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miércoles, junio 22, 2011

Alegría sublime: ¡¡¡CAMPEONES!!!

Los muchachos y la celebración por la conquista de la undécima estrella.  ¡Salud!¹


En una tarde enmarcada por el drama en los últimos segundos, que sirvió para sazonar mejor el sabor de una conquista, Atlético Nacional venció 2-1 a Equidad en los 90 minutos, emparejó la serie (3-3) y llevó la definición de la estrella a los penaltis, donde se impuso por 3-2.  De esta manera, el conjunto "verdolaga" llegó a su estrella 11 en un Atanasio Girardot repleto de hinchas y, por supuesto, de máxima euforia.  La gran figura de la maravillosa gesta fue Gastón Pezzuti, el arquero argentino que se hizo candado en la serie de penales.

El pedregal ecuménico marcó la ruta a una nueva estrella
Desde el momento que se supo que 'Sachi' Escobar sería el técnico de Nacional, se respiró un aire diferente.  Por lo menos, sin todavía medirse el traje de D.T., empezó bien al unir notablemente a las dos fracciones polarizadas, dos mitades que habían quedado escindidas por la propuesta de juego de José Fernando Santa, el anterior entrenador.  Por eso, con 'Sachi', la hinchada trajo de inmediato a la memoria aquellas imágenes de fútbol·espectáculo que brindó el Nacional 2005, la mejor versión de los últimos diez años en este aspecto.

El comienzo, no obstante, no fue el mejor.  Con aguacero a bordo, el Envigado de Néider Morantes se encargó de echar más agua fría a la fiesta preparada y el "Verdolaga" cayó por 2-3 en el Atanasio.  Fue una derrota pasajera, que se olvidó rápido por ser el primer partido de un equipo al que habían llegado nuevos jugadores: Édgar Zapata, Danny Aguilar, Macnelly Torres, John Valencia, Román Torres, Carlos Rentería y Carlos Arrechea como refuerzos; Sebastián Pérez, Juan David Duque, Carlos Múnera, Estefen Barrientos y Stefan Medina como los canteranos emergentes; y Dorlan Pabón, Gastón Pezzuti, Víctor Ibarbo, el "Viejo" Patiño, Jairo Palomino, Víctor Giraldo, Orlando Berrío y Edwin Cardona como los estandartes que ya permanecían.  Había que amalgamar de la mejor forma a estos tres grupos de jugadores.

La tarea de 'Sachi' no fue fácil, desde luego, pero se percibió que unió y fortaleció al grupo desde el principio, dejando las cosas muy claras.  Las percepciones tácticas y la variedad en el legajador de motivaciones se conjugaron en la figura del nuevo técnico "verdolaga".  Y los resultados, bajo estos ingredientes, no tardaron en clarificar la propuesta.

Las características del buen juego, la impronta del jogo·bonito identificado en el paladar del hincha de Nacional, se empezó a observar en los juegos ante América y Junior, y se confirmaron en los duelos ante el Cúcuta y el Huila.  Once Caldas, sin embargo, en un estado futbolístico en ese momento superior, desetabilizó al "Verdolaga" sobre la mitad del torneo.  Dos clásicos siguieron y Nacional imprimió su mejor condición futbolística, y parecía que todo volvía a la "normalidad".

En Tunja, por otro lado, aparecieron errores de vieja data, casi normales por la frecuencia en que se presentaron a lo largo del campeonato: fue derrota en la altura ante un Chicó que vertió su veneno más gélido.  El Cali, una fecha después, fue un adversario con el que sufrió un poco, aunque terminó reverdeciendo una victoria necesaria.  Millonarios, en la próxima estación, no fue ajeno al ruido mediático y terminó trastabillando ante el perfil de un Nacional estratégico.

Después emergieron tantos problemas para Nacional que se pudo dudar en algún instante de su clasificación: el botellazo en el Polideportivo Sur, que provocó otra serie de inconvenientes -entre ellos, la pérdida de puntos, sanciones económicas y castigos a la plaza-, fue un indicador nocivo que desestructuró rápido aquel primer puesto frágil y que desembocó en el 5-0 de Ibagué.  Sin acabar todas estas dificultades, Nacional venció al Pereira y al Itagüí, y selló su boleto a la siguiente fase.

El enlace de los cuartos de final trajo al Cali como rival.  El equipo de Jorge Cruz había mostrado con sus canteranos el nivel que habían alcanzado en las últimas fechas y se planteaba una serie temible.  El juego de ida, desde todo ángulo, afirmó dicha sensación: el "Azucarero" sacó la ventaja por 1-0, con mejor fútbol y con una disposición más sólida.  Además, la definición del duelo se iba a dar en Cúcuta, una plaza neutral, y no en el Atanasio, donde se sabía que Nacional podía llegar a utilizar mejor sus recursos.

En el General Santander parecía que se podía vivir otra historia, sobre todo con el 1-0 de Pabón, pero en el inicio del complemento todo se desconfiguró para Nacional.  El gol de un ex jugador "verdolaga", Járol Martínez, aclaró un panorama en el que estaba mejor bosquejado el cuadro caleño. Nacional lucía perdido y no encontraba cómo diseñar su propuesta futbolística.  Los fusibles estaban quemados.  Hasta el minuto 87, por supuesto...

A pocos segundos del final, llegó ese tanto revitalizador de Palomino, aquel que envió al "Verdolaga" a la serie de penaltis, no sin antes transcurrir en un ejercicio enmarcado por la más extraña de las fortunas.  De la nada, la escuadra que hacía las veces de local en Cúcuta se vio recompensado y fortalecido por ese gol.  Y en los penaltis, más tarde, se confirmó.  El Cali no pudo trasladar su mejor ánimo a los cobros desde el punto blanco: sus jugadores más expermientados fallaron sus disparos y abrieron la puerta de la clasificación a un Nacional que hasta hace unos minutos estaba en la sala de cuidados intensivos.

Y luego de la aparición súbita del tanto de Palomino, emergió otro fantasma en la pesadilla del Cali: Pezzuti.  El guardavallas argentino, ex Gimnasia de Jujuy, vivió una de sus mejores noches con la casaca "verdolaga" e impulsó a su equipo a la siguiente ronda.  Y claro, el disparo definitivo del "Viejo" Patiño ha quedado enmarcado con ribetes dorados en la memoria de la fanaticada de Nacional.  De un cobro sublime a enfrentarse al Tolima, el mejor equipo del fútbol colombiano en los últimos semestres.

El cuadro de Hernán Torres, sin embargo, no contó con todas las herramientas a su disposición: sin las presencias de Wílder Medina, Félix Noguera y Gerardo Vallejo, que se sumaron a las de Cristian Marrugo y Roberto Gamarra para el juego de vuelta, el Tolima disminuyó notablemente su capacidad constructiva, pero aun así, fue digno y temible en su proceder.  No bajó los brazos, pero cayó derrotado ante un Nacional que usufructuó al máximo el 3-1 que obtuvo en el partido de ida en el Atanasio.

Así, Equidad se constituía en el último escollo a vencer.  De nuevo, como en el Finalización 2007.  No quiso desenvolver su particular propuesta en El Campín, como ocurrió hace cuatro años, así que el cotejo se realizaría en la cancha de Techo.  La dureza "aseguradora" en la muestra defensiva se hizo patente en los juegos eliminatorios contra el Envigado y frente a Millonarios, pero en la final Equidad mostró otra faceta.  O, ¿cómo se puede describir el planteamiento de Equidad con Wilberto Cosme, Roberto Polo, 'Pichú' Núñez y Javier Araújo en el juego de ida a disputar en su estadio?

Nacional, de todas formas, amedrentó por minutos con su juego ofensivo en los primeros instantes, momento que aprovechó para golpear e irse con ventaja y tener un panorama favorable en los siguientes minutos.  Pero la teoría no fue puesta en práctica: el "Verdolaga" retrasó sus líneas y permitió la insolencia de un Equidad que se veía confundido tras el primer gol.  La confianza otorgada hizo que el partido se emparejara con el puntazo de 'Pichú' Núñez, y en el complemento abrió una brecha notable con el balazo de Edwin Rivas.  El "Asegurador" se sentía tranquilo, confortable con esa ventaja, y así partió hacia Medellín.

Una remontada posible
Ante más de cuarenta mil personas y sin alambrados que sirvieran como barreras de contacto, Nacional estaba listo para enfrentar un problema más en este camino lleno de piedras filosas: la Equidad de Alexis García.  El "Verdolaga" tenía 90 minutos para cambiar la historia, para empezar a bordar una estrella, la 11 que toda la gente quería vislumbrar, la que entre todos querían construir.  Papelitos bajaban, humo verde

Ímer Machado dejaba sonar su silbato para el inicio de este emocionante encuentro.  Equidad comenzaba con un rostro más agresivo, ganando los rebotes y tocando de primera.  Seguro en el fondo y sin otorgar grandes espacios.  Pero tomando el rol de "más defensivo", tuvo la oportunidad de ampliar las distancias: Javier Araújo, con total libertad por izquierda, la mete entre los centrales y ahí llega a hacer la diagonal 'Pichú' Núñez, quien remata, pero cierra muy bien Pezzuti (1').

Al minuto 3, Danny Aguilar manda un buscapiés, desde la izquierda, que por poco llega hasta Palomino, quien se barría.  La zona de peligro para Nacional se gestaba por la derecha con asociaciones entre John Valencia, Macnelly y Pabón.  Este último, con remate potente de un tiro libre, choca su disparo con el travesaño, al que le sacó las astillas.  Diego Novoa no podía hacer nada y se salvaba Equidad (7').

Pabón seguía haciéndose dueño de las acciones.  En el minuto 9, Marco Canchila toca el balón con la mano, impidiendo una posible entrada de Víctor Ibarbo al área "aseguradora".  Tiro libre.  El 88 de nuevo agarra la pelota y manda el sablazo, pero ahora se iba por arriba.  Una vez más, 'Memín' no se rinde y lo intenta con otro tiro libre, en esta ocasión mucho más desviado (11').  Equidad, mientras tanto, no podía retener la pelota y eso le obligaba a hacer muchas faltas.

Luego de unos minutos de manejo de pelota por parte del cuadro visitante, Nacional reacciona y adelanta un poco sus líneas: así, en la mitad de la cancha, Zapata manda un pelotazo hacia la izquierda, para que Aguilar aparezca por detrás, controle el envío y centr, aunque Ibarbo no pudo hacer una óptima conexión (16').  Nacional toca y toca, por abajo, para tratar de hallar algún resquicio en la estructura "aseguradora".

El equipo de 'Sachi' Escobar continúa su proyección por la derecha, esta vez con pared entre Ibarbo y Macnelly, del 8 al 10, y éste que no la para y pasa de primera; Ibarbo llega hasta al fondo y manda el centro, pero sin receptor del mismo equipo.  Hányer Mosquera resuelve rechazando.

Para Macnelly, ante esa zona de marca tan estrecha y molesta por parte de la escuadra de Alexis, decide regresar hasta propios terrenos con la intención de jugar con la cara de frente al arco de Novoa (20').  Unos metros más adelante, los "Verdolagas" reciben de espaldas y en una marca de hombre en zona que facilita el doblaje y la mayor presencia numérica del equipo visitante.

Equidad, sin embargo, no desestimó cualquier chance de poder ir a la cabaña contraria a incomodar a su oponente, como el pase que Araújo le entregó a 'Pichú' Núñez sobre el minuto 21, que fue anulado por fuera de lugar.  Más tarde (24'), Pabón deja con libertad a Rentería; el 9 se aproxima al área pero alcanza a ser barrido -lícitamente- por Mosquera cuando ya se disponía a rematar.  En el minuto 26, por izquierda, Aguilar recibe el fuerte choque de Marco Canchila, y el de Equidad es amonestado.

Nacional tuvo una gran chance por la vía aérea (28'): centro desde la izquierda, Novoa que sale por la pelota pero no puede contener, Palomino cabecea y la pelota entra al arco; ¡¡¡Goo...!!?...  No.  Se invalida la jugada.  Pero no por la acción entre Novoa y Palomino, sino por una falta de Ibarbo, quien le alega al asistente arbitral.  El 8 recibe una amarilla.

En el minuto 31, Equidad pudo abrir el marcador: de nuevo Araújo filtra un balón en medio de los zagueros verdes, 'Pichú' Núñez hace la diagonal y está listo para realizar su ejecución, pero Pezzuti sale de inmediato al cierre y barre con toda su vida, lo que no le da tiempo de nada al delantero "asegurador", la pelota es desviada aunque el golero "verdolaga" recibe un choque en su rostro -golpeado sin intención por el muslo derecho del jugador de Equidad-.  Se suspende el juego por unos segundos para atender a Pezzuti.

Al minuto 37, Ibarbo abre a la derecha a Pabón, quien se encontraba en una posición idónea para su disparoS, sin embargo, no puede controlar la pelota, se le va larga y al final es cerrado por un defensor visitante.  Córner.  Un minuto después, de nuevo Ibarbo es protagonista de las acciones: el 8 logra invadir los terrenos y la estructura férrea del conjunto de Alexis, pero a la entrada del área es 'camiseteado' por Soto, quien ya veía la dificultad que se venía; el exNacional recibe la amarilla.

A pocos segundos de finalizar la primera etapa (43'), la pelota va a la derecha para Giraldo, el lateral cambia de ritmo, pone quinta, y avanza unos metros dejando en el camino a dos rivales, entrega rasante a Macnelly, el 10 recibe de espaldas, aguanta la marca, se voltea bien, despeja el camino y da un pase sutil a Pabón, quien venía acelerado, el 88 llega entonces y mete el zapatazo sin pararla, sin que Novoa tenga una reacción positiva.  ¡¡¡Gooolaazooo!!!  Un momento determinante eligió Nacional para emparejar la serie.  Seguramente, por este gol, afrontará el resto del partido con mayor tranquilidad.

Ya en tiempo de descuento (45+1), Valencia es amonestado por una falta sobre Canchila.  La última jugada tuvo riesgos sobre el área de Pezzuti: la jugada se inicia en la bomba central; allí, Cosme entrega a 'Pichú' Núñez que sale disparado por el sector derecho, avanza más de cuarenta metros, entra al área, pero ahí es anulado por Zapata quien se deslizó con un oportunismo sensacional.  Luego del tiro de esquina, culminó la primera parte.

Nacional se acercó mucho en el primer tiempo, sobre todo por derecha, pero no tuvo las comodidades para entregar mejores resultados por las condiciones defensivas que implantó las últimas líneas de Equidad.  Pabón, sin duda, fue el más insistente por el lado "verdolaga".  En tanto que Equidad, aun con su planteamiento de resguardo, tuvo un par de oportunidades claras, siempre con el pase de Araújo, aprovechando las fallas en el sector defensivo de Nacional y encontrando utilidades en la velocidad de 'Pichú' Núñez, el más consistente en el ataque bogotano.

En el comienzo del complemento, el "Verdolaga" rápidamente se aproximó al área de Novoa: primero con un disparo de Macnelly (46'), y luego en una jugada entre Ibarbo, Macnelly y Rentería que el 9 no logró definir (47').  Equidad respondió al minuto 48 con un remate seco de 'Pichú' Núñez: la pelota pegó en Barrientos, cogió otro destino -englobado- y por poco cuelga a Pezzuti, quien sólo se animó a observar el recorrido del esférico.

En el minuto 52, la lucha personal entre Andrade e Ibarbo -round 2 de lo que sucedió en Techo- finalizó con una amarilla para el jugador del equipo capitalino.  Alexis, al ver que este jugador, con la función de "desestabilizar al contrario, ya había recibido la amarilla, tuvo que sacarlo y meter una carta ofensiva: Roberto Polo (54').  Ibarbo ahora tendría más facilidades en sus movimientos.

En el minuto 55, el árbitro Machado se hace el de la vista gorda desconociendo una falta muy fuerte de Canchila sobre Pabón, muy cerca del área "aseguradora".  Obviamente, la amarilla para Canchila le daba para expulsión, quizás por eso no lo amonestó.  Pero tampoco cobró la falta.  Segundos después (56'), Rentería recibe en el área contraria y remata de derecha, pero antes de gritar el gol, la jugada ya había sido anulada por la juez Luzmila González.  Se atragantaba el grito sagrado...

Se veía a Nacional más cerca sobre el arco de Novoa: sobre el minuto 59, Pabón construye su jugada personal desde el centro y se va abriendo hacia la derecha, encontrando menos marca y acomodándose para su disparo; halla el espacio y el remate finalmente se va muy cerca del palo derecho del arquero "asegurador"; era tiro de esquina porque el tiro del 88 había pegado en Canchila, pero Machado cobró saque de meta.  Fue lo último que hizo el defensor de Equidad: Canchila salió del campo para darle paso a Félix García.

Al minuto 62, por una mala entrega de Polo, que se había quedado sin espacios sobre el sector derecho y había mandado su rechazo hacia la mitad del campo, Macnelly le da el pase a Rentería, quien de zurda no logra definir.  El segundo gol "verdolaga" tenía un fuerte aroma en el Atanasio.  En el minuto 64, Ibarbo realiza un recorrido sobre el sector izquierdo, evadiendo cualquier marca, entra al área, se deja caer ante el menor roce y el juez Machado dice que se levante...  Si el árbitro pensó que simulaba, era la segunda amarilla para Ibarbo y expulsión.

La primera para Polo llegó en el minuto 66: en un tiro libre, a 40 metros del arco de Pezzuti, el delantero de Equidad mandó el cañonazo que el portero argentino apenas alcanzó a manotear y enviar al córner.  Luego, el que probó de media distancia fue Valencia; su tiro pasó muy cerca del palo izquierdo de Novoa.  Estaba cerca, pero la gente de Nacional no concretaba.  La frecuencia en los acercamientos del equipo local sobre la portería adversaria provocó, incluso, que Aguilar también se proyectara y fuera un elemento refrescante con el que se pudiera apoyar.

Al minuto 74, en un robo de Pabón, por derecha, cerca de la línea del córner, el 88 se aproxima al arco de Novoa, pero su pase atrás, buscando a Rentería, no tuvo potencia y precisión.  El arquero "asegurador" estuvo atento, salió y agarró dicha pelota.  Un minuto más tarde, cerca del área chica de Nacional, 'Pichú' Núñez la tuvo para fusilar a Pezzuti, pero decidió enganchar y ahí la jugada se diluyó.

'Sachi' Escobar, al ver que el tiempo se acababa, manda al campo al "Viejo" Patiño en lugar de Valencia.  El cambio surtiría efectos...  En el minuto 79, la jugada de ataque de Nacional se construye por la derecha, con toques cortos y de primera; la pelota le queda al "Viejo" que encara, pasa uno, dos y se mete al área rival sin marcas incómodas; y ya cuando se disponía a enfrentar a Novoa, le entrega el balón a Rentería quien lo acompañaba a su derecha; el 9, por supuesto, agradeció la nobleza y la mandó a guardar con el arco libre.  ¡¡¡Goolaaazooo!!!  Fantástica jugada del "Viejo" que ponía a Nacional arriba en la serie, a sólo 10 minutos de terminar el partido, y que llevaba a Rentería a convertirse en el máximo goleador del torneo, con 12 anotaciones.  El círculo se completaba...

Hubo amarillas y hubo modificaciones: Mosquera fue amonestado por obstruir el paso de Pabón y Rentería recibió la amarilla por regalar su camiseta al público (81'); además, fue lo último que hizo el 9 "verdolaga" antes de salir del campo de juego, ya que fue relevado por Orlando Berrío, mientras que en Equidad salió 'Pichú' Núñez y entró Luis Yanes (82').  El exSanta Fe tuvo una valiosa oportunidad de equilibrar la serie (85'), con un pelotazo desde la mitad de la cancha y que recibió casi al borde del área chica, pero no pudo definir.

Ya sin Valencia en la cancha, Palomino quedó con molestias y estuvo cojeando, sin poder ser útil a su equipo...  La cuestión es que Nacional se quedaba sin sus dos piezas de marca en el mediocampo, ante un rival que seguramente se iba a acercar con todo en los minutos restantes del compromiso.

A partir del minuto 90, Equidad estuvo metido en el área "verdolaga" ejerciendo todo tipo de incomodidades y molestias al equipo de 'Sachi' Escobar; tuvo 4 tiros de esquina consecutivos y los pelotazos no paraban de llover sobre el área de Pezzuti.  Hasta que uno de esos envíos tuvo respuesta concreta...  Desde el costado izquierdo, Rivas manda un pelotazo que pasa a toda la defensa local, pero lo terrible es que en la zona donde caía la bola había ¡tres! jugadores de Equidad sin marca alguna; uno de ellos era Polo, quien parece que va a dormir la pelota, pero termina con su zurda mandándola a un ángulo imposible para Pezzuti (90'+2).  Increíble...  Baldazo de agua fría sobre todo el Atanasio.  El flash·back de Ribonetto se hacía presente...

A lo último, Nacional se descuidó en la defensa, en una pelota aérea enviada desde uno de los costados, como ocurrió a lo largo de todo el campeonato.  La falla no se pudo corregir ni siquiera en el último minuto del último partido.  Ese bendito error le llevó a los penaltis cuando ya tenía el título en el bolsillo y por poco le cuesta el campeonato.

Desde los 12 pasos
Los recuerdos ante América en 1999 y ante Junior en 2004-II volvían a emerger.  Había numerosos murmullos en las tribunas por el gol que se recibió en los últimos segundos del compromiso.  El corazón no podía aguantar más esta película; no quería más drama para vivir; no quería más angustias...  Pezzuti, al percibir esto, y sabiendo lo que significa en estos momentos, empezó a agitar sus brazos para que la gente reaccionara.  Y la gente reaccionó: cantó, aplaudió, volvió en sí y animó a sus jugadores.  Empezaba la ronda definitiva...

Todo estaba dispuesto para dirigirse hacia la tribuna norte, la del título ante los "Diablos rojos" el 19 diciembre de 1999.  Empezaría pateando Equidad, con Roberto Polo como ejecutor.  Pezzuti apenas agachado, atento, mirando fijamente al contrario...  Arrancó el delantero, como para "asegurar" su remate con violencia; sin embargo, Pezzuti se lanzó en la dirección de la pelota -centro·izquierda- y atajó el disparo...  ¡Gigante, Gastón!  La serie empezaba de manera favorable para la comunidad "verdolaga".

Ahora, Pabón sería el primer tirador por parte del conjunto local.  'Memín', con toda su confianza, lanzó su remate a la misma dirección que había enviado Polo, con la diferencia que el 88 sí anotó.  ¡Golazo!  1-0 para el "Verdolaga".  Enseguida, ante un Cosme inseguro, Pezzuti le atajó la ejecución -que iba hacia la derecha del portero- y las distancias se ampliarían.  ¡Muy bien, Pezzuti!  Llegaría Macnelly entonces para marcar el 2-0 que le daría una ventaja tremenda a Nacional, pero el ex Colo Colo y Cúcuta falló...  Novoa se lanzó hacia su derecha y le contuvo el remate al 10 verde.  Todavía 1-0 para Nacional.

El siguiente para cobrar en Equidad sería Mosquera.  Su posición, tan de frente al esférico, dejó impresiones de duda en el espectador, pero anotó sin inconvenientes.  1-1 en esta tanda de penales y angustias.  La emoción y la tensión dejó sin uñas, pelos y energías a toda la parcial "verdolaga".  Aguilar sería el próximo ejecutor de Nacional.  Había confianza en él; todos recordaron que ante el Cali, también en definición por penaltis, había anotado con gran calidad.  Esta vez, a diferencia de aquel momento, el exTolima la mandó a su lado izquierdo.  ¡Golazo de Danny!  Nacional otra vez arriba, por 2-1.

El que acomodaba el balón era Yanes.  El delantero había entrado en los últimos minutos del partido e incluso tuvo su chance para anotar.  No pudo en los 90 minutos pero ahora, desde el punto blanco, no desaprovechó.  La cuenta estaba 2-2 con un disparo menos para el conjunto "verdolaga".  Se acercaba el "Viejo" Patiño.  "¿La 'picaría'?", se preguntaba toda la audiencia, recordando aquel penal ante el Cali que finalmente llevó a Nacional a las semifinales.  No.  Esta vez, no.  El "Viejo" arrancó y le pegó con toda su alma a la pelota.  ¡Golazo!...

El marcador señalaba un 3-2 y todo quedaba en el botín derecho de Araújo para saber cómo seguiría esta dramática situación.  No la 'picó' el "Viejo" pero sí lo hizo el volante caribeño...  Pezzuti se había lanzado sobre su derecha, pero alcanzó a reaccionar y pudo evitar que el balón pasara de largo...  ¡Lo atajó!  ¡¡¡CAMPEONES!!!...

We are the champions
La euforia se desató pura, con toda la naturalidad del caso, el grito de ¡¡¡CAMPEÓN!!! se soltó ahí nomás.  Se estremeció el estadio, temblaron las rodillas, el corazón se agitó.  Pezzuti saltó de alegría, dio vueltas sobre sí, y en pocos segundos fue cubierto por una avalancha de compañeros para formar una cumbre y llegar más alto que todos.  Se unieron al festejo el presidente "verdolaga", los familiares de los jugadores y los viejos amigos de la institución.

Las sonrisas no paraban de latir en el Atanasio.  Fue goce puro en las tribunas -"¡¡¡Dale campeón, dale campeón, dale campeón, dale campeón, dale campeón, dale campeón, dale campeón, dale campeóoooooon!!!".  El grito sagrado de un hincha campeón se palpitó en cada gradería, en cada garganta, en cada puño cerrado, en cada lágrima abierta.  Hubo abrazos con amigos y con desconocidos.

La ilusión que se gestó durante varios semestres se hizo realidad, por fin; se completó el círculo, se bajó la estrella en la antesala del Día del Padre -"¡¡¡Va para vos, Medellín, te lo dedica papá, el verde es el campeón, una vuelta más!!!"-.  En una tarde·noche donde se declaró Rey del fútbol colombiano, una vez más, con los ases del torneo, tanto en el arco con Pezzuti como en la delantera con Rentería, Nacional recorrió la escalera real para llegar bien arriba y saludar a su público con la estrella 11 en su escudo.  ¡Salud, Nacional!  ¡Salud, CAMPEÓN!  ¡Salud a toda la comunidad "verdolaga" que alza sus brazos brindando con esta nueva copa!

"Alegría infinita", describirían muchos el carácter de un título.  Para otros más, sin embargo, es una felicidad finita, que no se termina de acabar y ya se siente la nostalgia con rigor.  ¿Por qué las cosas buenas de la vida pasan tan rápido?  La fugacidad del momento llevó al hincha "verdolaga" a una cumbre de gloria sublime.  ¿Por qué bajarse de ese estrado?  La dicha y la satisfacción por ver al equipo campeón alberga y reúne sensibilidades inexplicables.  Ser campeón no se comprende, se siente...

Formaciones
Nacional: Pezzuti; Giraldo, Zapata, Barrientos y Aguilar; Valencia (el "Viejo" Patiño, 76') y Palomino (Pérez, 86'); Pabón, M. Torres e Ibarbo; Rentería (Berrío, 81').
Equidad: Novoa; Soto, Canchila (García, 59') y Mosquera; Andrade (Polo, 54'), Palacios, Leudo y Rivas; Cosme, 'Pichú' Núñez (Yanes, 82') y Araújo.
El "Verdolaga" ganó 2-1 en los 90 minutos, con goles de Dorlan Pabón (43') y Carlos Rentería (79'), en tanto que Equidad descontaría a través de Roberto Polo (90'+2), y así llevó la definición del campeonato a los penales, donde ganaría por 3-2; en la tanda de los 12 pasos anotaron Pabón, Danny Aguilar y el "Viejo" Patiño para Nacional, y desperdició Macnelly Torres, mientras que para los "Aseguradores" anotaron Hányer Mosquera y Luis Yanes, y desperdiciaron Polo, Wilberto Cosme y Javier Araújo.  La gran figura del partido -y, quizás, del campeonato- fue Gastón Pezzuti, quien atajó tres de los cinco penales que ejecutó Equidad.  Así se coronó campeón Nacional.


···

¹  Imagen de Cápsulas de fútbol (http://www.ecbloguer.com/capsulas/wp-content/uploads/2011/06/mcampe%C3%B3n-18.jpg).

miércoles, junio 01, 2011

Angustias, euforia y alegría

Pezzuti y el "Viejo", héroe y finalizador fundidos en un abrazo emotivo.¹


En un páramo sin comida, sin ideas y con numerosas confusiones, Atlético Nacional ganó 2-1 al Cali en los 90 minutos y, posteriormente, 4-1 en la tanda de penales, para obtener una clasificación impensada.  El segundo tanto del conjunto "verdolaga" llegó al minuto 89 por intermedio de Jairo Palomino, tras aprovechar el sueño de la defensa caleña envuelto en una carambola, momento en que el "local" naufragaba en su misma insipidez.

La semana previa
En el juego de ida de estos cuartos de final, el Cali había superado en el juego y en el marcador (1-0) a un Nacional de pocos recursos futbolísticos -a pesar de poseer una de las nóminas más lujosas de este torneo-.  Por eso, hubo trabajo táctico y correcciones en las prácticas de los últimos días, sumado a diálogos motivacionales, para entrar al partido de vuelta con la mejor de las convicciones, porque era eso o quedar eliminados.

Así, 'Sachi' Escobar difundió por los medios su decisión de contar con Víctor Ibarbo desde el primer minuto, volviendo al esquema original de tres hombres para un mediocampo más ofensivo, ya que de esa manera lo requería el "Verdolaga".  También, habría variantes atrás, en la defensa: sin Stefan Medina y Román Torres a disposición, la presencia de Estefen Barrientos iba a ser un hecho.  Se cambiaba a un par de piezas para tener otra mirada; se ajustaba el chip para cambiar al modo "agresivo".

Por otro lado, la sede se trasladó de forma momentánea a la ciudad de Cúcuta, pues las constantes negativas de otras ciudades y de entes como el Inder Medellín o Coldeportes, así lo obligaron.  No obstante, lejos del Atanasio, Nacional siempre estuvo cerca de su gente: el General Santander terminó albergando a casi 25 000 personas, casi todas de espíritu "verdolaga", que apoyaron de manera festiva e incondicional.

El equipo de Jorge Cruz, por otra parte, arribaba a Cúcuta sin cuatro de sus soldados -tres de ellos titulares en el actual sistema verdiblanco-: Juan David Cabezas, "Manga" Escobar, Héctor Quiñónez y Yerson Candelo.  Aun así, la estructura del Cali no se vino abajo, al contrario, los que entraron por ellos cumplieron bien sus funciones: Cristian Lasso por "Manga", Járol Martínez por Quiñónez y Jefferson Murillo por Candelo.  El "Azucarero", entonces, entraba a la cancha de la "ciudad fronteriza" con la ventaja y con las buenas sensaciones de lo hecho en el juego de ida.

Esbozos de los primeros 45
Nacional empezó con todo, tratando de dejar a su adversario sobre la última zona de su campo, cerca al área de Víctor Centurión.  Con es actitud, obtuvo un córner (1') y entegaba un mensaje claro desde el camerino: el juego de vuelta iba a tener otro panorama, diferente al de Palmaseca.  El "Verdolaga" se aproximó al arco contrario con un par de toques, hallando un par de espacios y enviando -Macnelly Torres mediante- el pase a la derecha para la llegada de Víctor Giraldo y un buen centro, aunque no encontró receptores (3').

El Cali se sacudió a los 5 minutos: tras un tiro libre cobrado por Bréiner Belalcázar, el envío tuvo rebotes varios, entre ellos el guayo de Germán Mera, y por poco se cuela en la cabaña de Gastón Pezzuti, quien se esforzó de forma tremenda para llegar a la pelota y despejarla al tiro de esquina.  En ese córner (6'), el cuadro "azucarero" continuó preocupando a la zaga loca, pues tras el centro, Nacional no despejó bien y el balón le quedó a Luis Felipe Chará, solo en la medialuna, quien se acomodó y mandó el zapatazo que desembocó en una infartante picabarra.  Se salvaba el "Verdolaga"...

Al minuto 10, Macnelly filtró una pelota a Carlos Rentería, pero la jugada se anuló por un estrecho fuera de lugar.  La conexión no estaba en sus mejores condiciones.  Aunque eso quiso discutirlo de inmediato el mismo Rentería, pues ante la poca marca por la izquierda, por poco entra al área verdiblanca para crear mayor peligro.  La jugada derivó en un córner.  Por otro lado, como curiosidad televisiva, Jonathan Álvarez creaba pareja de marca contra John Valencia.  En el minuto 13, Giraldo le comete una falta a Murillo, que pudo haber sido sancionado por el juez Francisco Peñuela con una tarjeta amarilla.

El desarrollo del partido estaba parejo.  Sin embargo, ya es conocido en el ambiente futbolero colombiano que Nacional no requiere de sendas opciones de peligro para llegar al gol, que aplica la ley de la contundencia de manera firme.  Y eso es lo que aconteció al minuto 15: la jugada empezó desde los mismos botines de Pezzuti, quien sacó largo, a la mitad de la cancha; allí, llegó el toque de cabeza de un Rentería pívot, que descolocó el orden de la última línea del Cali y que terminó filtrando la bola a un Dorlan Pabón incisivo, letal, quien ganó las espaldas de los dos centrales caleños y entró solo al área contraria para cruzar su derecha a Centurión.  ¡¡¡Gooolaazooo!!!  Nacional aprovechaba al máximo los resquicios.

Enseguida, el conjunto verdiblanco se aproximó a la zona de candela de su rival: en medio de una defensa dormida, Diego Álvarez enuentra el espacio y por poco factura de zurda, pero Pezzuti voló y despejó el peligro (17').  El portero argentino, paso a paso, se erigía como una de las figuras de la cancha, mientras que los de Cruz tenían una mayor posesión de la pelota en esos momentos.

Sin embargo, al minuto 21, casi llega el segundo gol de Nacional: la jugada empezó con un error caleño en la mitad de la cancha; en esa defectuosa salida, Macnelly recoge la pelota y manda el pase que flotó sobre la pareja de centrales del Cali; allí, la bajó Pabón con gran calidad y saca la derecha invertida, pero Centurión respondió a lo grande.  Sin duda, el 88 de Nacional demostraba que era la pieza de mayor valor de su equipo, y quizás del partido.

En lapsos de dominio "verdolaga", el equipo de 'Sachi' Escobar se arrimó de nuevo al área "azucarera", con finalización de Jairo Palomino sin mucha puntería (26').  De inmediato, el Cali reaccionó sobre su derecha, con la participación de Chará y Murillo, quienes triangularon y descubrieron espacios que por poco termina en tragedia local.  En el minuto 29, pierde Giraldo por una falta, pero el árbitro no cobra, queda mal parada la zaga "verdolaga" y Belalcázar saca el disparo que se va al córner tras pegar en Palomino.

Al minuto 31 se genera una de las jugadas polémicas del partido: la jugada se gestó en los pies de Ibarbo, quien con su potencia y velocidad rompió la línea defensiva adversaria, y permitió también el ingreso de Pabón y Rentería ante un Centurión desguarnecido; la discusión, entonces, surge en el toque de Pabón a Rentería, lo que se interpretó por el asistente Humberto Clavijo como fuera de lugar, aunque el 9 partió en la misma línea del balón, lo que se traduciría como una jugada legal...

En el minuto 34, Belalcázar entra fuerte a Ibarbo, como para amarilla, amonestación que sí se ganó Murillo, por simular una falta, aunque parecía que sí había (37').  Otra amarilla mostró Peñuela en el minuto 40, esta vez a Mera, por impedir un saque rápido de Pezzuti.  Un cartón más mostró el juez central (42'): Lasso se iba por la derecha, solo, pero allí llegó Barrientos para que el elemento caleño siguiera de largo; amonestado el central "verdolaga".  Las últimas del primer tiempo, las siguió protagonizando el conjunto caleño a través de pelotas quietas, que inquietaron a la defensa de Nacional.

Primera etapa pareja, con opciones de lado y lado, con un Nacional que usufructuó al máximo las opciones que tuvo, mientras que el Cali generó zozobra, sobre todo por el costado de Lasso.  Murillo tuvo más problemas por su sector y por eso se fue sustituido por Gabriel Fernández, antes de empezar el complemento.

Nacional no quiso más, pero le picaron caña...
El ingreso del 10 argentino le dio un nuevo aire al onceno caleño, y así se generó la primera oportunidad del visitante (48') en una jugada por derecha donde el Cali queda con dos hombres, solos en el área de Nacional para convertir, pero se confundieron y ninguno se animó a disparar.  Y la arremetida continuó en los minutos siguientes: primero con Fernández (49'), en un zurdazo de media distancia que se estrelló en el palo, y luego con centro de Lasso que no pudo conectar Jonathan Álvarez.  Salvadas...

Por la consistencia de las llegadas del Cali, en Nacional parecían fallar los filtros de marca entre la defensa y los volantes: no está en su mejor momento John Valencia.  El ex América y Once Caldas no ha logrado recuperar el nivel que tenía hasta antes de sufrir la lesión.  Se le ve lento y pesado, y ayer más, porque era superado con relativa facilidad por jugadores tan dinámicos como Chara o Belalcázar.  En términos generales, no se puede desconocer lo hecho por Valencia en todo el semestre con la casaca "verdolaga", pero el juego de ayer describió otra imagen.

Valencia se hizo acreedor de una amarilla en el minuto 50, tras una falta a Lasso.  Su tiempo en cancha estaba contado.  Y como ese filtro estaba dañado, el Cali llegaba más y más al arco de Pezzuti.  En el minuto 51, Lasso pudo encontrar la igualdad a través de su zurda, pero se demoró al acomodar su remate y llegó Danny Aguilar para el cierre oportuno.  El Cali tenía el balón en esos momentos y dejó a Nacional muy retrasado en sus líneas; el peligro estaba latente.

El cuadro local intentó sacudirse al minuto 53: Pabón recibe por la derecha, evita la marca pegajosa de Gonzalo Martínez, hace la diagonal y saca la derecha para fusilar a Centurión, pero éste respondió con altura.  Segundos después, lo que se diagnosticó: salía Valencia y entraba en su lugar Sebastián Pérez (54').  Es cierto que con Valencia hay distribución de pelota y equilibrio, pero el mal momento por el que pasa provocó la modificación, y además, la entrada de Pérez ofrecía mayor movilidad y más marca en ese sector del mediocampo.

No obstante, al minuto 57, tras muchos intentos, el Cali encontró la igualdad con J. Martínez.  La "Ley del ex" se hacía presente, una vez más.  Eso sí, lo que no estuvo presente fue la defensa de Nacional, que describió imágenes penosas en esa jugada, sin poder despejar un balón que no sugería tantos inconvenientes.  No podía Pezzuti salvar todas.

El cuadro "azucarero", sin embargo, afrontó una mala noticia en el minuto 59: uno de sus jugadores más destacados, Lasso, se lesionó en una acción en la que no pudo rematar de manera adecuada -había entrado solo al área, pero su tiro se fue muy desviado-.  El juvenil pidió el cambio de inmediato.  Pero antes de la modificación caleña, Nacional hizo su relevo de piezas (62'): Orlando Berrío por Ibarbo.  Segundos más tarde, Gustavo Cuéllar ingresaría por su compañero lesionado.

Con la entrada del juvenil pelirrojo, el Cali empezó a manejar su posesión de pelota con contragolpes, abriendo la cancha, mientras que Nacional sólo podía llegar a la puerta contraria con intentos aislados por parte de Pabón.  En el minuto 72, el "Verdolaga" trabajó la jugada por abajo, con toques de primera para al área mayor de su oponente; lo hizo, le quedó a Rentería, pero en el último segundo lo incomodan y su disparo se va por fuera.  Pabón tuvo otra, en el minuto 75, de tiro libre, pero su remate fue de try...

Al minuto 77, la defensa de Nacional volvió a ofrecer ventajas: dejó que J. Álvarez, quien recibió de espaldas en el área, se pudiera voltear y rematar de zurda, pero Pezzuti, como toda la noche, estuvo seguro en su intervención.  Brillante lo del golero "verdolaga".  Un minuto después, el que lo intentó fue Fernández, pero el duelo argentino lo volvió a ganar Pezzuti, quien seguía elevando su calificación.  Y segundos más tarde, como para no desntonar, la figura de la noche cierra de manera fabulosa un mano a mano a Fernández, cerca del área chica, tras pase envenenado desde la derecha por parte de Chará -quien recorrió esa banda sin marca alguna-.  Una opción más tuvo J. Álvarez, en el minuto 80, pero su zurdazo se fue por arriba.

El Cali era mucho más que Nacional, y parecía que el segundo tanto verdiblanco estaba por caer.  El "Verdolaga" ofrecía una imagen de dudas, de angustias, sin ideas, sin el balón, desesperado...  No podía ejercer superioridad de juego en ninguna zona del campo, donde el "Azucarero" establecía superioridad numérica.

En el minuto 83, se vio una de las imágenes más claras del partido: salía Macnelly, desaparecido en todo el segundo tiempo, en una plaza que supo conocer sus virtudes, pero que no encontró los espacios y los tiempos para tener un mayor contacto con la pelota.  Por el 10, entraba el "Viejo" Patiño.  Y la fanaticada de Nacional quedaba con numerosas inquietudes para los últimos minutos del partido.  El Cali también haría su cambio (87'): salía J. Álvarez e ingresaba Carlos Valencia.

Todo parecía liquidado.  Nacional tenía cómo ni con qué.  Pero en el fútbol, uno de los lugares comunes a la hora de hablar de una situación como éstas, es decir que se puede llegar al gol a través de una pelota quieta.  Y sí, ésa era la única vía...

El "Verdolaga" encontró su tesoro en el minuto 89: un tiro libre que lucía con riesgos para las huestes verdiblancas y que dejaba todo en los pies del "Viejo" Patiño o los de Pabón, los dos jugadores que se pararon frente a la pelota.  Finalmente, fue el 7.  Pero el remate, cubierto de defectos, se coló por la barrera caleña y dejó la bola mansa a Palomino, quien entró habilitado -y sorprendido, por la soledad de la jugada- para castigar a Centurión.  ¡¡¡Goolaaazooo!!!  Y a celebrar algo que parecía no pertenecernos más.  Nacional hacía carambola en el momento menos pensado, pero más esperado.  La situación describía una jugada de billarista profesional, por la dificultad del paisaje, y la movida terminó con resultado positivo, muy positivo.  La acción se trasladaba entonces a los penales.

La euforia invadió cada gradería del General Santander, que incrustó su pasión en la cámara televisiva, para describir un escenario ilógico, injusto, emocional, inesperado, de oscilaciones bruscas y emotivas.  El fútbol sólo tiene la respuesta a lo que había logrado el conjunto "verdolaga".  Nacional emparejaba con un hecho inusual una situación con diferencias abismales.  Pero claro, al llegar a esto, el precipicio se redujo en cuestiones de mentalidad: Nacional llegaba mejor instalado de cabeza a los penales.  Ventaja mental, si así se lo puede llamar.

La ronda fatídica
La serie infartante llevó sus reflectores al arco sur del escenario cucuteño, de frente a la masa "verdolaga".  El equipo de 'Sachi' Escobar iniciaría el recorrido, con Pabón como estandarte:
>  El 88 no falló: fuerte, abajo, a la mano derecha de Centurión, que no pudo reaccionar.
>  G. Martínez, experto en este tema desde los doce pasos, empezaría la tanda para el Cali, pero su remate fue atajado por Pezzuti, divinidad poderosa de la noche.
>  El siguiente en cobrar para el local fue Rentería, quien disparó a la mano izquierda del portero paraguayo, pero el tiro fue tan pegado al palo que, Centurión, pese a haber adivinado, no pudo contener el disparo.
>  Con el 2-0 a cuestas, D. Álvarez involucró la presión a su remate, que terminó pegando en el travesaño.  La cosa se hacía muy complicada para la escuadra de Jorge Cruz.
>  Al contrario, Aguilar, desprovisto de angustias, cobró con sutileza y la mandó arriba, inalcanzable para Centurión, quien volvía a adivinar, pero sin llegar a la pelota.
>  Cuéllar sería el único en marcar desde el punto blanco para el Cali.  Su tiro se fue a la izquierda, mientras Pezzuti se lanzó hacia el otro lado.
>  Ahora, el turno le correspondía al "Viejo" Patiño.  Algunos habrán recordado aquella ejecución que perdió ante el Itagüí, en la definición por penales de los cuartos de final de la Copa Colombia 2010.  Lavó sus penas...  Se preparó para el disparo, dilató su velocidad, ¡y la 'panenqueó'!...  ¡¡¡Gooolaazooo!!!  ¡Qué grande el "Viejo"!  Cómo se atrevió a cerrar el último capítulo de la noche de esa manera, y ante su ex equipo, para mayor significado.  Euforia total, incontenible... increíble.  La garganta no daba para más.  Grito sagrado y lágrimas se combinaron con esta alegría interminable.  Para el recuerdo sempiterno.

Conclusiones en frío
Ya sin la emoción y con la sangre caliente de anoche, hay que desmenuzar mejor el desarrollo de los sucedido en el partido -y en la serie-.  Nacional fue inferior al Cali en los dos partidos; no pudo establecer su juego ante un cuadro verdiblanco que mostró orden y aplicación táctica en ambos juegos; no logró ver reflejado su buen fútbol en los pies de John Valencia y de Macnelly Torres; pero sí pudo dejar en claro la categoría de su arquero, Gastón Pezzuti, inmenso, vital en la clasificación "verdolaga".

Pezzuti hizo la diferencia en los 180 minutos acumulados.  Atajó excelente en Palmaseca, y en el General Santander se hizo comandante inolvidable, porque guió a su equipo a unas semifinales inesperadas, lejanas e ilógicas cuando sólo restaban un par de minutos para la finalización del partido.  El número 32, por mucho, fue el número de la suerte para un Nacional que pareció merecer mucho menos, pero como muchos saben: el fútbol es capaz de entregar estas cosas inimaginadas.

Esta victoria sufrida mediante los penales hizo recordar aquella gesta de la final de la Copa Libertadores 1989 que Nacional le ganó a Olimpia, también un 31 de mayo, pero esa vez en El Campín, hazaña que vino de la mano, o de las manos, de otro arquero, el sensacional René Higuita.  También se remontó en esa ocasión, aunque fue un 2-0 contracorriente.  Por otro lado, fue un muy buen partido el que hizo el Cali, pero tuvo una noche magra desde otros aspectos.  ¿Metafísica, elementos cósmicos, energías místicas?...  Llámenlo como quieran.

El rival en semifinales
No hay tiempo para la celebración...  Ahora hay que pensar en el Tolima.  Ese cuadro que hace poco le clavó al "Verdolaga" un 5-0 histórico en la cancha del Murillo Toro; ése que es considerado por muchos como el mejor equipo del fútbol colombiano en los últimos años.  Y hay que pensar en este equipo, porque fue el que menos problemas tuvo para pasar su serie: ganó 1-3 el encuentro de ida, en el mismo General Santander, ante un Cúcuta orgulloso pero carente de riquezas futbolísticas; y empató 1-1 sobre la hora en su estadio, para sellar su pase a las semifinales.

El 'Pijao' es, quizás, el equipo que mejor lleva los procesos en los últimos tres años, cosa que ha sabido adaptar para no perjudicar su estilo de juego.  Algunos jugadores se van y otros vienen, pero trata que la base se mantenga sin fisuras, o en otro caso, fortalecerla.  En el desarrollo de la versión 2011, Diego Chará, una de sus piezas claves, partió al fútbol de Estados Unidos.  Redujo un poco su nivel en el mediocampo, pero no sacrificó calidad.  La salida de una pieza de gran valor no fue mayor que el desempeño colectivo.  Lo reemplazó Jhon Hurtado y el equipo todavía no ha visto grietas de gran magnitud.

Y hubo otro elemento que pasó al retiro, por lo menos en este torneo: Wílder Medina.  El delantero y goleador del cuadro tolimense recibió la sanción de tres meses sin jugar por haber consumido una sustancia prohibida.  El castigo antidopaje, por supuesto, parecía castigar de forma terrible al equipo dirigido por Hernán Torres, pero en los últimos partidos demostró todo que no le ha hecho falta -desde su ausencia, el Tolima disputó cinco partidos-: 0-0 ante el Envigado, en el Polideportivo Sur; victoria 2-0 ante Equidad, en Ibagué; triunfo 2-3 en Palmira, ante América; victoria 1-3 en Cúcuta, ante el 'Motilón'; y 1-1 contra el rojinegro en el Murillo Toro.  Brillante lo de Torres ante la ausencia de sus dos piezas fundamentales.

El Tolima, entonces, llega con alguna ventaja en el tema de desgaste físico: terminó su serie contra el Cúcuta el sábado por la noche, con tres días más de descanso y planificación que Nacional, que apenas anoche cerró su clasificación ante el "Azucarero".  Y ante un rival como el 'Pijao', los pequeños detalles no pueden quedar por fuera del análisis.  Habrá que ver cómo se recupera la plantilla de 'Sachi' Escobar, de aquí al domingo a las 3:30 de la tarde, instante en que comenzará el juego de ida de esta semifinal.  Que hay que mejorar mucho para superar al Tolima, es obvio y necesario.

Formaciones
Nacional: Pezzuti; Giraldo, Zapata, Barrientos y Aguilar; Valencia y Palomino; Pabón, M. Torres e Ibarbo; Rentería.
Cali: Centurión; G. Martínez, Calderón, Mera y J. Martínez; Belalcázar y Chará; Murillo, J. Álvarez y Lasso; D. Álvarez.
El "Verdolaga" ganó 2-1 en los 90 minutos y venció 4-1 en los penales al Deportivo Cali.  Anotaron Dorlan Pabón y Jairo Palomino para los locales, mientras que Járol Martínez había empatado momentáneamente para la visita.  En los penales, Pabón, Rentería, Aguilar y el "Viejo" Patiño acertaron para Nacional, en tanto que por los caleños sólo anotó Cuéllar; desperdiciaron G. Martínez y D. Álvarez.


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¹  Imagen de Futbolred (http://www.futbolred.com/contenido/liga-postobon/noticias/cuartosapertura2011/IMAGEN/IMAGEN-9507044-2.jpg).

domingo, mayo 08, 2011

La horrible noche

Discusión entre dos de los protagonistas del partido, el juez Héctor Jairo Parra y Gastón Pezzuti.¹


Con un arbitraje polémico y un fútbol pasivo, Atlético Nacional cayó estrepitosamente 5-0 en la ciudad de Ibagué ante el Tolima.  El juez central Héctor Jairo Parra pitó tres penales a favor del conjunto tolimense, mostró la tarjeta roja a dos jugadores -uno de cada equipo- y también expulsó a 'Sachi' Escobar, por un reclamo del técnico luego de sancionar la primera pena máxima, la que sentenciaría el eventual 2-0.

Dos perspectivas
Este 5-0 se construye a través de dos miradas: desde el discutido arbitraje y desde el punto de vista futbolístico.  Del primer punto, hay que decir que el árbitro Parra pitó tres penales a favor del Tolima, aunque el que generó la erupción del plantel "verdolaga" fue el primero que señaló, al minuto 15, cuando Danny Santoya se perfilaba dentro del área para rematar, situación que se vio acompañada de una barrida de Édgar Zapata, que terminaría impidiendo el disparo del delantero 'pijao'.  El asistente número uno, Mauricio Camargo, corrió señalando con su bandera el penal a favor del conjunto local, acto que el juez Parra confirmó segundos después.  No era falta, Zapata le sacó el balón de manera limpia a Santoya; por ende, tampoco fue penal.

El segundo y el tercer penal, sancionados al minuto 29 y en el cuarto minuto de reposición de la primera parte.  Esos castigos cualquiera los podría discutir, pero en realidad no dejan muchas dudas.  El penal de la discordia fue el primero, el que desequilibraría el encuentro, ya que gracias a ese tiro desde los doce pasos, el Tolima se puso 2-0 en el primer cuarto de hora de juego.

En cuanto a la mirada futbolística, no hay mucho para decir: el Tolima fue superior, y punto.  Concretó las pocas opciones que tuvo y, cuando recibió los contados ataques "verdolagas", su arquero se hizo figura.  El 5-0 se construyó todo en el primer tiempo; la segunda etapa fue de relleno.  Algo pocas veces visto.

El partido cuando todavía era partido
La primera llegada peligrosa fue del visitante: al minuto 2, en una bella jugada de Víctor Ibarbo -taco para habilitar en profundo-, Juan David Duque queda con espacios sobre la banda izquierda, manda el centro envenenado y Yovanny Arrechea no alcanza a rematar.  Un minuto más tarde, Dorlan Pabón tuvo su primer intento desde fuera del área, pero su disparo saldría muy desviado.  El Tolima contestó de inmediato, con un cabezazo débil de Wilder Medina, ganándole en el salto a Édgar Zapata y Víctor Giraldo.

El onceno dirigido por Hernán Torres encontró la apertura del marcador al minuto 6: en una muy mala entrega, el Tolima roba y se enfila hacia el arco de Gastón Pezzuti, ante una defensa verde mal estacionada; Santoya entra al área, con un Zapata que no lo puede cerrar, y el delantero elude a Pezzuti y marca ante el arco vacío.  Por un error de arca, un adversario tan peligroso como el 'Pijao' ya facturaba réditos.

Con el gol de la ventaja, producto también de la presión compacta y asfixiante, el cuadro local empezó a ganar los rebotes y se hizo dueño no sólo del balón sino también del mediocampo, mientras que Nacional no lograba quedarse con la pelota.  Este escenario, por supuesto, no era el mejor para la escuadra verde, que veía cómo una y otra vez llegaban los ataques del Tolima, cada vez con mayor peligro.  Los pocos momentos en que Nacional podía desprenderse de la marca de los rivales, trataba de salir de manera asociada entre Pabón, Arrechea y Víctor Ibarbo, pero sin ser una verdadera amenaza.

No obstante, cuando Nacional salía a generar fútbol, el Tolima lo atacaba con fugacidad y rapidez; con dos o tres toques le bastaba para crear peligro en las huestes contrarias.  Así llegó la jugada que desataría la polémica del partido.  En el minuto 15, Zapata barre y le saca limpiamente el balón a Santoya, dentro del área, pero el asistente Mauricio Camargo corre señalando con su banderín el penal, y el árbitro Parra confirma la decisión.  Lo curioso es que si fue penal, Zapata debió ser amonestado, cosa que, por supuesto, no sucedió.

Félix Noguera se encargó de ser el verdugo de la visita, la mandó al lado del palo derecho de Pezzuti -quien alcanzó a rozar el disparo- y dejaría una diferencia de 2-0 que ya empezaba a crear angustias.  El partido se reanudó sólo hasta el minuto 20, pues 'Sachi' Escobar, quien no estuvo de acuerdo con la pena máxima, se disgustó y reclamó a los jueces, lo que le significó la expulsión; además, se rehusaba a retirarse de la cancha, ya que consideró injusto el castigo.

Sin la guía en el banquillo de los suplentes, Nacional perdió los papeles y su defensa continuó entregando muchas ventajas, sobre todo por la derecha.  De nuevo, en una pelota mal entregada, el Tolima filtra un balón sobre la zona de Giraldo -sin Giraldo-, allí aparece Christian Marrugo, entra al área y de zurda cruza el disparo para un 3-0 inesperado (21').

Sobre el minuto 23 se genera otra opción peligrosa del Tolima, muy parecida a la jugada del tercer gol: zurdazo cruzado, sólo que en esta ocasión la pelota se fue afuera por pocos centímetros.  Para estos momentos, de las pocas cosas para destacar del conjunto verde, hay que decir que era bueno la presión y la anticipación de Duque en la mitad de la cancha, robando pelotas en una zona que permitía el adelantamiento de líneas de su equipo.

En el minuto 25 se dibuja una jugada entre Medina y el panameño Román Torres: el delantero avanza pero se cae, reclamando un agarrón -'camiseteo'- de su marca que el juez no pitó -o no vio-.  Fue falta y era para amarilla.

Ante el panorama oscuro, Nacional exhibía un fútbol apático, pasivo y sin agresividad ni ideas cuando se metía enterrenos 'pijaos'.  La diferencia en la pizarra, claramente, era un factor psicofutbolístico que ya empezaba a notarse.  Sin embargo, hubo una buena elaboración al minuto 27, cuando Pabón, por la derecha, logra mandar el pase al punto penal, pero Arrechea no puede definir.  Y en el minuto siguiente, Nacional siguió insistiendo sobre la cabaña de Anthony Silva, con dos córners, pero sin evidencia de una propuesta clara y contundente.

El Tolima castigó esta falta de claridad con otro de sus ataques punzantes: al minuto 29, de nuevo queda huérfana la zona derecha de la zaga verde, lo que obligó una marca improvisada entre Duque y Daniel Santa a Santoya, quien en el área ya se preparaba para su remate.  El lateral izquierdo "verdolaga", quien había cruzado la cancha para hacer el cierre, apenas roza el botín del serpenteante ariete 'pijao', lo que produjo su caída sensacionalista y la compra del central indicando el punto blanco.  Noguera quedó de nuevo frente al desafío, y otra vez la metió al fondo de las redes.  El 4-0 ya era desastroso...

Ante tremenda situación, hay que destacar que Nacional siguió yendo en busca del "tanto del honor", más con voluntad y orgullo que con conceptos futbolísticos definidos.  Al minuto 32, Jairo Palomino trató de sorprender al portero tolimense con uno de sus típicos disparos por fuera del área, y casi lo consigue; Silva mandaría al tiro de esquina.  Y hubo otro córner más para el equipo verde, pero antes el árbitro Parra le mostró la cartulina amarilla a Pezzuti, que manifestaba su impotencia y su disgusto con reclamos.

Un minuto después (33'), Arrechea trató de "medirle al aceite" al juez central: entró al área tolimense y en un no·contacto simuló una falta buscando por esa vía un penal a favor; Parra, quien estuvo bien ahí, no comió de ese truco y amonestó al delantero "verdolaga".  En el minuto 37, Arrechea tuvo otra posibilidad para señalar el 4-1, frente a frente ante un Silva que salió al cierre y acumulaba méritos para ser considerada la figura de este desequilibrado match.  El arquero paraguayo continuó evitando el gol de la honrilla a sus adversarios: esta vez atajando un tiro libre cobrado muy fuerte por Pabón.

Mientras Nacional se iba con todo al ataque, su fortaleza quedaba con muchos riesgos de estar desguarnecida: en rápidos contraataques, el Tolima halló una nueva posibilidad para provocar una nueva pena máxima.  ¡Hasta Julián Hurtado había cruzado toda la cancha para acompañar en el ataque a sus compañeros!  El caso es que en ese ataque eventual, Pezzuti le sacudió con su brazo -no un "codazo", como muchos quieren construir- y el defensor quedó postrado en la grama (45').  El asistente Camargo observó este hecho, llamó al central y se decretaría de la nada otro penal para el conjunto de Torres, con un agregado: Pezzuti, por "agresión al rival", veía la tarjeta roja directa (45'+2).

La expulsión del guardavallas argentino obligó al sacrificio de Arrechea, quien dejó su lugar para el ingreso de su joven compatriota, Franco Armani (45'+4).  ¿Y quién se iba a parar frente al balón para ejecutar el disparo?  Y sí, Noguera...  No obstante, siendo Noguera el encargado oficial -desde el banco- de ser el verdugo en el momento de los penales, llegó Medina, se hizo dueño del balón, y entre las quejas de su compañero, pateó seco, sin obstáculos, para marcar el noveno gol personal en este torneo, ser el máximo goleador de la competencia con nueve tantos y despedirse del fútbol en este semestre.

La dinámica de lo impensado...
¿Quién hubiera imaginado que el Tolima le ganara a Nacional por 5-0?  ¿Y cuántos ociosos, imbuidos de pura locura, hubieran asegurado un 5-0 al final del primer tiempo?  ¡Nadie!  Para que se diera este resultado sorpresivo, había que mezclar toda una serie de factores, y batir con mucha paciencia.

Lo que se puede decir del segundo tiempo es muy poco.  El Tolima redujo las velocidades de agresión y permitió que Nacional tuviera un poco más la pelota, pero el "Verdolaga" estaba tan afectado emocionalmente por la amplitud del marcador que la cortesía del cuadro 'pijao' no fue un detalle que generó consecuencias relevantes.

En medio de este andar insulso, hay que subrayar el regreso a las canchas de John Valencia, el mediocampista vital que había encontrado la escuadra verde y que se había lesionado en uno de los clásicos frente al Medellín.  Valencia jugó la segunda etapa ante un equipo que marchaba en bajas velocidades, pero lo importante es que vuelva a tener fútbol, para tenerlo en condiciones óptimas de cara a los play·offs.

El otro detalle para resaltar es la expulsión de Christian Marrugo, al minuto 47, tras una evidente plancha a Pabón.  Dos minutos más tarde, Palomino remató de media distancia, tiro que alcanzó a rozar el travesaño.  Algunos disparos esporádicos y poco más era lo que Nacional proponía en este partido.  El desarrollo que se veía al minuto 60 era diciente: el Tolima paseaba la pelota sin ninguna intención de ataque, mientras que el cuadro "verdolaga" buscaba llegar al tanto del descuento.

Con las salidas de Santoya y Medina por parte del conjunto local, el partido dio paso a un estado de 'oles' por un lado, bostezos por otro, y resignación en determinada orilla.  En el minuto 81, no obstante, el Tolima pudo clavar la histórica media docena, pero vio frustrada su posibilidad gracias a la brillante atajada de Armani al recién ingresado Pablo Giménez.  Y de este partido no hubo más para describir.

El 5-0 en el Murillo Toro es toda una lección futbolística de la que toda la plantilla "verdolaga" tendrá que desmenuzar, analizar y aprender.  Si hubo errores arbitrales o no, eso no oculta la realidad futbolística en este encuentro de un Nacional que viajó como líder de la Liga y del que se esperaba mucho más, por los destacados nombres que contiene.  Hay que revisar con urgencia algunos conceptos defensivos para impedir o evitar que pueda volver a pasar una vergüenza como la observada en la noche de este sábado.

Se viene el Quindío del "Pecoso"
Sí, ese conjunto 'cuyabro', que causó tantos dolores de cabeza en los cuadrangulares del semestre pasado, vuelve a tierras antioqueñas para enfrentarse a este Nacional golpeado, anímica y futbolísticamente.  Para muchos, sin embargo, es mejor encontrar una revancha a la brevedad; para otros, por supuesto, tener que disputar un nuevo partido 72 horas después de la debacle, es muy temprano y que puede tener efectos secundarios negativos.  ¿Nacional está en cuál de los dos grupos?

Obviamente, no es el mismo Quindío del Finalización 2010, equipo que tenía en sus filas a Léider Preciado -en su tercer estado de gracia y con más de 100 kilos de peso-, a Elkin Murillo y al sempiterno Carlos Rodas.  Sin dudas, era otro equipo.  Ahora hay una base de jóvenes que está trabajando el "Pecoso", quien trata de infundirles algunos conceptos, pero si dicho grupo está donde está en la tabla de posiciones es por una combinación casi extinta de voluntad, inocencia y mucha garra.

¿Y el escenario?...
Por supuesto, tras la sanción impuesta por la Comisión disciplinaria, el equipo de 'Sachi' Escobar no podrá jugar en el Polideportivo Sur de Envigado, la sede momentánea que venía utilizando.  La intención, por ahora, es tratar de dialogar con la alcaldía de Itagüí para que Ditaires sea la sede eventual del choque contra el Quindío, por la fecha 16 y que se jugará dentro de tres días.

La sanción de dos fechas a puerta cerrada se completa con el juego ante el Itagüí por la jornada 18 y ya se tiene cancha a disposición para dicho duelo: el Atanasio Girardot.  Algo paradójico: Nacional acude a su sede habitual para pagar la sanción como equipo local...

Formaciones
Tolima: Silva; Vallejo, Ya. Arrechea (Díaz, 28'), Ju. Hurtado y Noguera; Marrugo, Bolívar, Jh. Hurtado Murillo; Santoya Giménez, 74') y Medina (Gamarra, 77').
Nacional: Pezzuti, Giraldo, R. Torres, Zapata y Duque; Palomino y Santa (Valencia, 46'); Pabón, M. Torres e Ibarbo (Múnera, 86'); Yo. Arrechea (Armani, 45'+4).
El "Verdolaga" cayó por 5-0 ante el Tolima.  Los goles 'pijaos' fueron anotados por Danny Santoya (6'), Félix Noguera (16' y 30'), Christian Marrugo (21') y Wilder Medina (45'+5).  Fueron expulsados Gastón Pezzuti, por parte de los verdes (45'+2), y Christian Marrugo, por los tolimenses (47').


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¹  Imagen de Futbolred (http://www.futbolred.com/contenido/liga-postobon/noticias/fecha15apertura2011/IMAGEN/IMAGEN-9306841-2.png).

viernes, noviembre 19, 2010

Comienza el reto

¿Nacional necesitará de la inspiración de Dorlan?¹


En el comienzo de los cuadrangulares semifinales, este domingo a las 3: 30 p.m. en el Atanasio Girardot, Atlético Nacional se medirá al Quindío, uno de los "equipos sorpresa" de esta Liga Postobón II, que ha realizado una muy buena campaña -terminó en la quinta casilla en la fase del "Todos contra todos"- y que evitó las angustias del descenso y la promoción.

El regreso del número 32
En Nacional se destaca la recuperación de Gastón Pezzuti, quien había salido de la titular por una contractura muscular en la cadera, lesión que lo marginó de las canchas en los últimos quince días.  Pezzuti había sido relevado por su compatriota Franco Armani, quien estuvo en los juegos ante Equidad y Tolima, y ahora regresa al arco verdolaga con el objetivo indeclinable de ser campeón, que "es lo que le quita el sueño".

La otra novedad estará en el sector izquierdo de la zona defensiva: Jair Iglesias, quien no juega como titular en el onceno verdolaga desde la fecha 12 -2 de octubre- cuando Nacional enfrentó en Tuluá al América, vuelve al equipo principal por disposición de José Fernando Santa.  Iglesias irá de titular en reemplazo de Francisco Delgado.

El técnico verdolaga seguramente habrá visto cosas por corregir en el desempeño de 'Pacho' Delgado, quien es un marcador que no suele tener la picardía de algunos laterales de subir y unirse al ataque de su equipo; sin embargo, a cambio de esa característica, el ex Santa Fe es un jugador que supo tener oficio táctico en el sector defensivo, algo que faltó -y demasiado- en los primeros partidos que jugó Nacional en este torneo.

No obstante, esta modificación corresponde a algunas fallas en la marca que se vieron en los últimos compromisos, sobre todo ante el Tolima, en los que su zona se vio comprometida en los tres goles del conjunto de Ibagué.  Pero a pesar de eso, la sorpresa es mayúscula acerca de la posibilidad de que Delgado se incruste en la zona media acompañando a Palomino, según una información vertida hoy desde Medellín.  Algo insólito...

Aun así, el cambio de laterales en esta etapa del torneo es una situación que se toma bajo muchos riesgos.  Meter a Iglesias, que no juega desde hace casi dos meses, y sacar a Delgado, que actuó mal en un juego en el que los verdes ya estaban clasificados, no ofrece ningún tipo de garantías.  Así como Santa está todos los días con los jugadores viendo cómo responden en los entrenamientos, el hincha ya conoce los desempeños de ambos jugadores de acuerdo a los partidos observados en este certamen.

La única duda en la nómina titular estará en la zona de contención: habrá puesto fijo para Jairo Palomino, mientras que hay inquietudes acerca de quién lo acompañará.  ¿Daniel Arango o Cristian Correa?  Arango jugó en la última jornada en la derrota 3-0 ante los tolimenses, en tanto que Correa sostuvo la titular en los últimos compromisos y no jugó en Ibagué por su expulsión en el 3-1 ante Equidad.  Sin duda, hay más fichas puestas en Correa, jugador que ha recibido la confianza del cuerpo técnico en las últimas fechas.

Quindío buscará el milagro
Por los lados del Quindío, vuelven tres piezas a la titular en el armado del "Pecoso" Castro: Fabio Rodríguez, el capitán Alexander Mejía y el veterano Elkin Murillo, ex Nacional.  El D.T. "cafetero", contrario a la situación verdolaga, ha afirmado que no cambiará los nombres de su once para empezar los cuadrangulares, y además, confirma haber visto videos del conjunto verdolaga y cree que su equipo puede hacer daños en la visita al Atanasio Girardot.

Entonces, en la titular del conjunto "milagroso" estarán los elementos de la "Vieja guardia": Léider Preciado, Elkin Murillo, Carlos Rodas y Alejandro Otero.  Este Quindío es la mezcla de experiencia y entusiasmo, combinadas con las vivencias desde el banquillo expuestas por el "Pecoso" y el profesor Juan Carlos Conde.

De todas formas, no se puede definir solamente esta campaña del Quindío como una gran respuesta anímica: tiene argumentos tan sólidos, como apuntar que es el mejor local de la competencia -9 partidos jugados, con 8 ganados y 1 empatado- y que viene con una racha de 6 partidos sin perder -3 de visitante-.

El grupo quindiano realizará un trabajo a doble turno el viernes y viajará a la capital antioqueña en la tarde del sábado.  En este desplazamiento, es posible que no viaje Cristian Pinzón, el arquero que había sido titular ante Pereira en la última fecha.

Entre verdolagas y quindianos
>  En total, 187 enfrentamientos entre Nacional y Quindío: 80 victorias verdes, 61 triunfos "cafeteros" y 46 empates, con 298 goles verdolagas y 235 anotaciones quindianas.
>  En toda la historia, hubo un total de 94 choques en plaza verdolaga: 56 triunfos de Nacional, 20 para el Quindío y 18 igualdades.²
>  Precisamente, 34 años antes, el 21 de noviembre de 1976, Nacional vapuleó 6-0 al cuadro "milagroso" en la tercera jornada del hexagonal final.  Anotaron Castañeda 24', Maturana 25', Vilarete 44', Retat 68' -de penal-, Rachetti 71' y Peláez 75'.³
>  El último recuerdo de los dos equipos en instancias finales fue en el Adecuación 1997, cuando ambos integraron el Grupo A de los cuadrangulares semifinales.  Los resultados fueron: el 19 de noviembre, 0-0 en Armenia en la primera fecha -el verdolaga ganó 4-5 en penales-; y el 3 de diciembre, en el Atanasio Girardot, 0-1 para la visita con gol de 'Marquinho', a quince minutos del final.  En definitiva, Quindío fue el clasificado a la final de aquel Torneo Adecuación.
>  La última vez que se enfrentaron fue en la cuarta fecha de este torneo, en Medellín, en la noche del sábado 7 de agosto, y fue victoria para Nacional 1-0 con derechazo del "Viejo" Patiño a los 61 minutos.
>  La última vez que el Quindío venció en el Atanasio fue en el Apertura 2009, un domingo 22 de febrero, también en la cuarta fecha, y fue 0-1 con gol de penal de Sebastián Hernández.
>  Quindío lleva 6 partidos sin derrotas y 3 sin caer en condición de visitante.  Sin embargo, no gana fuera de su casa desde el 28 de agosto -séptima fecha- cuando salió victorioso del Romelio Martínez por el 0-2 a Junior.

Formaciones
Nacional: Pezzuti; Giraldo, J.C. Mosquera, Mendoza e Iglesias; Palomino y Correa; Pabón e Ibarbo; Maggiolo y Mondaini.
Quindío: Otero; Castillo, Torijano, O. Murillo y Rodríguez; Mejía y H. Murillo; E. Murillo y Paz; Rodas y Preciado.


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¹  Imagen de Fútbol de Colombia (http://futboldecolombia.org/?p=1156).
²  Estadísticas de Fabio León Naranjo en La Tribuna del fútbol (http://www.latribunadelfutbol.com/component/content/article/64-estadisticas/1478-estadisticas-primera-fecha-de-cuadrangulares-.html).
³  Estadísticas del libro Atlético Nacional / 50 años de gloria, de Carlos E. Serna.  Impresora Feriva, Cali.  Página 129.

domingo, septiembre 26, 2010

Dolor de cabeza por Seijas

La jugada del penal: Juan Carlos Mosquera que se desliza y Óscar Rodas que se deja caer.¹


En un partido de dominios cambiantes, Atlético Nacional perdió hoy 0-1 ante Santa Fe con un gol de cabeza del venezolano Luis Seijas.  El equipo de Bogotá llegaba al Atanasio Girardot con el liderato en sus manos y, con la victoria ante los verdolagas, están a un paso de clasificar a los cuadrangulares.

Primeros minutos rojos
El juego ante los "Cardenales" tenía en la previa una atmósfera de partido crucial, teniendo en cuenta los números en la tabla de la Reclasificación y porque Nacional necesitaba un partido de revancha y confirmación después de lo sucedido hace poco frente a Itagüí: "revancha", para conseguir una victoria y tratar de olvidar  la eliminación ante las "Águilas doradas", y "confirmación", por el fútbol de alto vuelo -sostenido por una admirable voluntad- que exhibieron los verdolagas en el mismo partido.

Sin embargo, desde los primeros minutos del cotejo, Santa Fe fue en busca del arco de Gastón Pezzuti, en una actitud propia del líder de la Liga Postobón, con intenciones y aproximaciones sobre todo de su extremo izquierdo, Luis Seijas, quien también se movía bien por el centro del campo.  En el minuto 2 ya mostraba los dientes el conjunto santafereño, con un disparo de larga distancia del venezolano, que por poco sorprende al arquero verde.

Asimismo, el equipo de Néstor Otero también se acercaba desde el costado derecho con asociaciones entre Yulián Anchico y Óscar Rodas.  En ese momento la pelota sin duda era de Santa Fe.  Pero luego de esos siete minutos de dominio albirrojo, Nacional se empezó a sacudir: empezó a excavar en la zona abierta de Anchico y Rodas por intermedio de Víctor Ibarbo, quien ya empezaba a conectarse con Marcos Mondaini y Dorlan Pabón.

La reacción verdolaga
Los momentos de peligro de Santa Fe se evidenciaban de inmediato al aprovechar ciertos espacios en el terreno de contención verdolaga, pero después -desde el minuto 15 al 30-, Nacional mejoró muchísimo, adelantando líneas y generando una gran presión en los conectores del cuadro "cardenal", quienes estaban obligados a recibir de espaldas y perder rápidamente el balón.  De esta manera, con la presión que ya llegaba sobre predio visitante, la salida albirroja se configuraba con pelotazos intrascendentes, de fácil control y evacuación por parte de la defensa verdolaga.

No obstante, Nacional no fue solamente aplicado en su gestión defensiva: la presión empezó a otorgarle una mayor posesión del balón y acercarse con peligro al área de Agustín Julio.  Este acercamiento se recostó notablemente sobre el lado izquierdo con Ibarbo y Mondaini como protagonistas, a quienes les llegaba la pelota a través de largos cambios de frente.  Así, una de estas aproximaciones (15'), generada en profundidad con Mondaini, dejó solo a Pabón en plena área albirroja, pero el remate del 22 verdolaga salía desviado.

¡¡Gigante, Pezzuti!!
Después de ese dominio, Santa Fe empieza a despertarse y vuelve a controlar el juego como en los primeros minutos, de nuevo con la participación de Seijas, Anchico y Otálvaro.  En una de esas acciones, se produce una falta peligrosa en los límites del área grande: remata en primera instancia Félix Noguera, tapa Pezzuti, pero el 32 verde la deja en zona de candela, lo que permite dos remates santafereños y, acto seguido, las reacciones oportunas del portero verdolaga para impedir el grito "cardenal".

Pezzuti ya era figura del partido, pero el traje de héroe se lo calzó en el minuto 44 al detener fabulosamente el penal de Anchico.  Segundos antes, la falta la había cometido Juan Carlos Mosquera tras derribar a Óscar Rodas, después del despliegue de Anchico sobre la derecha.  Obviamente, el penal atajado por Pezzuti levantó los ánimos de Nacional que, en los pocos segundos que restaban del primer tiempo, llevó a los "Cardenales" a refugiarse en la zona de Julio.

Ya en el segundo tiempo, el desgaste lo siguió aportando Nacional, con las líneas adelantadas y yendo al ataque, aunque sin mucha profundidad.  El problema, sin embargo, es que ese "gasto de cartuchos" sólo le duró unos quince minutos al equipo de José Fernando Santa, y hay que sumar a eso que el juego se cortó en varias ocasiones, con faltas, cambios y la pequeña suspensión del partido tras el choque de cabezas entre Iglesias y Rodas (59').

El sopapo venezolano
Al ver cómo estaba planteado el partido, Otero manda a la cancha a Omar Pérez -por Norbey Salazar (57')-, para aprovechar los pases precisos del enganche argentino en las oportunidades de contragolpe.  Y, precisamente, en una salida rápida de los albirrojos se produce una falta que perjudicaría a Nacional: amarilla para Jossimar Mosquera, y el centro de Noguera que reditúa Seijas para marcar el único gol del partido (65').

Nacional sin poder concretar
En los minutos restantes, obviamente, Nacional fue el que tuvo una mayor posesión de la pelota, aunque las ideas confusas -y la desesperación- llevaron a que las aproximaciones no resultaran con un mayor peligro.  Ya había entrado Edwin Cardona por el "Viejo" Patiño (68'), y posteriormente, Camilo Piedrahita por el extenuado Mondaini (82'), de quien se había comentado en la previa que era duda para el juego de hoy.  Lamentablemente, el inconveniente con Cardona y Piedrahita es que su ritmo entusiasta no encontró interlocución con sus demás compañeros.

Santa Fe, mientras tanto, quiso con la entrada de "Palmira" Salazar tratar de encontrar más peligros con los boquetes verdolagas -Palomino era el único en contención- (76'), y después, ya para asegurar la victoria, el "Matemático" ingresó a Andrés Felipe González por Efraín Viáfara (85').

Pero entre tanta insistencia, Nacional pudo emparejar la pizarra en dos ocasiones: primero, en el minuto 81 con Ibarbo, quien desaprovecha una gran oportunidad al perder segundos tratando de acomodar su remate para la derecha, y luego, en el minuto 88, Cardona y Piedrahita desperdician en sendos remates que fueron contenidos por la zaga del equipo bogotano.

Se viene, se viene...
La derrota dejó inquietudes en la numerosa afición que llegó al Atanasio -28 282 personas-, no tanto por los instantes de dominio que tuvo el cuadro bogotano, ya que a fin de cuentas es el puntero, sino por algunos pasajes del segundo tiempo donde se vio al equipo con cansancio.  Es obvio que algunos jugadores sientan el desgaste que viene con todos estos partidos -Liga Postobón con aplazados y la Copa Colombia-, pero inquieta que este detalle empiece a afectar en la parte definitiva del campeonato, y que sea ahora, justamente cuando se va a enfrentar a los dos clásicos verdolagas: el aplazado de la segunda fecha contra el Medellín, que se disputará este miércoles a las 8:30 p.m., y el de este sábado ante América, en Tuluá, a las 6:20 p.m.  Se viene una semana muy importante...

Teniendo en cuenta estos antecedentes...
>  Santa Fe se está convirtiendo en un habitual ganador en la grama del Atanasio: volvió a triunfar como ya lo había hecho en la Mustang I de 2008 (0-1) y en la Mustang II de 2009 (1-2).
>  Además, Nacional venía en los últimos cuatro partidos de local con el arco invicto -finalmente, Seijas cortó una racha de 553 minutos sin recibir goles-.
>  El verdolaga no caía de local por la Liga Postobón desde el 3 de marzo de 2010, cuando cayó 1-2 ante Once Caldas en la cancha de Ditaires.  Después de esa derrota y hasta el 0-1 de este domingo, Nacional jugó nueve partidos y ganó todos.

Formaciones
Nacional: Pezzuti; Marlon Piedrahita, Jossimar Mosquera, J.C. Mosquera e Iglesias; el "Viejo" Patiño (Cardona, 68') y Palomino; Ibarbo, Pabón y Mondaini (C. Piedrahita, 82'); Maggiolo.
Santa Fe: Julio; Otálvaro, Valdés, J. González y Noguera; Anchico, Norbey Salazar (Pérez, 57'), Quintero y Seijas; Viáfara (A.F. González, 87') y Rodas ("Palmira" Salazar, 76').
El albirrojo venció 0-1 con gol de Seijas (65').


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¹  Imagen de Futbolred (http://www.futbolred.com/contenido/liga-postobon/noticias/fecha11finalizacin2010/IMAGEN/IMAGEN-7990740-2.jpg).