggiolo.
Quindío: Otero; Castillo, Torijano, O. Murillo y Rodríguez; Mejía y Paz (Tesillo, 90'); H. Murillo (Vela, 75'), E. Murillo y Rodas (Valoy, 85'); Preciado.
Nacional perdió 1-2 con anotaciones de H. Murillo (28') y Preciado (83'), para la visita; Córdoba descontó para los verdes (92').  Fue expulsado Palomino por doble amarilla (70').


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¹  Imagen de Futbolred (http://www.futbolred.com/contenido/liga-postobon/noticias/cuadrangulares110ii/IMAGEN/IMAGEN-8412281-2.jpg).

lunes, noviembre 08, 2010

Brillos individuales

El abrazo de gol por una victoria reconfortante.¹


Con muy poco aporte de juego vistoso desde la producción colectiva pero con el brillo de las individualidades, Atlético Nacional venció con dificultades 3-1 a Equidad y escaló a lo más alto de la tabla de posiciones.  El cuadro "asegurador", por su parte, estuvo ordenado durante gran parte del partido aunque sin desplegar intereses en el arco contrario, y pese a la derrota, clasificó en definitiva a los cuadrangulares semifinales.

El verdolaga, clasificado de antemano, se enfrentaba a su adversario bogotano con la prioridad de seguir luchando en la búsqueda de un cupo a un torneo internacional, y atizado en el orgullo propio al tener una cuenta pendiente, ya que ninguno de los cinco compromisos anteriores jugados en la capital antioqueña había arrojado una victoria para el conjunto local.  La búsqueda, entonces, estaba enmarcada por ese deseo de derrotar por primera vez a ese cuadro aún incipiente de historia pero ya curtido de experiencias favorables en cuanto a instancias importantes en el fútbol colombiano.

La presión desde el comienzo
Desde el primer minuto, la actitud de Equidad puso en aprietos la manufactura del equipo verdolaga, ya que, cuando éste tenía el balón, la agresividad del contrario se reflejó en la marca molesta desde sus mismos hombres de ataque -llámense Sherman Cárdenas, Dahwling Leudo o Ariel Carreño-, lo que impedía el traslado natural de los verdes desde su zaga hasta el mediocampo.  En esa situación, la salida desembocaba siempre en el pelotazo de Humberto Mendoza, variante sin sentido teniendo en cuenta que Nacional no disponía de Ezequiel Maggiolo, su pívot aéreo por defecto.

En ese panorama, Nacional se acercó primero con Orlando Berrío, en un robo en la salida adversaria, aunque su centro finalmente fue interceptado por la defensa "aseguradora" (3').  Mientras tanto, Equidad respondió con un tiro libre de Cárdenas, que detuvo bien Franco Armani en su primera intervención (9').  El ex portero de Deportivo Merlo obtuvo la titularidad debido a una molestia en los aductores de Gastón Pezzuti, el habitual arquero verdolaga.

Armani, además, tuvo otras pequeñas intervenciones en el desarrollo del partido, casi siempre saliendo a agarrar pelotas aéreas, en las que se le vio sobrio; muy tranquilo.  Quizás, el único detalle para poner en consideración, fue que en un par de salidas fue anticipado por sus compañeros, lo que describió que todavía le falta un poco de confianza para pedir pelotas que deben ser "suyas", situación que se entiende por la poca participación en la nómina titular.  Hay que recordar que su primera actuación desde el inicio fue en el juego de vuelta contra Itagüí en la Copa Colombia: un reto para nada fácil y en el que finalmente tuvo un desempeño aceptable

Nacional recién encontró su primera opción clara de gol sobre el minuto 28, momento en el que Dorlan Pabón, tras realizar una diagonal desde la banda derecha, filtra un balón en el medio de la zaga rival dejando solo a Edwin Cardona, cuando todos esperaban su latigazo; allí, Carlos Bejarano actuó más rápido que Cardona, salió al cierre y pudo anular su remate.

Posterior a esa oportunidad, Nacional intentó sobre el costado izquierdo con la insolencia de Víctor Ibarbo, pero el 8 nacido en Tumaco era detenido con faltas o se perdía entre la pétrea vigilancia del "doble·cuatro" capitalino.  Y en esos minutos finales de la primera etapa, Nacional parecía tener mejores intenciones en la búsqueda del arco contrario, pero sucumbía al no encontrar espacios.

Roja, penal y un panorama sombrío
¿Espacios?...  De un córner que el verdolaga labró con cierta perseverancia -y aprovechar mal-, el que usufructuó bien la coyuntura -y cómo quedó configurada la defensa verde- fue Cárdenas, quien se posesionó del esférico y mandó el derechazo solitario a Carreño, y éste, con poca resistencia, burló a un indefenso Armani para encontrar el sendero del gol, pero cuando el disparo del ex Nueva Chicago se dirigía al portón sin cerrojo, llegó la mano de Cristian Correa para obstaculizar indebidamente el destino de la pelota y resignarse a la condena del juez Brayner Escobar: tarjeta roja y ejecución desde los doce pasos (42').

Un minuto más tarde, Carreño cambiaría penal por gol, en un remate que por poco es atajado por Armani.  De esta manera, Equidad encontraba un premio a su "Plan A": eficacia y oportunismo a la orden del día.  Porque, ¡ojo!, al onceno dirigido por el "Maestro" García no le sobró fútbol ni se le cayeron monedas del bolsillo, pero aprovechaba, eso sí, su oportunidad en un juego cerrado y sin muchas ideas.

Reacción positiva
Ya en el complemento, los primeros pasajes importantes fueron para la visita: derechazo de Santiago Arias que por poco se cuela en las redes verdolagas (52'); un minuto antes, Nacional había sufrido un par de contragolpes; y en el minuto 57, Leudo la tuvo solo para sentenciar la partida, pero desaprovechó.  La escuadra local, por su parte, se había acercado con un tiro libre de Pabón (54') y una pequeña asociación entre Ibarbo y Berrío (56'), que este último no supo desarrollar.

Y cuando se venía otro ataque visitante, un "rechazo·rebote" de Juan Carlos Mosquera convergió en una salida atípica, aunque rápida y venenosa de Nacional: el rebote, que recogió Berrío, describió su posterior carrera en un paisaje mal estructurado de la defensa adversaria -que había quedado en calzones con ese particular rechazo-, para así, desde fuera del área, desenchufar de derecha y marcar el empate casi impensado en el primer tiempo (59').

Muy buena definición de Berrío, que parecía encontrar dificultades cuando intentó enganchar a su defensor, pero se acomodó bien ante la circunstancia y pudo enviar su derechazo, imposible para Bejarano.  No obstante, Nacional encontraba el empate producto de la mezcla entre "una jugada muy extraña" y el brillo de una individualidad, aunque, para ser buenos y sinceros, así también se definen los partidos de fútbol.

Menos piezas, más espacios
Este mismo rigor, asimismo, sobresalió más tarde en la decisión del árbitro al expulsar a Carlos Rentería (63'), el ex Nacional que, deseoso de brillar frente a su anterior equipo, recibió la sanción inmerecida tras golpear en el hombro a Berrío, y no en el rostro como procedió el delantero verdolaga con su ejecución teatral.

Chispa diferente
Con la incorrecta amonestación, Equidad replegó sus unidades y Nacional empezó a rotar más y mejor el esférico.  Y en definitiva, el segundo gol verdolaga se gestó de esa manera: tras una serie de más de quince toques, sin mayores sobresaltos para el rival, el balón llegó a los pies de Pabón, y éste, enterado de la tesitura, cambió súbitamente los ritmos, encaró con toda desfachatez a la zaga contraria y facturó el estiletazo a tres dedos para voltear la pizarra (70').  ¡¡Golazo!!

Inmensidad en esa definición.  Pero el detalle diferente estuvo en ese cambio de velocidades, justo cuando el colectivo verdolaga empezaba a trasladar cansinamente la pelota, con un aire de conformismo que inmediatamente rechazó la parcial local con silbidos, y que terminó confluyendo en la soberbia resolución de Pabón, el ex 22 verde que ayer se vistió de "Súper Agente 88" y una vez más sacó a Nacional de contingencias.

Quemando todas las naves
Al momento vinieron las modificaciones (73'): por Equidad, Johnny Cano por Camilo Ayala y Jhersson Córdoba por Dager Palacios, mientras que en Nacional se iba el cumplidor Berrío para el ingreso de Jairo Palomino, con la intención de solventar necesidades en la contención de Daniel Arango.  Segundos después, más enroques: Iván Corredor por Leudo (77'), quien se hizo acreedor de una amarilla para "lavar sanciones" -completaba cinco amarillas, quemaba su castigo en la próxima fecha y empezaba "limpio" los cuadrangulares-; en el verdolaga entraba Marcos Mondaini en lugar de Pabón (79'), y después, el paciente David Córdoba -regresó al fútbol luego de más de un año lesionado- ingresaba por un destacado Cardona (86').

En esos últimos minutos, con Alexis quemando todos los cartuchos y con Equidad encima de las huestes verdolagas, llegó una genial anticipación de Juan Carlos Mosquera, quien se puso el traje de creador y envió el pase al vacío a Mondaini -en esa avenida ya no aparecía Ibarbo, visiblemente cansado-; el delantero, cerrando su ángulo debido a la salida intempestiva de Bejarano, logra burlar el marcaje del guardavallas y saca el disparo a puerta abandonada para sellar el marcador (92'): 3-1 concluyente y gran resolución del argentino.

¡Increíble lo que es el fútbol!  Nacional no tenía juego, no tenía lazos, tenía un hombre menos y remaba un 0-1 a contracorriente.  De la nada excavó, y sacó oro...  De un no·colectivo brillaron las individualidades.  Así es este Nacional.  Ya tiene acostumbrados a sus hinchas a que vean resultados positivos aun cuando se producen a través de un juego discreto, y tanto le ha alcanzado que tiene los mismos puntos que Tolima, la gran revelación futbolística de los últimos años en Colombia.  ¿Hasta cuándo le durará esta gasolina?

Formaciones
Nacional: Armani; Giraldo, J.C. Mosquera, Mendoza y Delgado; Correa y Arango; Pabón (Mondaini, 79'), Cardona (Córdoba, 86') e Ibarbo; Berrío (Palomino, 72').
Equidad: Bejarano; Arias, Soto, Canchila y Rivas; Leudo (Corredor, 77'), Palacios (Córdoba, 72'), Ayala (Cano, 72') y Cárdenas; Carreño y Rentería.
Nacional ganó 3-1 con anotaciones de Berrío (59'), Pabón (70') y Mondaini (92'); Equidad comenzó ganando con gol de penal de Carreño (43').  Fueron expulsados Correa en Nacional (42'), y Rentería en Equidad (63').


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